Alertan de que la pérdida de autonomía empuja a la mitad de matronas a dejar la profesión

EFE

La pérdida de autonomía profesional, la creciente medicalización de la atención al embarazo y al parto, la sobrecarga laboral y la falta de reconocimiento están detrás de la intención de abandonar la profesión de un elevado número de matronas españolas, según un estudio liderado por investigadores de la Universidad de León (ULE) y del Instituto de Biomedicina (Ibioleón).

La investigación, publicada esta misma semana en el 'Journal of Nursing Management', concluye que cerca de la mitad de las matronas participantes en el estudio han pensado en dejar la profesión o incluso han dado pasos para hacerlo, una situación que los autores relacionan con el agotamiento profesional o burnout y con la sensación de pérdida progresiva de capacidad para tomar decisiones en su ámbito de competencia.

El trabajo ha sido desarrollado por un equipo multidisciplinar en el que participan investigadores de la ULE, Ibioleón y profesionales asistenciales, entre ellos una matrona del Hospital de León, y analiza a través de entrevistas en profundidad las experiencias de matronas que trabajan en distintos ámbitos de la atención sanitaria española.

Límites y condicionantes

Los resultados apuntan a que uno de los principales factores de malestar es la percepción de que la atención al embarazo y al parto se encuentra cada vez más condicionada por protocolos, jerarquías y decisiones clínicas que limitan la capacidad de actuación de estas profesionales.

Según recoge el estudio, muchas matronas consideran que la creciente intervención médica en procesos fisiológicos normales reduce su margen de actuación y dificulta el desarrollo de modelos asistenciales más centrados en la mujer, una circunstancia que genera frustración y favorece el desgaste emocional.

La investigación también identifica conflictos derivados de las relaciones interprofesionales, especialmente cuando las competencias propias de las matronas no son plenamente reconocidas o respetadas dentro de las estructuras sanitarias.

Carga de trabajo

A ello se suman problemas relacionados con la carga de trabajo, la organización de los servicios y la falta de recursos humanos, aspectos que, de acuerdo con los testimonios analizados, repercuten tanto en la calidad de la atención como en el bienestar de las profesionales.

Los autores advierten de que este contexto resulta especialmente preocupante en un momento en que numerosos países europeos afrontan dificultades para garantizar el relevo generacional y la disponibilidad de matronas suficientes para atender a la población.

En el caso español, recuerdan que distintos organismos profesionales llevan años alertando de un déficit de especialistas en Obstetricia y Ginecología, la denominación oficial de las matronas, lo que convierte la retención del talento en una cuestión estratégica para el sistema sanitario.

El estudio sostiene que reforzar la autonomía profesional de las matronas podría contribuir no solo a reducir los niveles de agotamiento y mejorar la satisfacción laboral, sino también a favorecer su permanencia en el sistema sanitario.

Mayor participación en decisiones clínicas

Entre las medidas planteadas figuran una mayor participación en la toma de decisiones clínicas, el reconocimiento efectivo de sus competencias, la mejora de las condiciones laborales y el impulso de modelos de atención que permitan desarrollar plenamente su papel en el acompañamiento al embarazo, el parto y el posparto.

Los investigadores subrayan que abordar estas cuestiones resulta fundamental para garantizar la sostenibilidad de una profesión considerada clave en la salud sexual y reproductiva de las mujeres y evitar una pérdida de profesionales que podría agravar los problemas de falta de personal ya detectados en distintos territorios.