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    <title><![CDATA[iLeón - Psicología]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/temas/psicologia/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - Psicología]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['Esperando la carroza' o la vida misma]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/esperando-la-carroza-famosa-pelicula-argentina-o-la-vida-misma-columna-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13138604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb019faa-028c-459e-8356-1b63ffdac7d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Esperando la carroza&#039; o la vida misma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy me quito el sombrero ante aquellos que ven pasar las hojas del calendario con calma y sabiduría</p></div><p class="article-text">
        Tal vez no sep&aacute;is que<em> </em><a href="https://www.filmaffinity.com/es/film512185.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Esperando la carroza</strong></em></a>, obra cinematogr&aacute;fica dirigida por <strong>Alejandro Doria</strong>, se ubica en la actualidad &ndash;seg&uacute;n <a href="https://www.filmaffinity.com/es/ranking.php?rn=ranking_movies_ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filmaffinity</a>&ndash; al decimotercer puesto entre las mejores pel&iacute;culas argentinas de todos los tiempos y al sexag&eacute;simo octavo entre los mejores filmes internacionales de los a&ntilde;os ochenta. Vale decir que mientras que en Latinoam&eacute;rica se estren&oacute; en 1985 los espa&ntilde;oles tuvieron que aguardar dos d&eacute;cadas para presenciar su debut en la gran pantalla. Pero a pesar de ello, tanto en Espa&ntilde;a como allende los mares, quienes hemos gozado de esta magn&iacute;fica comedia de g&eacute;nero grotresco estamos convencidos de que se trata de un cl&aacute;sico de culto cuya tem&aacute;tica, por m&aacute;s chocante y hasta despiadada que pueda parecernos, nos conduce a reflexionar sobre un sensible aspecto de la vida: la inevitable realidad de hacernos viejos.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo de cierto: a determinada edad, mientras nos vanagloriamos de seguir &lsquo;vivitos y coleando&rsquo;, nos cuesta &ndash;&iexcl;Y cu&aacute;nto si no!&ndash; acoger con esp&iacute;ritu jovial el hecho de entrar en el club de los &lsquo;adultos en plenitud&rsquo; (&iexcl;Me encanta este eufemismo!).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y por qu&eacute; nos resulta inc&oacute;modo aceptar la vejez hasta el punto de llegar a detestarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, tal vez las arrugas y dem&aacute;s defectos propios de la ancianidad nos desalienten m&aacute;s de la cuenta, sobre todo si nos comparamos con la deliciosa imagen de juventud conservada en la foto de nuestros veinte a&ntilde;os. Al verla, nos miramos con asombro y llegamos a preguntarnos: &ldquo;&iquest;Acaso soy yo?&rdquo;. Sin embargo, m&aacute;s dif&iacute;cil de aceptar es llegar a viejos y ser tratados como cachivaches pasados de moda que, a duras penas, solo sirven para quedarse con los nietos un par de horas al d&iacute;a o para traer el pan del panadero o para cosa por el estilo.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos, pues, a <em>Esperando la carroza</em> (buen t&iacute;tulo para este comentario sobre el tema &lsquo;llegamos a viejos nos guste o no&rsquo;).
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la trama, la pel&iacute;cula inicia con una disputa familiar en la que los hijos de una mujer de ochenta a&ntilde;os (Mam&aacute; Cora, personaje espectacularmente interpretado por <strong>Antonio Gasalla</strong>) polemizan sobre qui&eacute;n de ellos &lsquo;debe cargar&rsquo; el peso de convivir con la anciana madre, discusi&oacute;n que se torna cada vez m&aacute;s peliaguda hasta llegar a tomar matices muy fuertes. Sucede entonces la imprevista desaparici&oacute;n de la anciana y su denuncia en comisar&iacute;a, seguida de la noticia de que una desconocida ha aparecido muerta tras haberse arrojado al paso de un tren (a este punto, la absurdidad &lsquo;colma la copa&rsquo; cuando los parientes identifican el cad&aacute;ver por los zapatos que lleva puesto). Y es aqu&iacute; cuando los personajes se re&uacute;nen para esperar &lsquo;la carroza&rsquo; (enti&eacute;ndase el coche f&uacute;nebre), desencaden&aacute;ndose una serie de disparatadas escenas que ganan el t&iacute;tulo honor&iacute;fico de &lsquo;alabanza a lo esperp&eacute;ntico&rsquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Y es que, aun trat&aacute;ndose de situaciones pat&eacute;ticas en grado superlativo, no podemos contener la risa: en cada palabra o di&aacute;logo, la gravedad de las circunstancias deviene ligereza y la comicidad vence al drama, eclips&aacute;ndolo por completo.
    </p><p class="article-text">
        Pero si la historia de esta pel&iacute;cula dedicada &lsquo;a nuestros viejos&rsquo; nos hace re&iacute;r hasta vaciar de ox&iacute;geno los pulmones (por fortuna, el humor es el mejor analg&eacute;sico contra el dolor m&aacute;s resistente), lo dram&aacute;tico, oculto bajo el manto de las carcajadas, saca la cabeza para ponernos en el lugar de aquellos que viven aguardando la llegada de &lsquo;sus respectivas carrozas&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es posible imaginar esta espera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;. Por ejemplo, cualquier residencia geri&aacute;trica podr&iacute;a ser un punto de referencia para imaginar c&oacute;mo es la vida cuando los a&ntilde;os, por ser tantos, pesan m&aacute;s de lo debido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por circunstancias familiares, hace dos a&ntilde;os que visito, con cierta frecuencia, uno de estos centros en el que el tiempo &lsquo;juega al pulso&rsquo; con la existencia. A pesar del verde jard&iacute;n &ndash;m&aacute;s adorable a&uacute;n en primavera&ndash; y de las modernas y bien cuidadas terrazas e instalaciones, encuentro salas donde hay televisores encendidos que pocos miran &ndash;al menos, con atenci&oacute;n&ndash; y rostros apacibles de miradas perdidas que retan a la intrepidez del ocaso. Algunos de los residentes (esos que a&uacute;n saben quienes son y donde est&aacute;n) juegan a las cartas, llenan crucigramas o prueban sus destrezas como dibujantes en un libro para colorear. De vez en cuando, los m&aacute;s diestros en locomoci&oacute;n rompen la rutina y salen a dar cuatro pasos por los alrededores, se toman un caf&eacute; en el bar de la esquina y fuman el cigarrillo que alg&uacute;n adicto a los malos h&aacute;bitos ofreci&oacute; pensando &ldquo;te comprendo&rdquo;. Otros, sin embargo, amanecen y se acuestan so&ntilde;ando con la lluvia ocre que inundar&aacute;, en breve, el camino por donde llegar&aacute; una carroza a buscarlos. Esos &ndash;&iexcl;Tambi&eacute;n ellos!&ndash; tuvieron veinte a&ntilde;os y el mundo a sus pies, aunque ahora solo esperen y susurren: &ldquo;Como te ves, me vi; como me ves, te ver&aacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Marina González-Quevedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/esperando-la-carroza-famosa-pelicula-argentina-o-la-vida-misma-columna-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13138604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 09:30:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Esperando la carroza' o la vida misma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Sociología,Psicología,Vecinos,Personas Mayores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ningún sitio al que ir]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/sitio-ningun-al-que-ir-humor-grafico-semanal-por-rodera_129_13151233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf47412f-a1db-4d73-b3bd-f7c85c2bcd9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ningún sitio al que ir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">  </p></div><p class="article-text">
        No me gustan las columnas anaf&oacute;ricas que acumulan el&nbsp;<em>antes</em>&nbsp;al principio de cada frase. As&iacute; que voy a redactar una. &iquest;Hab&iacute;a gente antes&nbsp;sospechando&nbsp;que no se hubiera llegado a la Luna? Claro que s&iacute;. Pero les daba verg&uuml;enza sostenerlo. El otro d&iacute;a conoc&iacute; a un se&ntilde;or de cuarenta y ocho a&ntilde;os que no se&nbsp;tragaba que existiese&nbsp;un&nbsp;<em>espacio exterior;</em>&nbsp;infer&iacute;a&nbsp;que nuestro sat&eacute;lite en el cielo consist&iacute;a en una proyecci&oacute;n para convencernos de... su existencia. No quise ahondar mucho en la l&oacute;gica de tal argumento porque me pongo triste. El t&iacute;o,&nbsp;no faltaba m&aacute;s,&nbsp;insist&iacute;a en afirmar que &eacute;l respetaba todas las opiniones. Por supuesto los hechos no iban a hacerle cambiar la suya. S&iacute; cre&iacute;a en otras cosas. En la zona azul. Se march&oacute; corriendo porque le iban a multar. Se fue en su veh&iacute;culo autom&oacute;vil, que funciona haciendo explotar combustible como indica el nombre del motor. Los cohetes funcionan con el mismo principio... No llegu&eacute; a averiguar hasta d&oacute;nde llegaba su percepci&oacute;n de la realidad. Pero las personas eligen tener fe en los objetos m&aacute;s extraordinarios. El mercado se regula solo. Las&nbsp;riquezas&nbsp;de los muy ricos&nbsp;gotean&nbsp;para abajo. Los lectores eligen sus libros por el inter&eacute;s y calidad de estos. El periodismo informa. El sistema p&uacute;blico/privado mejora la eficiencia de los servicios y la competencia hace bajar los precios. El cambio clim&aacute;tico no existe. Solo hay dos sexos. El apag&oacute;n de unas horas del a&ntilde;o pasado se va a repetir y de hecho se repite a diario porque no se sabe la causa pero la causa es que hay pocas centrales nucleares, que son seguras y no contaminantes. Soportamos una presi&oacute;n fiscal de un mill&oacute;n de atm&oacute;sferas. Si prohibieran el aborto subir&iacute;a la natalidad. La eutanasia es una crueldad y basta con que el enfermo que la solicita recapacite y reflexione. Israel es la &uacute;nica democracia de Oriente Medio. Putin es comunista. Las chavalas urden denuncias de violaci&oacute;n o malos tratos porque se aburren por las ma&ntilde;anas. El problema de la vivienda se soluciona construyendo m&aacute;s bloques y el de la delincuencia, construyendo m&aacute;s c&aacute;rceles. Si regularizas a los inmigrantes les regalan un piso y cobran m&aacute;s que t&uacute;. Son peores los protectores solares que el sol. Los guiris vienen a Espa&ntilde;a a operarse. El alcohol no es una droga si va en forma de vino, ca&ntilde;as o cubalibres. Los coches el&eacute;ctricos explotan y cuando arden no se pueden apagar. Los aerogeneradores arruinan el paisaje y matan a los p&aacute;jaros. La sombra de las placas solares estropea la hierba. Las inteligencias artificiales resultan m&aacute;s fiables para dar diagn&oacute;sticos que los m&eacute;dicos, porque no las distraen los visitadores. Si quitaran los toros, se extinguir&iacute;an y las vacas solo parir&iacute;an vacas y m&aacute;s vacas. Los lobos se comen las cosechas y a las personas y los&nbsp;jabatos y&nbsp;jabalises, m&aacute;s. Al Dios del universo le agradan especialmente los desfiles con mu&ntilde;ecos pintados con vestiditos y multitudes que tocan la trompeta y el tambor. Con Franco se pod&iacute;a hacer de todo. Los jueces tienen muchos estudios y S&aacute;nchez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/sitio-ningun-al-que-ir-humor-grafico-semanal-por-rodera_129_13151233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 09:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ningún sitio al que ir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Humor Gráfico,Espacio,Tecnología,Periodismo,Sociología,Psicología,España,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Víctimas y verdugos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/victimas-y-verdugos-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13149026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09eb8cc8-8918-4c29-ad34-179c6231c4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Víctimas y verdugos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Únicamente hace falta abrir las páginas de cualquier periódico y en cualquier día de la semana para encontrar alguna desgarradora noticia que nos hable de acoso infantil, de eso que ahora llamamos 'bullying'</p></div><p class="article-text">
        Hay una frase que no consigo recordar d&oacute;nde le&iacute; o escuch&eacute; pero que, en cualquier caso, me parece oportuno rescatar de la memoria y compartir con ustedes. Dice m&aacute;s o menos as&iacute;: &ldquo;Una cebra no tiene que correr m&aacute;s que un le&oacute;n, tiene que correr m&aacute;s que otra cebra&rdquo;. Sobran comentarios. La incontestable idea que esconde y que le confiere el exclusivo rango de verdad absoluta posee, adem&aacute;s, el suficiente poder de persuasi&oacute;n como para frenar cualquier rid&iacute;cula pretensi&oacute;n discursiva de este por otra parte poco inspirado columnista. Aunque, un momento, volviendo sobre la frasecita en cuesti&oacute;n me ha venido a la cabeza una peque&ntilde;a aclaraci&oacute;n (ya ven qu&eacute; poco ha durado la contenci&oacute;n verborreica): en esa carrera por la vida que resume con exquisita precisi&oacute;n este aforismo encontramos tambi&eacute;n otra certeza, todos tenemos que correr.
    </p><p class="article-text">
        Cuando somos ni&ntilde;os, o adolescentes, la carrera o la lucha por asumir nuestra identidad y encajarla en el grupo desvelan n&iacute;tidamente esa &eacute;pica de la supervivencia (no de forma tan literal como en el caso de la cebra) que es inherente al aprendizaje vital. Y en ocasiones aparece el acoso, el ejercicio de esa tremenda crueldad infantil sobre el bajito, el zangolotino, el gordo, el cuatro ojos o el ni&ntilde;o con el pelo rojo. Ahora llaman <em>bullying</em> a este maltrato f&iacute;sico o psicol&oacute;gico que recibe un ni&ntilde;o por parte de otro u otros de forma deliberada y continuada. Pero siempre ha existido y todos hemos sido en alg&uacute;n momento de nuestro tr&aacute;nsito escolar v&iacute;ctimas, verdugos o callados y vergonzantes espectadores. El colegio acostumbra a ser el escenario de esas salvajes lecciones de vida, un universo herm&eacute;tico e invisible para los adultos que, como el carcelario, est&aacute; regido por sus propias leyes y por un at&aacute;vico c&oacute;digo de valores en el que la distancia entre el respeto y la exclusi&oacute;n adquiere dimensiones colosales, cuando no tr&aacute;gicas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay pocas situaciones tan hirientes como la de asistir a una escena de abuso o humillaci&oacute;n por parte de alg&uacute;n bruto ignorante sobre alguien desvalido. Y no nos enga&ntilde;emos, en el mundo adulto seguimos viendo a menudo estos aberrantes comportamientos ejercidos por tipos con cerebro de mosquito y ojos inyectados de rabia sobre los m&aacute;s d&eacute;biles e indefensos de nuestra sociedad, sobre todos aquellos que son distintos o han llegado desde muy lejos. Son los bajos fondos del alma humana expres&aacute;ndose con una vileza cristalina. Aunque cuando sucede con ni&ntilde;os la herida es m&aacute;s profunda y dolorosa. No hay nada moralmente m&aacute;s repulsivo que intimidar con violencia a un ni&ntilde;o, ni nada m&aacute;s desgarrador que ver sufrir a uno de esos locos bajitos que todav&iacute;a est&aacute;n aprendiendo a crecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/victimas-y-verdugos-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13149026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 17:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Víctimas y verdugos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Psicología,Niños,Jóvenes,Educación,Vecinos,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sentido y viabilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/sentido-viabilidad-y-humor-grafico-por-rodera_129_13134701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30e68bfc-9981-4452-974e-fe893c7a30fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sentido y viabilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">  </p></div><p class="article-text">
        Paso m&aacute;s tiempo del que quisiera hablando para nadie. Quiero decir, tratando de comunicarme con&nbsp;dependencias administrativas. Esta comunicaci&oacute;n, a veces con&nbsp;escritos,&nbsp;guarismos&nbsp;o recibos, a veces&nbsp;con plegarias,&nbsp;resulta tan gratificante como&nbsp;explicaba&nbsp;Elizabeth Taylor&nbsp;sobre&nbsp;actuar con Lawrence Harvey:&nbsp;<em>igual que&nbsp;hacerlo sola, pero peor.&nbsp;</em>Mas a veces estos&nbsp;no-di&aacute;logos&nbsp;dan&nbsp;lugar a prosas&nbsp;dada&iacute;stas&nbsp;francamente hilarantes.&nbsp;No esta vez en mi caso, pero en otros.&nbsp;Vamos&nbsp;con un&nbsp;ejemplo&nbsp;que podemos considerar universal impreso&nbsp;hace poco&nbsp;por el&nbsp;periodista del decano&nbsp;&ndash;el decano es el peri&oacute;dico&nbsp;<em>Diario de Le&oacute;n&ndash;&nbsp;</em>&Aacute;lvaro Caballero. Reproduce la contestaci&oacute;n del&nbsp;Ayuntamiento&nbsp;a&nbsp;la&nbsp;reclamaci&oacute;n&nbsp;de un ciudadano&nbsp;por da&ntilde;os en los neum&aacute;ticos&nbsp;de su veh&iacute;culo debido&nbsp;&ndash;o no&ndash;&nbsp;a un bache de cuarenta cent&iacute;metros de di&aacute;metro y siete de profundidad. No creo que destripe nada si digo que el&nbsp;Consistorio&nbsp;no indemniz&oacute; ni resarci&oacute; al ciudadano de ninguna manera y he aqu&iacute; su&nbsp;explicaci&oacute;n y su&nbsp;porqu&eacute;:&nbsp;<em>&ldquo;El socav&oacute;n se encontraba situado en una v&iacute;a urbana, en horario diurno y con condiciones adecuadas de visibilidad, sin que conste la concurrencia de circunstancias excepcionales que impidieran su percepci&oacute;n, lo que exig&iacute;a al conductor extremar la atenci&oacute;n y adaptar su conducci&oacute;n a las condiciones de la v&iacute;a.&nbsp;Esta falta de adecuaci&oacute;n de la conducci&oacute;n a una anomal&iacute;a plenamente visible determina una contribuci&oacute;n relevante y prevalente del reclamante en la producci&oacute;n del siniestro, rompiendo el car&aacute;cter exclusivo del nexo causal imputable a la Administraci&oacute;n y justificando, por tanto, la distribuci&oacute;n porcentual indicada&rdquo;</em>.&nbsp;Espl&eacute;ndido. Me encanta TODO. Etimol&oacute;gica, filos&oacute;fica, sem&aacute;ntica y hasta sexualmente.&nbsp;El socav&oacute;n, se afirma en el exordio, exist&iacute;a en efecto. Y estaba en la carretera. All&iacute; crec&iacute;a y viv&iacute;a sin hacer mucho caso de la polic&iacute;a. No era reserv&oacute;n o secreto. Se le describe como&nbsp;evidente y&nbsp;orgulloso de su condici&oacute;n.&nbsp;El t&eacute;cnico no solo refuta y persuade.&nbsp;Recrea mundos. Comala, Macondo, Yoknapatawpha, Regi&oacute;n, la calle Marqueses de San Isidro&hellip; El autor se acerca al agujero&nbsp;y hasta describe&nbsp;su horizonte de sucesos.&nbsp;O sea,&nbsp;ignorarlo&nbsp;pr&aacute;cticamente constituye no ya una&nbsp;injustificada&nbsp;infracci&oacute;n&nbsp;porcentual, sino un delito. &iexcl;Hay que adecuar la conducci&oacute;n a lo visible, hombre!&nbsp;El&nbsp;desconsiderado demandante&nbsp;por tanto acusa&nbsp;de forma injusta&nbsp;al&nbsp;socav&oacute;n&nbsp;de una circunstancia que hubiera podido evitar&nbsp;1)&nbsp;esquiv&aacute;ndolo&nbsp;con su veh&iacute;culo,&nbsp;2)&nbsp;yendo por otra calzada&nbsp;con su veh&iacute;culo,&nbsp;3)&nbsp;dejando aparcado su veh&iacute;culo o&nbsp;4)&nbsp;no poseyendo un&nbsp;veh&iacute;culo&nbsp;en absoluto.&nbsp;Las&nbsp;irresponsabilidades&nbsp;se acumulan&nbsp;por parte del contumaz reclamador&nbsp;que, imprudente, prevalente y relevante deber&iacute;a ser m&aacute;s bien ejecutado y juzgado&nbsp;&ndash;en ese orden&ndash;&nbsp;por poner en peligro su vida y la de sus semejantes y sus viviendas y&nbsp;su&nbsp;ganado.&nbsp;Bien. El consistorio abunda, conciliador, en que la rotura del nexo&nbsp;&ndash;o cig&uuml;e&ntilde;al&ndash;&nbsp;no solamente&nbsp;era&nbsp;incapaz por s&iacute;&nbsp;sola o en compa&ntilde;&iacute;a de otros de da&ntilde;o&nbsp;alguno&nbsp;sino que, ojo:&nbsp;<em>&ldquo;en la actualidad el pavimento se encuentra en perfectas condiciones&nbsp;y ha&nbsp;sido reparado por el personal encargado del mantenimiento viario en fechas posteriores al incidente&rdquo;.&nbsp;</em>Se&ntilde;or&iacute;o.&nbsp;Contin&uacute;a&nbsp;la administraci&oacute;n:&nbsp;<em>&ldquo;Si bien la anomal&iacute;a exist&iacute;a, los da&ntilde;os causados no dependen &uacute;nicamente de esta, debiendo tener en cuenta otros factores como son el estado de conservaci&oacute;n del propio neum&aacute;tico y la velocidad del veh&iacute;culo&rdquo;.</em>&nbsp;No le cobran el gasto al salvaje que casi hace tal acto imposible agrandando el agujero con su nula adaptaci&oacute;n a la anomal&iacute;a yendo como un loco con un coche que a saber en qu&eacute; condiciones&nbsp;se encontraba.&nbsp;En total:&nbsp;el d&iacute;a&nbsp;&ndash;de autos&ndash;&nbsp;era luminoso, con lo cual la visibilidad era fen&oacute;mena, el bache ya est&aacute; arreglado,&nbsp;as&iacute; que&nbsp;menos lloros;&nbsp;se desconoce a&nbsp;qu&eacute; velocidad iba&nbsp;&ndash;&iexcl;Hay que ir a treinta o menos, Ayrton Senna!&ndash;&nbsp;y, sobre todo, el neum&aacute;tico asesino probablemente&nbsp;se encontraba bajo la influencia del alcohol y de las drogas y&nbsp;acababa de salir de la c&aacute;rcel.&nbsp;Y todav&iacute;a quiere que se lo paguen.&nbsp;El sinverg&uuml;enza.&nbsp;Pobres padres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/sentido-viabilidad-y-humor-grafico-por-rodera_129_13134701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 09:30:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sentido y viabilidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sucesos,Tráfico,León,Ayuntamiento de León,Vecinos,León ciudad,Psicología,Sociología,Motor,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciencia de Artemisa 2 entre la Tierra y la Luna: experimentos a bordo sobre el estrés, la actividad y el sueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/ciencia-artemisa-2-experimentos-bordo-relacion-estres-actividad-sueno_1_13128469.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9c590c4-812b-49b5-82d0-919d6b2dbd79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciencia de Artemisa 2 entre la Tierra y la Luna: experimentos a bordo sobre el estrés, la actividad y el sueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante el histórico viaje de la misión que este lunes sobrevoló la Luna cincuenta años después y regresará a la Tierra este viernes 10 de abril, se están llevando a cabo varios experimentos científicos que tienen como protagonistas a los propios astronautas</p></div><p class="article-text">
        No s&oacute;lo es sobrevolar la Luna lo importante de la segunda misi&oacute;n Artemisa, el regreso a nuestro sat&eacute;lite de la humanidad despu&eacute;s de m&aacute;s de medio siglo desde las misiones Apolo, sino que un viaje espacial es algo que tiene que aprovechar la ciencia todas las veces que sea posible, ya que la investigaci&oacute;n en ca&iacute;da libre (lo que pensamos que es falta de gravedad, pero la Luna y la Tierra s&iacute; que afectan a la microgravedad que experimentan los astronautas) es algo que no se puede hacer m&aacute;s que con vuelos parab&oacute;licos en la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que los cuatro componentes de Artemisa 2 tienen una agenda repleta de cosas que hacer, entre ellas varios experimentos cient&iacute;ficos. Tan compleja y abarrotada est&aacute; su escaleta de tiempos, que hasta durmiendo forman parte de uno de esos proyectos para conocer mejor el cuerpo humano.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Uno de los m&aacute;s importantes, denominado&nbsp;</span><a href="https://www.nasa.gov/reference/archer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">ARCHeR</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;(arquero), consiste en analizar c&oacute;mo afecta el viaje espacial a los patrones de sue&ntilde;o, la actividad y el estr&eacute;s. Para monitorizarlo, los tripulantes llevan una pulsera (act&iacute;grafo) que registrar&aacute; los movimientos, actividad y patrones sue&ntilde;o-vigilia durante toda la traves&iacute;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Adem&aacute;s, se recopilar&aacute;n datos y encuestas de desempe&ntilde;o conductual antes y despu&eacute;s de la misi&oacute;n. Los resultados ser&aacute;n utilizados para comprender c&oacute;mo afectan el aislamiento y el estr&eacute;s de un viaje espacial en la mente, el sue&ntilde;o y la tensi&oacute;n emocional de los astronautas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Otro tipo de experimentos tienen que ver con&nbsp;</span><a href="https://www.nasa.gov/reference/immune-biomarkers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">biomarcadores inmunitarios</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, es decir, el estudio de c&oacute;mo el espacio puede afectar a nuestro sistema de defensa. Para ello, los tripulantes han tomado muestras de su saliva y sangre antes de subirse a la nave Ori&oacute;n y lo har&aacute;n despu&eacute;s. Durante el viaje, tambi&eacute;n recoger&aacute;n saliva seca que se depositar&aacute; en un papel especial en peque&ntilde;os cuadernillos de bolsillo, ya que el equipo necesario para conservar muestras h&uacute;medas en el espacio &ndash;incluida la refrigeraci&oacute;n&ndash; no estar&aacute; disponible debido a las limitaciones de volumen.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Con estos datos se espera comprender mejor c&oacute;mo las hormonas del estr&eacute;s, los virus y las c&eacute;lulas pueden verse afectados por las condiciones de vuelo. Se quiere estudiar, por ejemplo, c&oacute;mo se reactivan los virus latentes en el cuerpo de los astronautas en el espacio (algo que&nbsp;</span><a href="https://doi.org/10.3389/fmicb.2019.00016" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">ya se hab&iacute;a comprobado en vuelos anteriores</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, pero a&uacute;n no se conocen los detalles de este fen&oacute;meno).</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>&Oacute;rganos en chips</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Tambi&eacute;n se quiere estudiar c&oacute;mo afecta la radiaci&oacute;n c&oacute;smica y la microgravedad a la salud de los astronautas. Para ello se realizar&aacute; un experimento denominado&nbsp;</span><a href="https://assets.science.nasa.gov/content/dam/science/bps/bps_investigations/organ_chip/BPS_1PG_AVATAR_Final_29_08_25.pdf?emrc=69d3986a10afa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">AVATAR</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;(</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>A Virtual Astronaut Tissue Analog Response</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, &ldquo;Respuesta de Tejidos An&aacute;logos de un Astronauta Virtual&rdquo;), cuyos resultados podr&iacute;an tener beneficios de gran alcance y contribuir al avance de la medicina personalizada del futuro.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>Leer m&aacute;s:&nbsp;</strong></em></span><a href="https://theconversation.com/cuando-los-astronautas-regresen-de-marte-probablemente-se-romperan-la-cadera-238907" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>Cuando los astronautas regresen de Marte, probablemente se romper&aacute;n la cadera</strong></em></span></a></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Para ello, se han recogido muestras de c&eacute;lulas de la m&eacute;dula &oacute;sea cada tripulante y se han cultivado en un chip del tama&ntilde;o de una memoria USB (llamado&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>organ-on-a-chip</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, &ldquo;&oacute;rgano en un chip&rdquo;). As&iacute; ha podido obtrenerse una peque&ntilde;a m&eacute;dula &oacute;sea artificial con las caracter&iacute;sticas de cada uno de ellos, a modo de r&eacute;plicas o avatares. Estos dispositivos se expondr&aacute;n a la radiaci&oacute;n durante el vuelo y los resultados se comparar&aacute;n con r&eacute;plicas similares una vez que vuelvan de la misi&oacute;n. Mediante t&eacute;cnicas de secuenciaci&oacute;n de ARN comparar&aacute;n c&oacute;mo ha influido el viaje espacial en la expresi&oacute;n de los genes de dichas c&eacute;lulas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Al ser la m&eacute;dula &oacute;sea responsable de producir gl&oacute;bulos rojos, gl&oacute;bulos blancos y plaquetas, constituye una muestra ideal para diagnosticar enfermedades y evaluar la respuesta del sistema inmunitario a los tratamientos. Esta es la primera vez que estos chips de &oacute;rganos personalizados, adaptados a la tripulaci&oacute;n de astronautas, viajan m&aacute;s all&aacute; de la &oacute;rbita terrestre. Un objetivo clave de esta investigaci&oacute;n es validar si dichos dispositivos pueden servir como herramientas precisas para medir y predecir las respuestas humanas al estr&eacute;s de manera personalizada.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Adicionalmente, la tripulaci&oacute;n ha proporcionado muestras biol&oacute;gicas, incluyendo sangre, orina y saliva, para evaluar su estado nutricional, salud cardiovascular y funci&oacute;n inmunol&oacute;gica desde aproximadamente seis meses antes del viaje hasta un mes despu&eacute;s de su regreso. Tambi&eacute;n participar&aacute;n en pruebas y estudios para evaluar el equilibrio, la funci&oacute;n vestibular, el rendimiento muscular y los cambios en su microbioma, as&iacute; como la salud ocular y cerebral.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Durante su estancia en el espacio, la recopilaci&oacute;n de datos incluye una evaluaci&oacute;n de los s&iacute;ntomas del mareo, y tras el aterrizaje, se realizar&aacute;n pruebas adicionales de movimientos de cabeza, ojos y cuerpo, entre otras tareas de rendimiento funcional.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>Experimentos del tama&ntilde;o de una caja de zapatos</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Adem&aacute;s de todo esto, a bordo de Artemisa 2 [misi&oacute;n Artemis II en la denominaci&oacute;n de la Nasa en ingl&eacute;s] viajan al espacio cinco experimentos en forma de&nbsp;</span><a href="https://www.nasa.gov/humans-in-space/artemis-ii-science/#international" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">CubeSats</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;de varias agencias internacionales (Alemania, Corea del Sur, Arabia Saudita y Argentina): demostraciones tecnol&oacute;gicas y experimentos cient&iacute;ficos del tama&ntilde;o de una caja de zapatos. Son los siguientes:</span>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.unsam.edu.ar/atenea/acerca.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:transparent;">ATENEA</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">&nbsp;recopila datos sobre las dosis de radiaci&oacute;n en funci&oacute;n de diversos m&eacute;todos de blindaje, mide el espectro de radiaci&oacute;n alrededor de la Tierra, obtiene datos GPS para ayudar a optimizar el dise&ntilde;o de futuras misiones y validar&aacute; un enlace de comunicaciones de largo alcance.</span></li>
                                    <li><a href="https://www.dlr.de/en/latest/news/2026/artemis-ii-to-launch-for-the-moon-with-german-and-european-tech-on-board/tacheles-cubesat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:transparent;">TACHELES</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">&nbsp;recoge mediciones sobre los efectos del entorno espacial en los componentes el&eacute;ctricos de los veh&iacute;culos lunares.</span></li>
                                    <li><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/K-RadCube" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:transparent;">K-RadCube</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">&nbsp;utiliza un dos&iacute;metro con material similar a un tejido humano, con el fin de medir la radiaci&oacute;n espacial y evaluar los efectos biol&oacute;gicos a diversas altitudes.</span></li>
                                    <li><a href="https://ssa.gov.sa/en/reusedSections/?path=/space-weather-mission/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:transparent;">SHMS</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">&nbsp;mide aspectos del clima espacial a diversas distancias de la Tierra.</span></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <a href="https://www.nasa.gov/general/artemis-ii-crew-both-subjects-and-scientists-in-nasa-deep-space-research/#hds-sidebar-nav-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Todos estos experimentos</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;servir&aacute;n para proteger mucho mejor a los astronautas que viajen a la Luna en el futuro. Por ejemplo, se podr&iacute;an buscar medidas para atajar sus problemas de sue&ntilde;o o trajes que protejan mejor de la radiaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En definitiva, los resultados servir&aacute;n para futuras intervenciones, tecnolog&iacute;as y estudios que ayuden a predecir la adaptabilidad de las tripulaciones en una misi&oacute;n a la Luna o incluso a Marte.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://counter.theconversation.com/content/280063/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced" width="1" height="1" style="border: none !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://theconversation.com/profiles/ignacio-lopez-goni-536052" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ignacio L&oacute;pez-Go&ntilde;i</strong></a><strong> </strong><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">es catedr&aacute;tico de Microbiolog&iacute;a en la Universidad de Navarra y Miembro de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Microbiolog&iacute;a (SEM). </span>Este art&iacute;culo tiene permiso de republicaci&oacute;n de <a href="https://theconversation.com/la-ciencia-de-artemis-ii-experimentos-a-bordo-280063" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>The Converstion Espa&ntilde;a</strong></em></a>, y <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">se puede leer otra versi&oacute;n del autor publicada en su blog divulgativo </span><a href="https://microbioblog.es/la-ciencia-en-artemis-ii" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">microBIO</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Igacio López-Goñi / The Conversation España]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/ciencia-artemisa-2-experimentos-bordo-relacion-estres-actividad-sueno_1_13128469.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 18:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciencia de Artemisa 2 entre la Tierra y la Luna: experimentos a bordo sobre el estrés, la actividad y el sueño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Investigación,Internacional,Unión Europea,Psicología,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿El cambio de horario en primavera beneficia o perjudica a la salud?]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cambio-horario-primavera-beneficia-perjudica-salud_129_13106435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/346698c8-f3f7-4ed5-8584-da06f4fc09c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x355y160.jpg" width="1200" height="675" alt="¿El cambio de horario en primavera beneficia o perjudica a la salud?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este domingo 29 de marzo cambiará la hora en la Península Ibérica, Baleares, Ceuta y Melilla, y los relojes se adelantarán 60 minutos. Estas variaciones horarias suelen ser bianuales y pueden afectar a la salud de las personas, aunque son necesarios más estudios</p></div><p class="article-text">
        Las transiciones horarias responden a decisiones geogr&aacute;ficas y sirven para prolongar la exposici&oacute;n a luz por las noches o las ma&ntilde;anas. Este domingo 29 de marzo, Espa&ntilde;a adelantar&aacute; el reloj&nbsp;<strong>60 minutos</strong>&nbsp;para cambiar al horario de verano, un acontecimiento con efectos beneficiosos y perjudiciales sobre la salud.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio publicado en el&nbsp;<em>European Journal of Epidemiology&nbsp;</em>describe que el cambio de hora en primavera aumenta el riesgo de infarto, pero que tambi&eacute;n reduce la mortalidad por todas las causas a largo plazo. Esta investigaci&oacute;n revela que las variaciones horarias reportan&nbsp;<strong>beneficios y perjuicios</strong>&nbsp;por igual, e insta a que los pol&iacute;ticos tomen decisiones que busquen reducir los efectos adversos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el l&iacute;der del estudio e investigador en el Hospital Universitario de Colonia (Alemania),&nbsp;<strong>Philip Lewis</strong>, las variaciones cronol&oacute;gicas no son &ldquo;buenas&rdquo; o &ldquo;malas&rdquo; en s&iacute; mismas, aunque recomienda que como sociedad intentemos organizar nuestros d&iacute;as para aprovechar al m&aacute;ximo la luz solar, independientemente de si se encuentra en vigor el&nbsp;<strong>horario de verano</strong>&nbsp;o el est&aacute;ndar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cambio de hora en primavera aumenta el riesgo de infarto, pero también reduce la mortalidad por todas las causas a largo plazo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo se&ntilde;ala que &ldquo;todos tenemos circunstancias y preferencias diferentes&rdquo; y que este cambio no afecta a todo el mundo por igual: influyen factores geogr&aacute;ficos y socioecon&oacute;micos distintos. &ldquo;Es posible que los agricultores prefieran un amanecer temprano, mientras que las familias con ni&ntilde;os quieran disponer de la mayor cantidad de luz por la tarde&rdquo;, sugiere.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una de cal y otra de arena</strong></h2><p class="article-text">
        Durante su investigaci&oacute;n, Lewis y su equipo realizaron un&nbsp;<strong>metaan&aacute;lisis</strong>&nbsp;de 157 estudios procedentes de 36 pa&iacute;ses en el que descubrieron que el cambio de horario no supone un riesgo para la salud de manera uniforme.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, s&iacute; que vieron cierta asociaci&oacute;n con el riesgo de sufrir un evento card&iacute;aco. &ldquo;Esto se debe a que los cambios en el sue&ntilde;o pueden afectar a la&nbsp;<strong>regulaci&oacute;n cardiovascular</strong>&nbsp;mediante procesos inflamatorios&rdquo;, opina Lewis.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras consecuencias, los expertos vieron una disminuci&oacute;n de la mortalidad con el horario de verano, un aumento de los&nbsp;<strong>delitos</strong>&nbsp;que incluyen da&ntilde;os f&iacute;sicos y cambios en los ritmos circadianos.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la calidad del sue&ntilde;o, Lewis se&ntilde;ala que depende de la exposici&oacute;n a la luz. &ldquo;Para algunas personas este cambio no impactar&aacute; en sus ritmos circadianos, pero, para quienes se levanten antes o se expongan a la&nbsp;<strong>luz solar</strong>&nbsp;puede que est&eacute;n activas antes de lo normal. El experto expresa que se necesitan m&aacute;s investigaciones para saber cu&aacute;les son las consecuencias concretas de estas variaciones en los ritmos circadianos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Debate por su aplicaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Esta transici&oacute;n en primavera supone adelantar un hora del d&iacute;a y en oto&ntilde;o implica atrasarla. Seg&uacute;n expone el estudio, estos cambios se practican en&nbsp;<strong>71 territorios</strong>, entre los que se incluyen los pa&iacute;ses europeos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos investigadores hablan de un&nbsp;<strong>proceso adaptativo</strong>&nbsp;de d&iacute;as y otros de semanas, seg&uacute;n se&ntilde;ala el experto. &ldquo;A la mayor&iacute;a de las personas quiz&aacute; les cueste adaptarse, pero no se suele alargar m&aacute;s de un d&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cambio de horario no supone un riesgo para la salud de manera uniforme, pero los investigadores instan a reconocer tanto los efectos adversos como los beneficiosos y a priorizar las estrategias para mitigar los riesgos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde hace unos a&ntilde;os, los cambios bianuales se han convertido en objeto de debate debido a sus posibles implicaciones para el bienestar y la&nbsp;<strong>econom&iacute;a</strong>, ya que vivir o trabajar en contra del reloj biol&oacute;gico interno puede impactar contra la salud.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, este trabajo indica que los cambios de hora en primavera &ndash;en contraposici&oacute;n al&nbsp;<strong>horario est&aacute;ndar</strong>&ndash; no son uniformemente perjudiciales; y que la evidencia cient&iacute;fica sigue siendo limitada y heterog&eacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de abogar por mantener o eliminar dichas transiciones, la hip&oacute;tesis del estudio muestra un&nbsp;<strong>enfoque m&aacute;s equilibrado</strong>, por lo que los investigadores instan a reconocer tanto los efectos adversos como los beneficiosos, adem&aacute;s de priorizar estrategias para mitigar los riesgos mientras se espera evidencia m&aacute;s s&oacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ebffad;"><strong>Referencia:&nbsp;</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ebffad;">Steponenaite, A. </span><span class="highlight" style="--color:#ebffad;"><em>et al &ndash;</em></span><span class="highlight" style="--color:#ebffad;"> 'A systematic review of epidemiological studies into daylight-saving time &amp; health identifying beneficial &amp; adverse effects'. Revista&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:#ebffad;"><em>European Journal of Epidemiology&nbsp;(</em></span><span class="highlight" style="--color:#ebffad;">2026) | DOI: </span><a href="https://doi.org/10.1007/s10654-026-01372-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ebffad;">10.1007/s10654-026-01372-8</span></a><span class="highlight" style="--color:#ebffad;">.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos D. Oliveros / Agencia SINC]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cambio-horario-primavera-beneficia-perjudica-salud_129_13106435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 18:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿El cambio de horario en primavera beneficia o perjudica a la salud?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Sociología,Biología,Investigación,Medicina,Salud,Primavera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Zapatero con talante a la risa floja leonesista]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/de-zapatero-con-talante-a-la-risa-floja-leonesista-columna-semanal-maximo-soto-calvo-elecciones-autonomicas-cyl-2026-region-leonesa_129_13083220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f59bc438-77eb-46e9-9c2d-f475e3e93608_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Zapatero con talante a la risa floja leonesista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“La autonomía para León, está dentro de Castilla y León”, Zapatero dixit. Vaya un desfacedor de entuertos. Y se intitula leonesista. ¡El colmo! Y algo más</p></div><p class="article-text">
        Mira, me dije, ahora tienes oportunidad de soltar lo de Zapatero. Aquello que me son&oacute; a chascarrillo un d&iacute;a. Era un eslogan, y ten&iacute;a su miga reivindicativa dentro de una movilizaci&oacute;n sindicalista, en la que, el de la voz dirigente, el del altavoz, gritaba una y otra vez: &ldquo;&iexcl;Zapatero, con talante!&rdquo;.. y respond&iacute;an los asistentes&hellip; &ldquo;&iexcl;Por detr&aacute;s y por delante!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De eso, entiendo que no requiere explicaci&oacute;n, ya ha pasado tiempo, precisamente viene de su etapa como presidente del Gobierno cuando se dec&iacute;a que hac&iacute;a por Le&oacute;n. Also si hizo algo, mas todo quedo cojo.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, no quiero ni puedo dejar de comentar el anuncio en los pasados comicios, de un mitin socialista en el Pabell&oacute;n Luis Vives&hellip;, junto al Centro de Salud de Jos&eacute; Aguado, lo que a&ntilde;ad&iacute;a supongo cur&aacute;ndose en salud, en busca de audiencia despistada y saludable de Legio. Se recababan votos para una Comunidad a la que... <strong>&iexcl;Mande quien mande! </strong>&ndash;y no me repliego del aserto&ndash; <strong>&iexcl;Zapatero empecinadamente defiende! </strong>Y eso, aunque a los leoneses nos est&eacute; costando la vida. Y con lo nuestro otros crezcan hasta la desmesura.
    </p><p class="article-text">
        Ante esto se hace necesario citar ya el empe&ntilde;o maligno <em>alimonero</em> PPSOE<strong>, aplicando el resultado del talante, contado en el eslogan&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lleva 38 a&ntilde;os el PP dominando en el ente auton&oacute;mico. En esta ocasi&oacute;n, despu&eacute;s de la nefasta actuaci&oacute;n juntera y directamente <em>qui&ntilde;onera</em> por falta de contenci&oacute;n eficaz, y tratamiento deslavazado del fuego despu&eacute;s, que nos abras&oacute; hasta las ideas, ya hemos visto hasta qu&eacute; punto el votante deja enmascarar el voto por una supuesta ideolog&iacute;a, en la capital (en tanto en la provincia hablar&iacute;amos de familiar y de amiguismo personal), en todo caso... &iexcl;Yn lapsus imperdonable! <strong>Llegando hasta el absurdo de felicitarlos en las urnas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Igual n&uacute;mero de a&ntilde;os, 38, en los que el PSOE no cesa en el ansia de volver a presidirlo, y a tenor de la impresi&oacute;n que me qued&oacute; de la foto del cuarteto: Zapatero, Mart&iacute;nez, Cend&oacute;n y Nuria, en el cartel, sus falsas sonrisas y luego sus frases huecas me dejaron claro que ahora no es lo suyo, ni llevan la vereda adecuada, pero que seguir&aacute;n sin reconocer el negro futuro que le aguarda a Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Atenci&oacute;n a esto &uacute;ltimo. <strong>No es que el PP nos lo vaya a arreglar: &iexcl;Cero patatero!</strong> Y hasta con mayor inquina. Y aqu&iacute; un inciso: el se&ntilde;or Ma&ntilde;ueco h&aacute;bilmente ha jugado a lucirse con separaciones verbales de los votantes castellanos y de los leoneses, as&iacute;, desdoblando, pero sin mayor implicaci&oacute;n a futuro, de momento en busca de... &iexcl;Atrapar votos! Y lo consigui&oacute;. D&eacute;bil memoria la del votante.
    </p><p class="article-text">
        Ni uno ni otro partido pol&iacute;tico, han querido entender, desde las altas cumbres, G&eacute;nova y Ferraz, al pueblo leon&eacute;s. &iexcl;Nunca! Ni los suyos han ido a contarles nada que les puede incomodar. En este caso ignorar es sin&oacute;nimo de matar.
    </p><p class="article-text">
        Pero &eacute;ste, <strong>el pueblo leon&eacute;s, parece no querer saber lo que le conviene</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Veamos, el declive socioecon&oacute;mico, se ha tornado galopante, pero de modo insensato lo endulzamos con un gesto aut&aacute;rquico de orgullo, y no pasamos a pedir, o exigir si llega el caso (que es menos oprobioso), lo nuestro.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; tiramos de historia o costumbres definitorias que tapan pero no curan. Y tambi&eacute;n de lo identitario en el m&aacute;s amplio sentido de lo cultural. Tal parece que entendemos que un voto enmascarado 'al a&ntilde;o no hace da&ntilde;o'. Aunque agrande la v&iacute;a de agua que nos arrastra voluntades y verdades, qued&aacute;ndonos yermos, sin sustrato. &iexcl;Lacios!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy, esto es en los comicios, tocaba apuntar hacia la salida de donde nunca debimos dejar que nos metieran.</strong> No fue as&iacute; ni por asomo. Aqu&iacute; en este punto, sin olvidar el posible relajo popular, est&aacute; la acci&oacute;n negativa de &ldquo;nuestros&rdquo; pol&iacute;ticos que pronto, muy pronto, pudimos ver que apuntaban maneras colaboracionistas. Y como premio, urna tras urna, han ido viendo c&oacute;mo se revalidan en su papel, dada la insensatez popular manejando el voto. <strong>&iexcl;La culpa est&aacute; en el pueblo votante! </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo, de modo personal, esto es, sin buscar ayudas externas, corroboraciones y datos de opini&oacute;n, que no es que los considere innecesarios, no; he de decir que tampoco desde el m&aacute;s elemental de los raciocinios entiendo la postura en su globalidad de los que se mueven en tal disciplina, hombres y mujeres. S&iacute;, lo s&eacute;, van la mayor&iacute;a, tras del seguro 'plato de lentejas'.
    </p><h2 class="article-text">No se habl&oacute; de la autonom&iacute;a en los medios nacionales</h2><p class="article-text">
        En la campa&ntilde;a, en los medios nacionales pudimos comprobar que no se hablaba de nuestros derechos a tener autonom&iacute;a propia, leonesa. Ni se pon&iacute;a en valor la idea, cual si fuera un anatema. Se desconoce o se silencia, tanto da en cuanto al da&ntilde;o, pero no en el modo de encararlo. Pues requiere doble tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        <em>&Iacute;tem m&aacute;s</em>, durante la campa&ntilde;a, los medios pon&iacute;an toda su atenci&oacute;n en los dos partidos que tienen posibilidad de gobierno, PP y PSOE, por supuesto se citaba a UPL, pero como un grupito de andar por casa. Y precisamente en este grupo, ten&iacute;amos a mano un primer apunte de soluci&oacute;n, que ni se pon&iacute;a sobre la mesa, ni lo estudiaban los polit&oacute;logos, ni se suscitaba en las tertulias habidas antes y en la propia campa&ntilde;a. &iquest;Y qu&eacute; debemos pensar, acaso que en la formaci&oacute;n no ten&iacute;an escuchantes, ni opinantes, ni modo de entrar en liza?
    </p><p class="article-text">
        En los medios escritos y hablados, se ha venido diferenciando de palabra a los leoneses y a los castellanos, un p&iacute;rrico &eacute;xito, por el esfuerzo y la m&iacute;nima repercusi&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de la objetividad que es exigible, lo de aplicar la 'Y', para Castilla y Le&oacute;n. O tambi&eacute;n empleando castellanos y leoneses. Si bien esto hasta cierta dosis, pues los m&aacute;s, la ese (s) de castellanos la suprim&iacute;an remarcando, en plural leoneses, componiendo un todo a homogeneizar. El rumbo de imposici&oacute;n castellanista sigue.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nos hemos instalado en el lamento, y olvidamos la lucha defensiva.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Máximo Soto Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/de-zapatero-con-talante-a-la-risa-floja-leonesista-columna-semanal-maximo-soto-calvo-elecciones-autonomicas-cyl-2026-region-leonesa_129_13083220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 18:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Zapatero con talante a la risa floja leonesista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,Elecciones Castilla y León 2026,Cortes de Castilla y León,Autonomía de León,Bierzo,León,Zamora,Salamanca,Junta de Castilla y León,Leonesismo,Sociología,Psicología,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad ‘la primavera la sangre altera’? Esto dicen la biología y la psicología]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/primavera-sangre-altera-dicen-biologia-psicologia_129_13083331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f4d68c0-2d68-437f-aca4-2b577280b932_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De verdad ‘la primavera la sangre altera’? Esto dicen la biología y la psicología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la llegada de la primavera este viernes 20 de marzo reaparece la idea popular de que nos afecta sensiblemente desde dentro. Estos refranes se usan para explicar de todo: más energía, más deseo, más sociabilidad… y también más irritabilidad o impulsividad. ¿Qué hay de cierto en la sabiduría popular?</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Desde la psicolog&iacute;a, el inter&eacute;s no est&aacute; en el refr&aacute;n, sino en la evidencia cient&iacute;fica: &iquest;Hay algo real detr&aacute;s de esa sensaci&oacute;n colectiva de 'aceleraci&oacute;n' o se trata &uacute;nicamente de un relato cultural que se repite cada a&ntilde;o?</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La respuesta matizada es clara: s&iacute;, existen mecanismos biol&oacute;gicos y psicol&oacute;gicos plausibles y respaldados por investigaci&oacute;n, pero no implican que la primavera nos vuelva locos, ni afectan a todo el mundo por igual. La clave est&aacute; en c&oacute;mo cambian la luz, los ritmos circadianos, el sue&ntilde;o, ciertos sistemas neuroqu&iacute;micos y el contexto social.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En este sentido, conviene matizar que la</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em> alteraci&oacute;n </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">primaveral no equivale necesariamente a bienestar. Resulta m&aacute;s preciso hablar de aumento de activaci&oacute;n que de mejora emocional. Y activarse m&aacute;s no siempre significa sentirse mejor: para algunas personas se traduce en mayor iniciativa y energ&iacute;a, mientras que para otras puede manifestarse como inquietud, irritabilidad o dificultad para regular las emociones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Comprender esta diferencia permite superar explicaciones simplistas y entender por qu&eacute; una misma estaci&oacute;n puede vivirse de forma muy distinta seg&uacute;n el estado psicol&oacute;gico previo, los h&aacute;bitos de sue&ntilde;o y el contexto vital de cada persona.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>La luz como regulador psicol&oacute;gico invisible</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El gran cambio ambiental en primavera no es que los campos se llenen de flores ni que podamos empezar a prescindir de la ropa de abrigo: es el incremento de horas de luz.&nbsp;</span><a href="https://theconversation.com/luz-arquitecta-de-la-vida-185993" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La luz es el principal sincronizador del reloj biol&oacute;gico</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;y regula procesos directamente vinculados al estado de &aacute;nimo, la activaci&oacute;n y la motivaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En humanos se han observado variaciones estacionales en el sistema que genera y determina la actividad del neurotransmisor serotonina, clave para la regulaci&oacute;n emocional, la impulsividad y la conducta social. Estudios de neuroimagen han mostrado&nbsp;</span><a href="https://jamanetwork.com/journals/jamapsychiatry/fullarticle/210137" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">cambios estacionales en la disponibilidad del transportador de serotonina</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, asociados a la duraci&oacute;n de la luz solar diaria, lo que sugiere una relaci&oacute;n directa entre el llamado fotoperiodo (la cantidad de tiempo en que estamos expuestos a la luz diariamente) y la regulaci&oacute;n afectiva.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Por otro lado,&nbsp;</span><a href="https://www.nature.com/articles/s41398-023-02365-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">revisiones recientes</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;sobre el llamado 'cerebro estacional' explican c&oacute;mo los cambios en la luz y los ritmos circadianos pueden modular la vulnerabilidad psicol&oacute;gica y la estabilidad emocional.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Traducido a experiencia cotidiana: m&aacute;s luz suele asociarse a m&aacute;s activaci&oacute;n, m&aacute;s iniciativa y mayor energ&iacute;a subjetiva. Para muchas personas esto se vive como bienestar, pero otras, especialmente si ya existe estr&eacute;s o desregulaci&oacute;n previa, pueden experimentar hiperactivaci&oacute;n, inquietud o irritabilidad.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>El sue&ntilde;o se resiente</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Aparte de cambiar la luz, la primavera tambi&eacute;n modifica el sue&ntilde;o. Estudios basados en grandes muestras poblacionales han mostrado que&nbsp;</span><a href="https://www.nature.com/articles/s41746-021-00435-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">en esta estaci&oacute;n se adelanta el despertar y se reduce ligeramente la duraci&oacute;n del descanso nocturno</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, con modificaciones en los ritmos circadianos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Dormir menos no solo implica cansancio. Desde la psicolog&iacute;a se sabe que esa alteraci&oacute;n se asocia a mayor reactividad emocional, menor control inhibitorio y m&aacute;s impulsividad. Adem&aacute;s, revisiones sobre cambios estacionales y ajustes horarios describen&nbsp;</span><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1087079225001145" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">alteraciones transitorias del sue&ntilde;o</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;que afectan especialmente a determinados cronotipos y perfiles vulnerables.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Esto ayuda a entender por qu&eacute; algunas personas viven la primavera con 'm&aacute;s energ&iacute;a', mientras otras experimentan una peor regulaci&oacute;n emocional.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>&iquest;Y qu&eacute; pasa con las hormonas?</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Por si fuera poco, tambi&eacute;n existe evidencia de patrones estacionales en sistemas hormonales humanos. Un an&aacute;lisis masivo de registros m&eacute;dicos lo mostr&oacute;&nbsp;</span><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7896322/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">en distintos ejes endocrinos</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, incluyendo hormonas sexuales como testosterona y estradiol, con oscilaciones a lo largo del a&ntilde;o.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Esto no significa que la primavera active autom&aacute;ticamente el deseo sexual o la conducta social, pero s&iacute; indica que el organismo no funciona igual en todas las estaciones, y que peque&ntilde;os cambios biol&oacute;gicos pueden amplificarse psicol&oacute;gicamente a trav&eacute;s de expectativas culturales, aprendizaje social y contexto.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>El lado menos rom&aacute;ntico: cuando la primavera no es bienestar</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Existe un dato consistente y poco conocido: los picos de suicidio se concentran en primavera en muchos pa&iacute;ses. Este fen&oacute;meno ha sido descrito tanto en&nbsp;</span><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S016503270300137X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">estudios cl&aacute;sicos</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;como en&nbsp;</span><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7503188/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">an&aacute;lisis contempor&aacute;neos</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">No implica causalidad directa, pero s&iacute; interacci&oacute;n entre factores: mayor energ&iacute;a disponible para actuar, persistencia de desesperanza, comparaci&oacute;n social y cambios biol&oacute;gicos en ritmos circadianos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Algo similar ocurre con&nbsp;</span><a href="https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/mania#:%7E:text=La%20man%C3%ADa%20es%20un%20estado,espec%C3%ADficos%2C%20como%20el%20trastorno%20bipolar." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">la man&iacute;a</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;(exaltaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo y menos necesidad de dormir): se han descrito&nbsp;</span><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0165032716307509" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">picos estacionales en ingresos hospitalarios</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;y descompensaciones afectivas en primavera-verano.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Revisiones m&aacute;s amplias confirman&nbsp;</span><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37570395/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">patrones estacionales en trastornos mentales graves</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&nbsp;y trabajos espec&iacute;ficos vinculan&nbsp;</span><a href="https://psychiatryinvestigation.org/journal/view.php?doi=10.30773%2Fpi.2017.12.20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">espec&iacute;ficamente la primavera con la man&iacute;a y la conducta suicida</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Desde una perspectiva cl&iacute;nica, esto obliga a una lectura responsable: la primavera no es solo '&eacute;poca feliz', tambi&eacute;n es una fase de transici&oacute;n biol&oacute;gica y psicol&oacute;gica que puede desestabilizar a personas vulnerables.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>&iquest;Entonces es cierto el refr&aacute;n?</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En esencia, s&iacute;&hellip; pero mal explicado. La primavera no &ldquo;altera la sangre&rdquo; de forma m&iacute;stica, pero s&iacute; modifica sistemas reales de activaci&oacute;n:</span>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Cambios en luz y ritmos circadianos: </strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">regulaci&oacute;n neurobiol&oacute;gica del &aacute;nimo y la activaci&oacute;n.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Cambios en el sue&ntilde;o:</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> m&aacute;s reactividad e impulsividad en algunos perfiles.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Cambios sociales:</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> m&aacute;s interacci&oacute;n, m&aacute;s comparaci&oacute;n social, m&aacute;s estimulaci&oacute;n.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;">En </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>minor&iacute;as vulnerables</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, mayor riesgo de descompensaci&oacute;n afectiva y conductual.</span></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Lo que el refr&aacute;n llama &ldquo;sangre alterada&rdquo; se puede definir, cient&iacute;ficamente, como un aumento de activaci&oacute;n biopsicosocial.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>Una lectura psicol&oacute;gica &uacute;til</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Hay tres claves pr&aacute;cticas que brinda la psicolog&iacute;a para afrontar de una manera m&aacute;s saludable la llegada de la primavera:</span>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Cuidar el sue&ntilde;o</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">: la regularidad horaria y la exposici&oacute;n a luz natural por la ma&ntilde;ana son factores protectores reales.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Diferenciar energ&iacute;a de bienestar</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">: m&aacute;s activaci&oacute;n no siempre equivale a mejor regulaci&oacute;n emocional.</span></li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>No romantizar el malestar</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">: no debemos atribuir el insomnio intenso, la impulsividad, las conductas de riesgo o la ideaci&oacute;n suicida a 'la estaci&oacute;n'; son se&ntilde;ales cl&iacute;nicas que requieren atenci&oacute;n profesional.</span></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En definitiva, la primavera no transforma a las personas por arte de magia, pero s&iacute; reorganiza el equilibrio entre biolog&iacute;a, mente y contexto. Y como casi todo en psicolog&iacute;a, no act&uacute;a de forma uniforme: depende de la historia personal, el estado emocional previo, el sue&ntilde;o, el estr&eacute;s y la vulnerabilidad psicol&oacute;gica.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://counter.theconversation.com/content/274643/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced" width="1" height="1" style="border: none !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://theconversation.com/profiles/oliver-serrano-leon-1535261" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ebffad;"><strong>Oliver Serrano Le&oacute;n</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:#ebffad;"> es director y profesor del M&aacute;ster de Psicolog&iacute;a General Sanitaria de la Universidad Europea de Canarias. Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en </span><a href="https://theconversation.com/de-verdad-la-primavera-la-sangre-altera-lo-que-dicen-la-psicologia-y-la-biologia-274643" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ebffad;"><em>The Conversation Espa&ntilde;a</em></span></a><span class="highlight" style="--color:#ebffad;"> e ILE&Oacute;N cuenta con permiso de republicaci&oacute;n.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oliver Serrano León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/primavera-sangre-altera-dicen-biologia-psicologia_129_13083331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 18:00:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De verdad ‘la primavera la sangre altera’? Esto dicen la biología y la psicología]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primavera,Investigación,Psicología,Salud Mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Insomnio]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/insomnio-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13083318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4823d913-d465-463a-ae09-109f8518246e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Insomnio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nada, que no consigo dormir, que esta noche estoy muy triste, que no debería estar contándotelo, que ahora mismo eres la única persona del mundo a la que puedo contárselo</p></div><p class="article-text">
        Nada, que sigo sin dormir. Que te est&aacute;s fugando de mi vida, que llevo tiempo dej&aacute;ndote marchar, que sigo sin entender c&oacute;mo se trepa un sue&ntilde;o desde el vac&iacute;o que dejan tus pies sobre el lienzo tierno de cualquier noche nuestra. Que las palabras son mucho menos que los besos, que el deseo no se escribe, solo se quema hasta romperse. Que t&uacute; anhelas otros versos nuevos, que ya no esperas precisamente estos nuestros, tan gastados.
    </p><p class="article-text">
        Nada, que a&uacute;n no he aprendido a dormir lejos de tu piel encendida, que mires en los bolsillos de tus pantalones cuando me eches de menos. Que no temas nunca decirme lo que sientes, que no me mientas con ning&uacute;n abrazo flaco. Que estoy cansado de ver tus ojos congelados en alguna despedida que no terminamos de creernos, que todo esto ya me suena, que te vaya bonito. Que hoy he aprendido a poner una lavadora y a olvidarte un poco. Que me devuelvas las alas, que prefiero este barullo de palabras sin besos antes que cualquier silencio.
    </p><p class="article-text">
        Nada, que dormir es abandonarte, que odio el fr&iacute;o blanco de esta biblioteca sin risas, y el acoso tenaz del paso del tiempo, y el amor barato de algunos lunes, y el olvido imposible de tantos d&iacute;as sobre la misma boca, y la incertidumbre repentina que se asoma a nuestra vida, revolvi&eacute;ndolo todo con una absurda cadencia, record&aacute;ndonos con mediocre insolencia que no somos distintos de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Nada, que no quiero dormir, que no s&eacute; hacerlo s&oacute;lo, que a&ntilde;oro proteger tus sue&ntilde;os como un lobo fiel, y esa misteriosa certeza de no saber nunca que so&ntilde;abas, y enredarnos juntos en el mismo calor o tropezar en el abrazo de siempre, y tardar mil caricias o cuatro besos en deshacer ese embrollo que se parece tanto al amor. Y que me estoy haciendo el valiente de nuevo, y que hacerse el valiente se parece mucho a serlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada, que no duermo, que me persiguen los delirios. Que recuerdo esa extra&ntilde;a noche de verano en la que aquel ni&ntilde;o me pregunt&oacute; de repente: &iquest;Y si se rompen los &aacute;rboles, las estrellas, el mar&hellip;? &iquest;Y si se rompe la vida&hellip;? Que el cielo, la noche y el verano dibujaron un silencio perfecto sobre su imaginaci&oacute;n, y que luego aquel ni&ntilde;o lo desorden&oacute; todo con una carcajada. Que yo no supe c&oacute;mo responderle entonces. Que ahora s&iacute; sabr&iacute;a hacerlo: si se rompe la vida, ya nunca m&aacute;s puedes dormir, le dir&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/insomnio-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13083318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 18:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Insomnio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud Mental,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivimos en un tiempo que no existe]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/vivimos-en-un-tiempo-no-que-no-existe-controversia-fisica-contra-filosofia-einstein-contra-bergman-columna-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13079723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1574a15b-f297-41e9-ae7f-f578c8b60821_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivimos en un tiempo que no existe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Puede ser que en la era de la alta velocidad la filosofía tenga reservado un pequeño espacio para continuar cantándole sus odas al tiempo. Confiemos en que así sea</p></div><p class="article-text">
        El seis de abril de 1922, en una reuni&oacute;n de la <em>Soci&eacute;t&eacute; fran&ccedil;aise de philosophie</em>, se produjo uno de los mayores debates que hasta hoy se recuerde sobre el tiempo y su existencia. En el tablero de la discusi&oacute;n figuraban dos genios del saber cuyos nombres relucen escritos con tinta indeleble en el libro del conocimiento: <strong>Albert Einstein</strong> y <strong>Henri Bergson</strong>. El f&iacute;sico alem&aacute;n hab&iacute;a llegado a Par&iacute;s para exponer sus ideas sobre el <strong>tiempo</strong> y el <strong>espacio</strong>. Se cuenta que Bergson hab&iacute;a asistido al evento sin intenci&oacute;n alguna de intervenir y que fue su disc&iacute;pulo &Eacute;douard Le Roy quien lo anim&oacute; a iniciar la pol&eacute;mica que m&aacute;s tarde quedar&iacute;a para siempre en los anales de la Historia.
    </p><p class="article-text">
        Resumiendo muy someramente las teor&iacute;as formuladas, Einstein consideraba que el tiempo era objetivo y medible; afirmaba que tal mensurabilidad depend&iacute;a del observador y que la experiencia que los individuos ten&iacute;an al verlo transcurrir era totalmente ilusoria. Bergson, al contrario, sosten&iacute;a que el tiempo exist&iacute;a solo en la experiencia, que no era otra cosa que &lsquo;<strong>duraci&oacute;n subjetiva</strong>&rsquo; y que el reloj era un instrumento de medici&oacute;n inventado por los hombres con prop&oacute;sitos puramente humanos, por lo que no pod&iacute;a hablarse de una medici&oacute;n temporal que no fuera vivencial&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces Einstein, contraatacando la opini&oacute;n bergsoniana con argumentos irrefutables, pronunci&oacute; su c&eacute;lebre frase &lsquo;el tiempo de la filosof&iacute;a no existe&rsquo;. Bergson, por su parte, no se consider&oacute; vencido y continu&oacute; aseverando su punto de vista hasta el fin de sus d&iacute;as, a pesar de que Einstein y su teor&iacute;a de la relatividad sub&iacute;an a esca&ntilde;os cada vez m&aacute;s altos en la tribuna de la nueva concepci&oacute;n del Universo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se presenta en nuestros d&iacute;as el hist&oacute;rico debate?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado m&aacute;s de un siglo. La f&iacute;sica actual contin&uacute;a corroborando las tesis de Einstein al verificar que la medida del tiempo depende de la velocidad del observador en el espacio y del campo gravitatorio al que este est&aacute; sometido. Sin embargo, medir el tiempo no es una simple operaci&oacute;n f&iacute;sica. En este sentido &ndash;y a favor de Bergson&ndash; hay que admitir algo que tambi&eacute;n es cierto: al mirar el reloj, cada observador mide su tiempo teniendo en cuenta la experiencia adquirida, pero adem&aacute;s valorando la situaci&oacute;n en la que se encuentra y lo que el propio tiempo significa para &eacute;l en ese instante. He aqu&iacute; un ejemplo ilustrativo: no ser&aacute; igual de largo el tiempo de un condenado a muerte (a quien le queda una hora de vida) que el de un condenado a tres a&ntilde;os de c&aacute;rcel (a quien le queda una hora para obtener su libertad). Ambos prisioneros miran el reloj con desesperaci&oacute;n, pero esa desesperaci&oacute;n no es la misma: para el primero, el tiempo va demasiado veloz y &ndash;si pudiera&ndash; lo detendr&iacute;a; para el segundo, el tiempo es tan lento que &ndash;tambi&eacute;n si pudiera&ndash; lo echar&iacute;a a volar. Desde luego, no es el tiempo quien avanza o se detiene, siendo el observador quien se mueve (en el caso de los dos prisioneros, a la velocidad de sus pensamientos).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de ser este un tema tan apasionante, hoy en d&iacute;a el debate sobre la existencia del tiempo est&aacute; llamado a naufragar en el desenfreno de una sociedad que ha perdido la calma y en la que reflexionar es poco pr&aacute;ctico, por tanto, innecesario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces &lsquo;nuestro tiempo&rsquo;, qu&eacute; significa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al hablar de &lsquo;nuestro tiempo&rsquo; no solo nos referimos a nuestra &eacute;poca hist&oacute;rica, sino a la vida cotidiana en la que nuestros relojes juegan un papel protag&oacute;nico, ambas acepciones reunidas en una. Luego de la anterior aclaraci&oacute;n, mi opini&oacute;n al respecto queda sintetizada en estas cortas l&iacute;neas: hoy en d&iacute;a, al &lsquo;terr&iacute;cola de a pie&rsquo; poco le importa si el tiempo existe o deja de existir, quiz&aacute; porque &lsquo;no tiene tiempo que perder&rsquo; con cavilaciones que nada aportan a su bolsillo y a su bienestar. O bien porque, agobiado de existir en un mundo ultraveloz, prefiere no pensar. &iquest;A fin de cuentas, qu&eacute; importancia tiene, en la era de la IA, detenernos en disquisiciones que tanto tiempo llevan sin ser resueltas?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en aras de poner fin a la controversia entre Bergson y Eisntein, podr&iacute;amos decir que ambos ten&iacute;an &lsquo;su raz&oacute;n&rsquo;. Dicho sea de paso, no estar&iacute;a mal darle un peque&ntilde;o espacio a la Filosof&iacute;a y concluir afirmando que el significado de &lsquo;nuestro tiempo&rsquo; depende, sobre todo, de las buenas intenciones con la que cada uno de nosotros se coloque en su habitaci&oacute;n del d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero lamentablemente, en su oscura naturaleza, &lsquo;nuestro tiempo&rsquo; se est&aacute; diluyendo a toda prisa en un espacio en el que se desarrollan &ndash;tambi&eacute;n a toda prisa&ndash; dos especies post-humanas cual versiones, en tiempo real, de los <strong>&lsquo;elois&rsquo;</strong> y los <strong>&lsquo;morloks&rsquo;</strong> (personajes de <em>La m&aacute;quina del tiempo</em> de H.G.Wells). La primera de estas dos especies es la de los &lsquo;c&aacute;ndidos robots&rsquo; que creen ser libres y a veces sue&ntilde;an con ser rebeldes. Desde su ingenuidad, estos conf&iacute;an en poder cambiar el sistema de la Matrix a fuerza de darlo todo en cualquier frente asumible. No saben, sin embargo, que siguen instrucciones previstas por los &lsquo;fabricantes de aut&oacute;matas&rsquo; (la segunda de las dos especies). Son estos &uacute;ltimos quienes programan los relojes de los c&aacute;ndidos robots a base de lemas como &lsquo;lev&aacute;ntate y ve a trabajar como un cabr&oacute;n&rsquo; o &lsquo;si no trabajas, roba o m&eacute;tete en el tr&aacute;fico de estupefacientes para que termines como un criminal entre rejas met&aacute;licas&rsquo;; luego, &lsquo;si tienes hijos, ed&uacute;calos en las disciplinas de la excelencia y la competitividad&rsquo; y de paso &lsquo;atib&oacute;rralos todo el tiempo con actividades escolares y extraescolares&rsquo;; adem&aacute;s, &lsquo;dales tel&eacute;fonos cada vez m&aacute;s inteligentes y tabletas y cuanto artefacto electr&oacute;nico programado para el automatismo los aleje f&iacute;sicamente del pr&oacute;jimo&rsquo;&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello para que los ingenuos ac&oacute;litos se conviertan en dignos representantes del futuro de una humanidad sin tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Marina González-Quevedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/vivimos-en-un-tiempo-no-que-no-existe-controversia-fisica-contra-filosofia-einstein-contra-bergman-columna-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13079723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 10:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivimos en un tiempo que no existe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Tecnología,Vecinos,Psicología,Conferencias,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Después del parto electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/despues-del-parto-electoral-de-las-autonomicas-2026-en-castilla-y-leon-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13076370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a83caa0f-536b-4b41-846a-b0d4d816eb04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Después del parto electoral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras graves dolores y sudores, tenemos un nuevo gobierno en nuestra comunidad autónoma. Estamos seguros de que todo cambiará a partir de ahora</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/antimanual-electoral-final-2026-enorme-sorpresa-ver-nada-cambia-al-final-lampedusa-y-leon-elecciones-castilla-todo-igual-pp-vence-columna-jesus-maria-lopez-de-uribe-politica_129_13073050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lampedusa </a>se qued&oacute; corto: hay sitios donde todo tiene que cambiar para que todo siga igual, y otros en los que no hace falta que cambie nada para que todo siga igual, o se puede cambiar todo, o se puede cambiar hasta el dobladillo de las bragas, que va a dar igual, porque todo va seguir igual de todas maneras.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entra en juego un concepto que a menudo arrinconamos, pero que es importante. Lo real. La demograf&iacute;a es una construcci&oacute;n humana, pero las personas no. La hidrolog&iacute;a es una construcci&oacute;n humana, pero el agua no. La pobreza es una construcci&oacute;n humana, pero las patatas no.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; pasa en esta tierra nuestra? Que podemos pintar de verde, si queremos, pero a d&iacute;a de hoy, en muchos lugares no hay gente, y la que queda es muy mayor. Nuestra poblaci&oacute;n, que tiene mucho de rancia y muy poco de gilipollas, como siempre&nbsp;nos ha sucedido a lo largo de los siglos, lo ha comprendido hace a&ntilde;os: la influencia del gobierno auton&oacute;mico en nuestro destino es terriblemente limitada.
    </p><p class="article-text">
        Importa a qui&eacute;n votemos, claro que s&iacute;, pero importa poco. Gane quien gane, no va a hacer regresar a los emigrados, ni va a conseguir que las mujeres se interesen por el mundo rural, donde sufren el maltrato sistem&aacute;tico de la sociedad y la econom&iacute;a. Gane quien gane, no vendr&aacute;n a instalarse muchas industrias aqu&iacute;, porque lo que podr&iacute;a hacerse en ese sentido queda fuera de nuestras manos. &iquest;Podemos bajar los impuestos a quienes se instalen en nuestros pueblos, como pasa en Alemania? No. Pues lo dem&aacute;s, nos la sopla. As&iacute;, sin edulcorantes. &iquest;Podemos quitarle obligaciones a los que se instalen en un pueblo peque&ntilde;o? No. Pues buena gana de seguir hablando de apoyo al mundo rural. Lo que salva a los pueblos es poder poner un bar sin dos ba&ntilde;os, una tienda sin rampa, o levantar una casa sin proyecto. Lo dem&aacute;s, son danzas folcl&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica nos afecta poco, la verdad. Esa es nuestra fortaleza y tambi&eacute;n parte de nuestra tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Todo es te&oacute;rico, todo es palabrer&iacute;a, pero la realidad eficiente, la que podr&iacute;a cambiar las cosas, est&aacute; fuera de nuestro alcance. As&iacute; que mira, s&iacute;, da igual un gobierno que otro, o casi igual. Puede cambiar la frecuencia con la que abran el consultorio de m&eacute;dico de este pueblo o del otro, pero poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por eso votamos como votamos. Por eso votamos a quien votamos. Porque sabes que da lo mismo. Y puestos a no cambiar nada, preferimos a los aburridos, a los mediocres y a los flojos. Por prudencia, por inquina y por tradici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/despues-del-parto-electoral-de-las-autonomicas-2026-en-castilla-y-leon-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13076370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 18:00:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Después del parto electoral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,Junta de Castilla y León,Elecciones Castilla y León 2026,Cortes de Castilla y León,Vecinos,León,Zamora,Salamanca,Bierzo,Ávila,Burgos,Palencia,Segovia,Soria,Valladolid,Sociología,España vacía,Psicología,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Parte de ningún viaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/parte-de-ningun-viaje-humor-grafico-semanal-por-rodera_129_13064659.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b62089d-0a51-4807-9630-c8478e83d497_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Parte de ningún viaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">  </p></div><p class="article-text">
        En estos &uacute;ltimos meses y por motivos he estado VIVIENDO en tres de las grandes capitales espa&ntilde;olas. No digo <em>visitando</em>, como otros escritores, c&oacute;micos, artistas, bultos o valijas, que, agasajados por las instituciones con millones de euros de dinero p&uacute;blico, se alojan en hotelazos y, masticando perniles y mariscos desde esos crisoelefantinos &aacute;mbitos, opinan e imparten mientras hollan alfombras de apretado pelo. No. He estado durmiendo y utilizando las instalaciones higi&eacute;nicas y admin&iacute;culos de DOMICILIOS particulares. Siendo en estas enormes ciudades &ndash;que yo llamo <em>metr&oacute;polis </em>porque las tres disponen tanto de un suburbano muy feo como de sus propios guardias de la porra&ndash;, curiosamente, PUEBLO. Esta singular experiencia me pone en disposici&oacute;n de juzgar y establecer. Voy a a ello, elev&aacute;ndome sobre m&iacute; mismo y sirvi&eacute;ndome de mi propia experiencia ya experimentada. Antes de nada debo hacer un poco de historia y declarar que tales urbes son Bilbao, Madrid y Barcelona cuyas etimolog&iacute;as no h&iacute;dricas las delatan ya en su primera s&iacute;laba: Bil, de factura, Mad, de locura y Bar, de establecimiento donde expenden bebidas alcoh&oacute;licas. &iquest;Qu&eacute; las une, aparte de nuestras infraestructuras y qu&eacute; las separa, aparte de&hellip; nuestras infraestructuras? Las une, sin duda, que son lugares de contrastes. Contrasta much&iacute;simo que alrededor de ellas hay much&iacute;simos menos residentes que en su interior, donde las personas se apelotonan en su pululaci&oacute;n e incluso se devanan. Hay m&aacute;s gente que la hostia. Sobre todo en el centro. Luego, como digo, la poblaci&oacute;n se va disipando hasta que llega a Le&oacute;n, donde no se encuentra a pr&aacute;cticamente nadie, pero sigue sin haber aparcamiento. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s enlaza, liga, yuxtapone o anuda a estas capitales? Sin duda, su monumentalidad. Gran cantidad de sus edificios o construcciones pertenecen a este orden arquitect&oacute;nico, as&iacute; como sus florestas, jardines, retiros, r&iacute;as y barcelonetas, que se pueden calificar como tales. Es indudable. Pero no optar&iacute;a yo a mi t&iacute;tulo de viajero, literato e incluso gu&iacute;a y viceversa si no hiciera constar asimismo las diferencias entre estas colmenas, estas cuca&ntilde;as, que dec&iacute;a el igualmente viajero y literato Camilo Jos&eacute; Cela, que fatig&oacute; los ciento treinta y un kil&oacute;metros entre Madrid y la Alcarria con brillantes resultados dando constancia escrita como solo &eacute;l sab&iacute;a de fogones, paisajes y... cosas. Las diferencias, como digo &ndash;bueno, en realidad, empiezo a decir, ya que hasta ahora solo hab&iacute;a se&ntilde;alado, quiz&aacute; prolijamente, sus afinidades o semejanzas&ndash;, son notables. En temperatura, sobre todo si vas a un sitio &ndash;&iexcl;o al mismo!&ndash; u otro en febrero o en septiembre. En costumbres, ya que los lugare&ntilde;os que en estos crisoles son de todas las partes y etnias del mundo, incluso de Soria, y se levantan y acuestan a las horas m&aacute;s dispares para hacer cosas como lo que ellos denominan <em>trabajar </em>o <em>ganarse la vida</em>. Su habla, que va desde el vascuence o catal&aacute;n o gallego m&aacute;s cerrado hasta el menos cerrado o no cerrado en absoluto conocido como espa&ntilde;ol o castellano, sus bailes y atuendos, barbas, axilas y un largo etc&eacute;tera, que tambi&eacute;n podr&iacute;a ser un corto etc&eacute;tera si se eliminasen del primer etc&eacute;tera algunos elementos. Se me podr&iacute;a preguntar &ndash;&iquest;por qu&eacute; no?&ndash; cu&aacute;l es la mayor diferencia entre estas tres tit&aacute;nicas urbes y Le&oacute;n, ciudad a la que ya considero como mi lugar de empadronamiento. Pues sus precios. Disparatados en la ciudad del Tor&iacute;o y el Bernesga. Seguir&iacute;a departiendo sin cesar amen&iacute;sima y pedag&oacute;gicamente acerca de mis viajes y aventuras, sobre todo por dinero, pero igual esta gente desea echarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/parte-de-ningun-viaje-humor-grafico-semanal-por-rodera_129_13064659.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 10:30:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Parte de ningún viaje]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Sociología,España,Viajes,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Informar en tiempos de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/informar-en-tiempos-de-guerra-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13064654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25ab3262-ba5e-4be3-a074-d9e619a7f98b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Informar en tiempos de guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos ante una nueva guerra cuyo desenlace es una incógnita, más en esta era donde la desinformación se ha convertido en un arma tan decisiva como las bombas</p></div><p class="article-text">
        En estos tiempos en los que las guerras son televisadas en vivo y en directo y podemos asistir al despliegue de la infanter&iacute;a antes de conquistar una ciudad o contemplar los bombardeos de la aviaci&oacute;n desde el sof&aacute; de casa, los medios de comunicaci&oacute;n se han convertido en un importante elemento estrat&eacute;gico capaz de influir en el desarrollo del conflicto a trav&eacute;s de la presi&oacute;n que surge de las corrientes de opini&oacute;n que ciertas im&aacute;genes provocan en la conciencia c&iacute;vica. Esto no es algo nuevo, los americanos empezaron a perder la guerra de Vietnam cuando los peri&oacute;dicos de su pa&iacute;s publicaron algunas fotos de las atrocidades perpetradas por su ej&eacute;rcito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque ahora la informaci&oacute;n se ha desbocado, ya no est&aacute; canalizada por unos pocos medios y cualquiera con un tel&eacute;fono m&oacute;vil que est&eacute; en mitad de un conflicto puede ser testigo de una barbaridad y enviar esa bomba expansiva en forma de im&aacute;genes al resto del mundo en cuesti&oacute;n de segundos. Israel ejecut&oacute; su destrucci&oacute;n de Gaza intentando ocultar a la opini&oacute;n p&uacute;blica todas sus abyectas tropel&iacute;as a base de cargarse a m&aacute;s de 250 periodistas extranjeros que cubr&iacute;an el conflicto. A&uacute;n as&iacute;, pudimos ver c&oacute;mo los soldados israelitas mataban sin ning&uacute;n atisbo de humanidad a palestinos desarmados en grabaciones clandestinas de ciudadanos comunes que arriesgaban su pellejo. Y gracias a esas y otras muchas im&aacute;genes que delataban lo que estaba sucediendo all&iacute;, las sociedades occidentales empezaron a cambiar su mirada sobre aquel conflicto, a entender que se hab&iacute;a pasado de una respuesta proporcional a los sanguinarios atentados de Ham&aacute;s a algo muy parecido a un intento de genocidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta era de saturaci&oacute;n audiovisual las cruentas im&aacute;genes de cualquier escenario b&eacute;lico desfilan ante nuestra mirada con una pasmosa trivialidad, sabiendo que ma&ntilde;ana tendremos otras nuevas y que nuestros cerebros adormecidos por la costumbre apenas se alterar&aacute;n. Aunque la verdad importa tan poco que &uacute;nicamente la absoluta objetividad de algunas im&aacute;genes puede desenmascarar las <em>fake news</em>, todas esas mentiras esgrimidas sin ning&uacute;n atisbo de pudor por los dirigentes que gobiernan este ca&oacute;tico mundo y que se pasan por el arco de triunfo las reglas del juego, esa entelequia que llamamos derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto uno no es tan cr&eacute;dulo como para creer que ese trabajo sucio de desinformaci&oacute;n que se ejerce desde respetables y consolidadas democracias es algo excepcional. Aunque precisamente por eso no debemos dejar de condenarlo. Y ya sabemos que los grandes estrategas que manejan los hilos responder&aacute;n que no somos m&aacute;s que unos ciudadanos mal criados, ingenuos y burgueses que no tenemos ni pu&ntilde;etera idea de todos las mentiras y abusos que han de perpetrar concienzudamente para preservar nuestro modo de vida. Pero qu&eacute; quieren que les diga, ellos a lo suyo, los ciudadanos a lo nuestro, y cada cual a dormir con su conciencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/informar-en-tiempos-de-guerra-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13064654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 18:00:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Informar en tiempos de guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,España,Internet,Redes Sociales,Psicología,Ejército,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al final John Wayne no mató a Liberty Valance]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/al-final-john-wayne-no-mato-a-liberty-valance-politica-internacional-trump-netanyahu-putin-guerra-iran-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13059476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbfb1a09-7343-4c88-a89c-e34ef4c18608_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138447.jpg" width="1167" height="656" alt="Al final John Wayne no mató a Liberty Valance"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cine es una enciclopedia útil para entender el modo de vida estadounidense y cotejarlo con la distopía reinante en este presente que ha pateado sin piedad sus virtudes como país de efectivos blindajes contra los abusos de autoridad</p></div><p class="article-text">
        El cine es un invento franc&eacute;s, aunque de lenguaje estadounidense. La aseveraci&oacute;n sirve para entender que el s&eacute;ptimo arte ha sido herramienta de propaganda y, al mismo tiempo, de autocr&iacute;tica, de los sobrinos del T&iacute;o Sam. Las generaciones anteriores nos hemos servido del cine para moldear una educaci&oacute;n cr&iacute;tica y una jerga nacida en las pantallas de las grandes salas, con ciertas pretensiones de intelectualidad progresista. A ello ha ayudado la adopci&oacute;n de la imagen creativa y en movimiento, como industria de cabecera del llamado <em>star system.</em>
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos fue&nbsp;(hoy no hay atisbo) un pa&iacute;s autocr&iacute;tico y, a la vez &eacute;pico, gracias a su comprensi&oacute;n cinematogr&aacute;fica. Las pel&iacute;culas del oeste, los <em>western</em>, elevaron a gesta la conquista del inmenso espacio de extensi&oacute;n hacia la costa del Pac&iacute;fico, su lado occidental. Las filmaron con m&aacute;s claros heroicos que oscuras miserias. Pero admitamos que no anularon, sino que iluminaron varios excesos de limpieza &eacute;tnica. Si Espa&ntilde;a ciment&oacute; la epopeya humana en los tercios, EE.UU. consagr&oacute; la insolente valent&iacute;a del <em>cow-boy.</em> El pa&iacute;s norteamericano no escondi&oacute; tampoco pestilencias posteriores como la guerra de Vietnam, ni los esc&aacute;ndalos pol&iacute;ticos y abusos de poder de sus sucesivas administraciones.
    </p><p class="article-text">
        El cine es una enciclopedia &uacute;til para entender el modo de vida estadounidense y cotejarlo con la distop&iacute;a reinante en este presente que ha pateado sin piedad sus virtudes como pa&iacute;s de efectivos blindajes contra los abusos de autoridad.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esa cinematograf&iacute;a, un ejemplo sobresale por encima de los dem&aacute;s. La pel&iacute;cula es <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film914839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El hombre que mat&oacute; a Liberty Valance</em></a>, una reveladora par&aacute;bola sobre el modo de vida estadounidense al margen de &eacute;pocas y tendencias. Conserva la frescura del mensaje legible en todo tiempo. En esa historia, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/The_Man_Who_Shot_Liberty_Valance" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dirigida por la mano maestra de John Ford</a>, el director que mejor ha sabido explotar las magnitudes y debilidades&nbsp;humanas de ese pa&iacute;s, confrontan los pilares de su organizaci&oacute;n social. A saber: la discreci&oacute;n sobre vidas y haciendas del poderoso, v&iacute;a d&oacute;lar, terror, o ambos a la vez; la justicia, manejada por el reci&eacute;n llegado, iluso hombre de leyes decidido a abatir molinos de viento; la vigilancia &ndash;quiz&aacute; disuasi&oacute;n&ndash;&nbsp;o el dif&iacute;cil equilibrio entre los&nbsp;antagonismos anteriores. Y un cuarto elemento: la prensa, rom&aacute;ntica, idealista, que sufre los embates del potentado por negarse a ser hagiograf&iacute;a de sus desmanes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Encarnaci&oacute;n actual de los protagonistas</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cuadro actoral ya est&aacute; conformado. Lee Marvin es el odioso Liberty Valance; John Wayne, Tom Doniphan, el equilibrio honrado, la fuerza moral que acobarda al malvado solo con los mirarle de frente a los ojos; James Stewart, Rance Stoddard, el leguleyo que trata de imponer la palabra hecha ley, frente a la elocuencia del Colt; y Edmond O&rsquo;Brien, trasunto de Dutton Peabody, el director del peri&oacute;dico local <em>Star Shinbone</em>. Construir la &eacute;pica estadounidense sin la prensa es dejarla coja.
    </p><p class="article-text">
        Trasl&aacute;dese la trama de esta pel&iacute;cula a tal d&iacute;a como hoy. No hay lugar a dudas, en todos y cada uno reconocemos los personajes de este presente. Valance, quien lo duda, Donald Trump, mat&oacute;n, hip&oacute;crita, indecente, mafioso, s&aacute;dico, y, como el personaje de Marvin, enarbolando la alegor&iacute;a del l&aacute;tigo para azotar a quien no se aviene a sus malvados proyectos. Es la &uacute;nica identificaci&oacute;n por ahora con cara y ojos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las dem&aacute;s est&aacute;n a&uacute;n en un proceso de personalizaci&oacute;n, porque no se ha superado el trauma de unas urnas disparatadas pronunci&aacute;ndose a favor de un mal ya vislumbrado. Pero los hay. Est&aacute;n latentes. Los tribunales, incluido el Supremo, han rebatido caprichos encapsulados&nbsp;en el chantaje incesante del presidente. Alg&uacute;n l&iacute;der nacional que otro, de los pa&iacute;ses antiguos aliados, ya ha osado decirle al s&aacute;trapa que NO. Edificante rebeld&iacute;a ante tanto lameculos de &uacute;ltima hora. La prensa, el dominio de Peabody, ha perdido su alma en el tramposo debate entre verdades y mentiras.
    </p><p class="article-text">
        Seamos espectadores mirando por el retrovisor de cuando el cine era f&aacute;brica de sue&ntilde;os de la ni&ntilde;ez, una edad que siempre retorna incluso en el DNI de una cinefilia de muchos a&ntilde;os.&nbsp;&iquest;A qui&eacute;n se&ntilde;alamos desde la platea como un malvado en esta extraordinaria pel&iacute;cula? &iquest;Qui&eacute;nes son los h&eacute;roes en lucha tit&aacute;nica contra un mal identificado a las primeras de cambio? Respondidas las preguntas, abramos los ojos a la pel&iacute;cula de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Si en esa vida real rompemos la l&iacute;nea moral del film, las cosas van muy mal. Imposible creer que nuestro c&oacute;digo de valores acompa&ntilde;e al mat&oacute;n en sus fechor&iacute;as, aunque sean contra pa&iacute;ses o tiran&iacute;as tan execrables como su doctrina egoc&eacute;ntrica y paranoica. Son las reglas lo que abole la ley de la selva.&nbsp;Incomprensible aceptar que el agresor es la v&iacute;ctima, y est&aacute; a la orden del d&iacute;a. Nauseabundo que el deslumbramiento del dinero ciegue la virtud de la compasi&oacute;n al perseguido y al da&ntilde;ado por la crueldad de este club de genocidas. Si en la ficci&oacute;n nos ponemos del lado de valores que luego se trastocan en la realidad, habr&aacute; que colegir que en alg&uacute;n punto del camino hemos extraviado virtudes como la rebeld&iacute;a, la empat&iacute;a, la autocr&iacute;tica, el examen de conciencia, es decir, como Fausto o Dorian Grey, vendidas las almas por la vulgar apariencia.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto haya ocasi&oacute;n volver&eacute; a visionar <em>El hombre que mat&oacute; a Liberty Valance</em>, pero habr&eacute; de resignarme, si sigue el actual estado de cosas, a aceptar en la pel&iacute;cula de la vida que Tom Doniphan (John Wayne) no mat&oacute;, ni siquiera en tan fant&aacute;stica y euf&oacute;rica ficci&oacute;n, a Liberty Valance (Lee Marvin). Semovientes llamados Trump, Netanyahu&nbsp;o Putin se encargan de resucitarlo.&nbsp;&nbsp;<em>&nbsp;</em>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/al-final-john-wayne-no-mato-a-liberty-valance-politica-internacional-trump-netanyahu-putin-guerra-iran-columna-angel-alonso-la-buhardilla_129_13059476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 11:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al final John Wayne no mató a Liberty Valance]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Sociología,Psicología,Ejército,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El filósofo Miguel Ángel Castro Merino presenta 'Antipsicología' este jueves en el Instituto Leonés de Cultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/filosofo-miguel-angel-castro-merino-presenta-antipsicologia-jueves-instituto-leones-cultura_1_13060853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/094d37f4-bb31-489d-b551-f70e438833a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El filósofo Miguel Ángel Castro Merino presenta &#039;Antipsicología&#039; este jueves en el Instituto Leonés de Cultura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor de Filosofía del Instituto Padre Isla, autor de varios libros sobre el antinatalismo y coordinador del Grupo de Debate Filosófico de León, expondrá a las 19 horas en el ILC las claves de su 'antimanual' sobre el comportamiento humano que rompe deliberadamente con la psicología académica no científica</p></div><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo leon&eacute;s Miguel &Aacute;ngel Castro Merino presentar&aacute; este jueves 12 su &uacute;ltima obra. <a href="https://www.co-presencias.com/index.php/antispsicologia-desnudando-nuestra-conducta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Antipsicolog&iacute;a: Desnudando nuestra conducta</em></a><em> </em>a las 19 horas en la Sala Regi&oacute;n del Instituto Leon&eacute;s de Cultura, un libro en el que plantea una cr&iacute;tica frontal a la psicolog&iacute;a tradicional, a la que acusa de apoyarse en planteamientos mentalistas y de estar vinculada a una visi&oacute;n ideol&oacute;gica de corte burgu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Castro es profesor de Filosof&iacute;a en el Instituto Padre Isla de Le&oacute;n y es el coordinador del Grupo de Debate Filos&oacute;fico de Le&oacute;n que se re&uacute;ne cada mes en el auditorio del ILC, donde se presentar&aacute; lo que define como &ldquo;un <em>antimanual </em>sobre el comportamiento humano que rompe deliberadamente con la psicolog&iacute;a acad&eacute;mica y de sentido com&uacute;n. Frente al mentalismo y las explicaciones basadas en conceptos como mente, voluntad, personalidad o inteligencia, el autor reivindica la&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Conductismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>conductolog&iacute;a</strong></a>&nbsp;como perspectiva central, apoyada en el legado del conductismo y en una lectura pol&iacute;tico-filos&oacute;fica de las instituciones que moldean nuestra conducta.
    </p><p class="article-text">
        El libro muestra c&oacute;mo los condicionamientos atraviesan todas las esferas sociales, critica la medicalizaci&oacute;n psiqui&aacute;trica y denuncia el peso de creencias m&iacute;ticas sobre el yo y la libertad, defendiendo la necesidad de una educaci&oacute;n c&iacute;vica basada en la ciencia del comportamiento. El resultado es una obra de tono demoledor y claramente pol&eacute;mico, dirigida tanto a psic&oacute;logos y fil&oacute;sofos como a lectores interesados en poner en cuesti&oacute;n los supuestos b&aacute;sicos de la psicolog&iacute;a contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un fil&oacute;sofo antinatalista con multitud de obras</strong>
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Castro Merino no critica la psicolog&iacute;a sin conocerla. Es licenciado en Psicolog&iacute;a y en Filosfoi&aacute; en las universidades de Valladolid y Salamanca, y ha desarrollado una amplia carrera de ensayo entre la docencia en Educaci&oacute;n Secundaria, la divulgaci&oacute;n y la cr&iacute;tica filos&oacute;fica. No s&oacute;lo es un te&oacute;rico, ya que trabaj&oacute; como psic&oacute;logo en programas de Servicios Sociales en Salamanca y, desde hace a&ntilde;os, ejerce como profesor de Filosof&iacute;a en  Le&oacute;n (en la actualidad en el Instituto de Padre Isla, adem&aacute;s de participar en foros y encuentros vinculados al materialismo filos&oacute;fico y al pensamiento cr&iacute;tico contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Su obra se caracteriza por un tono combativo, una fuerte influencia del materialismo filos&oacute;fico de Gustavo Bueno y una mirada muy cr&iacute;tica hacia la psicolog&iacute;a dominante, desarrollada de forma sistem&aacute;tica en su libro&nbsp;<em>Antipsicolog&iacute;a</em>. Y no es poca, aunque public&oacute; de golpe la mayor&iacute;a a finales de 2023, incluye t&iacute;tulos como&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/el-maldito-regalo-de-nacer-un-ensayo-antinatalista_978-84-19403-97-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El maldito regalo de nacer. Un ensayo antinatalista</em></a>&nbsp;(2023),&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/no-me-pidas-nacer_978-84-19768-28-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No me pidas nacer</em></a>&nbsp;(2023) y&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/la-carne-espiritu_978-84-19768-64-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La carne esp&iacute;ritu</em></a><em>, </em>tambi&eacute;n de ese mismo a&ntilde;o, junto a obras de tono m&aacute;s combativo como&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/bienvenidos-a-esta-vida-de-mierda-un-panfleto-antinatalista_978-84-19768-82-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bienvenidos a esta vida de mierda. Un panfleto antinatalista</em></a>&nbsp;(2023). 
    </p><div id="fb-root"></div><script async defer src="https://connect.facebook.net/es_ES/sdk.js#xfbml=1&version=v19.0"></script><div class="fb-post" data-href="https://www.facebook.com/miguelangelo.buonarotti.1/posts/pfbid02ybPJKj3PYPW7j8c88pbj8jkzx7w139PtsREQ4HmVKR4qvx6TV2PkyKq83cHtXemXl"></div><p class="article-text">
        Con anterioridad hab&iacute;a publicado con Ediciones El Forastero&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/pafleto-contra-la-filosofia-de-pablo-iglesias-y-compania-martillazos-nietzscheanos-un-opusculo-folosofico_978-84-943689-3-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Panfleto contra la filosof&iacute;a de Pablo Iglesias y compa&ntilde;&iacute;a. martillazos nietzscheanos. un op&uacute;sculo foios&oacute;fico</em></a>&nbsp;(2017),&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/dios-y-la-democracia-contracatecismo-teologico-politico_978-84-122569-6-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dios y la democracia. Contracatecismo teol&oacute;gico-pol&iacute;tico</em></a>&nbsp;(2020), publicados por Ediciones el Forastero y su &uacute;ltima publicaci&oacute;n reci&eacute;n sacada del horno: el c&oacute;mic&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/schopenhauer-el-enigma-de-existir_978-84-09-79591-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Schopenhauer. El enigma de existir</em></a>&nbsp;(Manuel Porcel Medina, 2026). Adem&aacute;s de propuestas de corte m&aacute;s introductorio como&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/quien-es-filosofo-todos-somos-filosofos_978-84-17005-04-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;Qui&eacute;n es fil&oacute;sofo? Todos somos fil&oacute;sofos</em></a>&nbsp;(Ediciones Lacre, 2015) y otra edici&oacute;n de&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/no-me-pidas-nacer_978-84-946838-5-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No me pidas nacer</em></a>&nbsp; (PI Ediciones, 2017).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de sus libros, mantiene una intensa actividad divulgadora: imparte y modera debates filos&oacute;ficos en Le&oacute;n &ndash;como los ciclos organizados en el Instituto Leon&eacute;s de Cultura, impulsando espacios de di&aacute;logo y discusi&oacute;n p&uacute;blica en torno a cuestiones filos&oacute;ficas y sociales de actualidad&ndash; <a href="https://www.youtube.com/channel/UCm7iEUjE6aaOlylIP0IF5Dg/videos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuyas sesiones comparte en su canal de YouTube</a> adem&aacute;s de grabaciones de clases, lecciones y di&aacute;logos filos&oacute;ficos, lo que le ha convertido en uno de los fil&oacute;sofos m&aacute;s entrevistados y presentes entre los aficionados a la filosof&iacute;a en esta red social. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;En qu&eacute; consiste la antipsicolog&iacute;a de Miguel &Aacute;ngel Castro? </strong></h2><p class="article-text">
        El ensayo defiende la conductolog&iacute;a como marco te&oacute;rico y filos&oacute;fico desde el que explicar de manera rigurosa el comportamiento humano, sosteniendo que la conducta se encuentra determinada por las contingencias de refuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, el autor cuestiona conceptos habitualmente asociados a la explicaci&oacute;n del comportamiento, como la voluntad, el m&eacute;rito o la libertad, a los que considera construcciones idealistas. En su lugar, analiza c&oacute;mo distintas instituciones sociales operan como sistemas de condicionamiento &ndash;comparables a las denominadas <em>cajas de Skinner&ndash;</em> que influyen y modelan la vida de las personas.
    </p><p class="article-text">
        La obra se presenta as&iacute; como una llamada a desarrollar una mirada cr&iacute;tica frente a los mecanismos de control social y a la medicalizaci&oacute;n de la conducta, proponiendo lo que denomina un enfoque de contraconductismo y una educaci&oacute;n cr&iacute;tica orientada a cuestionar esos marcos.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Si quieres comprar 'Antipsicolog&iacute;a' pregunta en tu librer&iacute;a de referencia o </strong></span><a href="https://www.libreriapastor.com/libro/9788409721924/antipsicologia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/filosofo-miguel-angel-castro-merino-presenta-antipsicologia-jueves-instituto-leones-cultura_1_13060853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 20:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El filósofo Miguel Ángel Castro Merino presenta 'Antipsicología' este jueves en el Instituto Leonés de Cultura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Psicología,Sociología,León,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desconfiemos de la experiencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/desconfiemos-de-la-experiencia-columna-semanal-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13057429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b41e3c36-ce8a-4a1a-86e3-b59efd22df21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desconfiemos de la experiencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Visto lo que todos experimentamos a diario, o nos hacen experimentar, quizás sea el momento de empezar a desconfiar de la experiencia como valor</p></div><p class="article-text">
        Con eso de la experiencia, desde la laboral a la humana, va a pasar un poco como con las cosas naturales, que te obligan a preguntarse si de veras el apelativo 'natural' viene a significar que el producto ha acumulado caracter&iacute;sticas positivas o dep&oacute;sitos de residuos, a cada cual m&aacute;s t&oacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, cansado ya de escuchar que la experiencia es un grado, planteo la gran pregunta: &iquest;Un grado en qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que con el paso de los a&ntilde;os la gente va atenuando sus &iacute;mpetus y se vuelve menos impulsiva, pero eso significa tambi&eacute;n que se vuelve menos activa y m&aacute;s adicta a las cosas que le funcionaron, aunque fuesen enormes gilipolleces que disfrutaron de la suerte del burro flautista, o aunque fuesen productos de un tiempo ya caducado, convertidos en t&oacute;xicos por el paso del tiempo y el deterioro.
    </p><p class="article-text">
        Saber hacer las cosas es mejor que no saber hacerlas, est&aacute; claro, pero saber hacerlas mal, y resistirse al cambio, como me ha pasado a m&iacute; con la mecanograf&iacute;a, por ejemplo,&nbsp;parece m&aacute;s bien una desventaja. Cualquier chaval de diez a&ntilde;os aprender&aacute; a escribir correctamente ante un teclado mucho antes que yo, que tengo quintales de experiencia, pero de la mala, de esa que convierte los defectos en costumbres y los vicios en apeaderos.
    </p><p class="article-text">
        Al final, resulta que la experiencia es un multiplicador, y al que era sensato lo vuelve m&aacute;s sensato, pero al que era un soplagaitas, lo vuelve un enorme y descomunal soplagaitas, convencido de que sus soluciones obsoletas van a ser la panacea en cualquier tiempo y lugar. Y adem&aacute;s lo hace con &iacute;nfulas, diciendo cosas como &ldquo;deja al que sabe&rdquo; o &ldquo;cuando tengas mis a&ntilde;os...&rdquo;. Y no. Dejo al que sabe, cuando sabe, pero cumplir a&ntilde;os no a&ntilde;ade conocimientos t&eacute;cnicos ni buen juicio. Pensar tal cosa es pensar como los espiritistas, que preguntan a los muertos cosas que esos mismos tipos nunca hubiesen sabido de vivos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; ha dedicado usted todos estos a&ntilde;os que tiene? A poner ladrillos. Pues bien: de poner ladrillos tiene que saber unas cuantas cosas, pero no venga a hablarme de econom&iacute;a y menos a&uacute;n de muros prefabricados. &iquest;Se ha preocupado de tener un pensamiento cr&iacute;tico y propio? No. Pues entonces sus muchos a&ntilde;os son una simple acumulaci&oacute;n de venenos, como los metales pesados que se acumulan en los peces grandes, y resulta es usted m&aacute;s t&oacute;xico por ser m&aacute;s viejo.
    </p><p class="article-text">
        Debemos respetar a los viejos por supervivientes, pero no por inteligentes. Creer que la supervivencia procede necesariamente de la sensatez, del buen juicio y de la inteligencia, significa no haber entendido nada de la teor&iacute;a del caos, que al fin y al cabo es la que verdaderamente rige el mundo.
    </p><p class="article-text">
        En resumen: que a lo mejor hay que imitar a los viejos, pero habr&iacute;a que escuchar m&aacute;s a los j&oacute;venes. Nos va la supervivencia en ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/desconfiemos-de-la-experiencia-columna-semanal-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13057429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 18:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desconfiemos de la experiencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Sociología,Elecciones,León,Valladolid,Elecciones Castilla y León 2026,España,Obras públicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De máscaras y reconocimientos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/de-mascaras-y-reconocimientos-columna-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13039905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c0a7fef-8bff-4386-b4a7-1438ba8da35d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De máscaras y reconocimientos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Agradar para obtener reconocimiento y ser aceptados. ¡Vaya carga sobre nuestras cabezas! ¿Acaso las máscaras no llegan a resultarnos tan pesadas que nos volvemos incapaces de soportarlas?</p></div><p class="article-text">
        Cuando en 1983 William Golding recibi&oacute; el Premio Nobel de Literatura por <a href="https://www.edhasa.es/libros/136/el-senor-de-las-moscas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El se&ntilde;or de las moscas</em></a><a href="https://www.edhasa.es/libros/136/el-senor-de-las-moscas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> ciertos cr&iacute;ticos tildaron de &lsquo;cruel&rsquo; esta obra alegando, en su contra, que el autor hac&iacute;a recaer sobre ni&ntilde;os la crudeza y el salvajismo inherentes al g&eacute;nero humano en estado primitivo.
    </p><p class="article-text">
        Resumiendo a grandes rasgos la trama, todo comienza tras un accidente a&eacute;reo, cuando un grupo de infantes queda abandonado en una isla desierta. Para sobrevivir, los chicos (los m&aacute;s peque&ntilde;os guiados por los mayores) juegan a organizarse reproduciendo el modelo social que por referencia conocen: la democracia brit&aacute;nica. Por supuesto, ni&ntilde;os al fin, los personajes ponen en pr&aacute;ctica la regla b&aacute;sica que han aprendido a usar teniendo en mente el modelo parental: obedecer para no ser castigados. &iquest;Y a qui&eacute;n obedecen? &iquest;Cu&aacute;l de todos ellos habr&aacute; de ser el dirigente? Pues, desde luego, el m&aacute;s fuerte. O dicho m&aacute;s exactamente, el m&aacute;s fascinante, que es aquel que m&aacute;s atracci&oacute;n causa en el colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Por su carisma, Ralph (un ni&ntilde;o de trece a&ntilde;os) es el elegido por la mayor&iacute;a para desempe&ntilde;ar el rol de jefe. Una vez &lsquo;nominado&rsquo; l&iacute;der, implanta ciertos c&aacute;nones encaminados no solo a la supervivencia, sino sobre todo pensados para un posible rescate desde el mar. Sin embargo, las leyes establecidas por el gobernante son quebrantadas en poco tiempo, ocasi&oacute;n que aprovecha Jack (cazador despiadado que aspira al poder) para desmantelar el &lsquo;sistema democr&aacute;tico&rsquo; e instaurar una jaur&iacute;a humana como nueva forma de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en el &lsquo;modelo liliputiense de sociedad adulta&rsquo; descrito por William Golding, la historia de los peque&ntilde;os h&eacute;roes deviene guerra pasional que pone fin a cualquier relaci&oacute;n de convivencia bajo normas de tolerancia. Es por ello que <em>El se&ntilde;or de las moscas, </em>excelente estudio de los valores y la conducta humanos, me ha inspirado para comentar algo que en apariencia poco tiene que ver con la gran novela del autor ingl&eacute;s: el fen&oacute;meno de las pasiones y su estrecha relaci&oacute;n con los <strong>&lsquo;Me gusta&rsquo;</strong> (no solo con aquellos que aparecen en el deshumanizante universo de las redes sociales, sino con los que en general nos hacen v&iacute;ctimas de la aprobaci&oacute;n y el reconocimiento ajenos).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Todas las personas tienen dos caras y se revela la oculta en situaciones extremas."
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                Todas las personas tienen dos caras y se revela la oculta en situaciones extremas.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La <strong>fascinaci&oacute;n</strong> es un t&eacute;rmino definido en el Diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola. como &lsquo;enga&ntilde;o o alucinaci&oacute;n&rsquo; (en su primera acepci&oacute;n) y como &lsquo;atracci&oacute;n irresistible&rsquo; (en la segunda de ellas). En pocas palabras, <strong>fascinamos </strong>al ponernos una m&aacute;scara &ndash;o muchas&ndash; para encantar mediante el enga&ntilde;o (seg&uacute;n <strong>Jung</strong>, cuando mostramos una cara que no es precisamente la que aparece en el espejo, sino la que utilizamos para agradar y ser aceptados).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero para qu&eacute; queremos agradar y ser aceptados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se me ocurre una respuesta inmediata: la aprobaci&oacute;n del grupo otorga <strong>poder</strong>. Luego, al tener la autoridad sobre el pr&oacute;jimo, creemos controlar perfectamente nuestras debilidades enga&ntilde;&aacute;ndolas, igual que hacemos con nuestros &lsquo;partidarios&rsquo;. Enti&eacute;ndase todo ello, pues, como un &lsquo;mecanismo de autodefensa mal dirigido&rsquo; en el que rechazamos los espejos y preferimos las m&aacute;scaras. Y es que, sin m&aacute;scaras, correr&iacute;amos el riesgo de encontrarnos con nosotros mismos y&hellip; &iexcl;Uy, qu&eacute; miedo!&hellip; &lsquo;El espejo no favorece, muestra con fidelidad la figura que en &eacute;l se mira, nos hace ver ese rostro que nunca mostramos al mundo, porque lo cubrimos con la persona,<strong> la m&aacute;scara del actor</strong>. Pero el espejo est&aacute; detr&aacute;s de la m&aacute;scara y muestra el verdadero rostro&rsquo;, escribe <strong>Carl Jung</strong> en <a href="https://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=32160437571&amp;dest=ESP&amp;ref_=ps_ggl_1766934637_75715575584" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Arquetipos e inconsciente colectivo</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        En tal sentido, recibir el aplauso de nuestros semejantes significa que nuestra m&aacute;scara ha sido aceptada. Y para reforzar el muro defensivo, fabricamos hilos de simpat&iacute;a con quienes, hagamos lo que hagamos, nos aplauden. De esta forma, el reconocimiento se convierte en requisito indispensable para decidir qu&eacute; leyes instaurar en nuestro propio &lsquo;estado democr&aacute;tico&rsquo;. En suma, aceptamos mejor a grandes partidarios que a buenos amigos, a pesar de creer que estos &uacute;ltimos son necesarios en nuestras vidas. Y es que los amigos verdaderos (esos que saben qui&eacute;nes somos en realidad) podr&iacute;an discrepar de nuestra conducta en un momento dado; podr&iacute;an decirnos: &ldquo;Mira, no estoy de acuerdo con lo que haces y dices&rdquo;, instante en el que dejar&iacute;an de interesarnos y, para continuar defendi&eacute;ndonos del espejo, pondr&iacute;amos tierra en medio alej&aacute;ndolos de nuestras vidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero qu&eacute; sucede si un buen d&iacute;a nuestra m&aacute;scara deja de ser atractiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quedar&iacute;amos &lsquo;perdidos en nosotros mismos&rsquo;, as&iacute; define Jung el estado de adversidad emocional producido por el rechazo, a&ntilde;adiendo que conocer qui&eacute;nes somos es &lsquo;una de las cosas m&aacute;s desagradables y el hombre lo evita en tanto puede proyectar todo lo negativo sobre su mundo circundante.&rsquo; 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, si en alg&uacute;n momento nuestros grandes admiradores dejan de darnos el tan esperado benepl&aacute;cito y comienzan a ignorarnos, les respondemos como si fueran enemigos, con odio y &ndash;en el peor de los casos&ndash; hasta con violencia (igual que Jack responde a Ralph en <em>El se&ntilde;or de las moscas</em>). 
    </p><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, no dejamos de ser ni&ntilde;os inconscientes que jugamos a obedecer a nuestras sombras y que hacemos lo indecible para no ser &lsquo;castigados&rsquo; por la fealdad de nuestra imagen real.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Marina González-Quevedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/de-mascaras-y-reconocimientos-columna-rosa-marina-gonzalez-quevedo-la-quinta-dimension_129_13039905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 11:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De máscaras y reconocimientos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Psicología,Sociología,Literatura,Vecinos,Salud Mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los niños detestan perder]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/los-ninos-detestan-perder-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13014645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8855d4ed-fa75-4c46-b061-73b539baace5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x587y418.jpg" width="1200" height="675" alt="Los niños detestan perder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A todo el mundo le desagrada perder, pero los más jóvenes, que están formando su carácter, son aún más sensibles a esas cosas</p></div><p class="article-text">
        Esto lo sabemos todos: las camisetas futboleras que m&aacute;s se venden son las de las estrellas de los mejores equipos. Supongo que casi todos estamos de acuerdo tambi&eacute;n en que si el Madrid y el Bar&ccedil;a tienen m&aacute;s seguidores es porque los chavales, en su m&aacute;s tierna infancia, que es cuando se generan esas filias y esos apegos, eligen al equipo que m&aacute;s copas gana, m&aacute;s partidos gana, y m&aacute;s trofeos acumula. Se quieren parecer a esos, no a los que menos tarjetas acumulan y m&aacute;s juego limpio practican. As&iacute; funcionan las cosas desde los tiempos en que se creaban los h&eacute;roes para que los chavales los imitasen.
    </p><p class="article-text">
        Y vale, s&iacute;.Tambi&eacute;n hay cr&iacute;os seguidores de los equipos peque&ntilde;os y humildes. Tambi&eacute;n el Getafe vende camisetas, y el Betis, y hasta la Cultural Leonesa, pero el volumen de esas ventas es siempre mucho m&aacute;s marginal, en &oacute;rdenes de magnitud, que el que consiguen vender los equipos grandes. Y eso a pesar del precio. Porque a&nbsp;todo&nbsp;el mundo, y en especial a los cr&iacute;os y a los j&oacute;venes, les gusta estar con los ganadores y odian con toda su alma a los perdedores. O procuran que no los asimilen con ellos.
    </p><p class="article-text">
        Y si entendemos esto, &iquest;por qu&eacute; no entendemos que, se les diga lo que se les diga, los chavales no van a simpatizar con las historias contra el franquismo que se les trata de inculcar en los colegios? &iquest;Por qu&eacute; nos sorprendemos de que tras a&ntilde;os de leyes de memoria democr&aacute;tica y asimilables vaya la cosa cada vez peor en ese sentido? &iquest;Por qu&eacute; nos seguimos echando las manos a la cabeza cuando el voto a Vox sigue creciendo entre los m&aacute;s j&oacute;venes?
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; que esto no cae muy bien a buena parte de mis lectores, pero es que hay que insistir: mantener esa memoria viva, reavivar el dolor de las injusticias sufridas, no beneficia a los que ten&iacute;an raz&oacute;n, sino a los que ganaron. Creer otra cosa es no comprender una pu&ntilde;eta de la naturaleza humana. A la larga, la insistencia en ese tema, no se&ntilde;ala a los justos y los injustos, sino a los ganadores y los perdedores, porque la justicia o injusticia de un hecho requiere debate, an&aacute;lisis y conocimiento, mientras que el resultado final es inmediato. Y se conoce. Es como comparar la inteligencia con la belleza a la hora de salir a ligar por ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Da igual si ten&iacute;as raz&oacute;n o no, o si tu causa era la m&aacute;s justa del cosmos: no transmites a tus hijos ni a tus nietos tu ideolog&iacute;a, ni tu forma de ver el mundo, exaltando tus derrotas. No funciona as&iacute;, ni con esto, ni con lo de los Comuneros, ni con nada.
    </p><p class="article-text">
        Ya escrib&iacute;&nbsp;<a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/franco-y-la-mano-dios-de-maradona-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_12849071.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo entero sobre ello</a>, pero lo repito: recordad a Maradona y su gol de mano contra Inglaterra. Los argentinos no se averg&uuml;enzan en absoluto de aquella victoria. S&oacute;lo la recuerdan para re&iacute;rse un poco m&aacute;s de los ingleses.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute;, erre que erre: hay que repetir nuestras derrotas para que la gente simpatice con la v&iacute;ctima. C&oacute;mo se nota que los propagandistas de izquierdas salieron, casi todos, de los curas.
    </p><p class="article-text">
        Y no, lo del justo azotado y sacrificado ya no funciona igual que antes. Funciona, pero menos. Y el pringado al que condenas tiene que resucitar, o la cagaste.
    </p><p class="article-text">
        Nada es f&aacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/los-ninos-detestan-perder-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_13014645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 18:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los niños detestan perder]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo performativo y el paripé]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/lo-performativo-y-el-paripe-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_12996228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd9c0390-e55c-4458-b0f9-18a12ccb4d62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo performativo y el paripé"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Viejas burlas se convierten en nuevos conceptos, pero la esencia no cambia más allá de ampliar el catálogo de hipocresías</p></div><p class="article-text">
        Hace poco he descubierto un concepto nuevo: la <a href="https://pon-a-dormir-el-lenguaje.blogspot.com/2011/03/la-sociedad-performativa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad performativa</a>. Le llaman as&iacute; al gusto de nuestra sociedad por aparentar que sostiene determinados conflictos cuando de lo que se trata es de mantener la tensi&oacute;n y la emoci&oacute;n de las cosas, pero eliminando o reduciendo dr&aacute;sticamente sus consecuencias. Por eso, a pesar del nuevo nombre, me parece a m&iacute; que no deja de ser una ampliaci&oacute;n del cat&aacute;logo de sin&oacute;nimos para el teatrillo y la hipocres&iacute;a, pero con &iacute;nfulas sociol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad performativa, como concepto, parece si embargo clave en el mecanismo para mantener el control social, pues consiste en darle a la gente la sensaci&oacute;n de poder oponerse a lo que considera indeseable cuando en realidad no hay protesta que valga, pues las consecuencias de la protesta, calculadas de antemano, llegar&aacute;n solamente a lo previsto, que es lo superficial, pero nunca a lo profundo del sistema.
    </p><p class="article-text">
        O lo que, para decirlo con lenguaje de andar por casa, viene a ser hacer la revoluci&oacute;n dando a me gusta en Facebook, reenviando un tuiX, u organizando una manifestaci&oacute;n de manos blancas contra la violencia. Cualquier cosa que d&eacute; la impresi&oacute;n de implicarse cuando en realidad significa pasar de&nbsp;todo, tragar y pasar p&aacute;gina.
    </p><p class="article-text">
        Los valores que esta sociedad defiende son el placer, el consumo y el derecho a estar a salvo de cualquier amenaza, ya sea f&iacute;sica, sanitaria y hasta se pretende que psicol&oacute;gica (derecho a que nada te ofenda). A cambio, se acepta que se restrinja cualquier libertad que suponga resistirse al Gobierno o a las autoridades, como la libertad de expresi&oacute;n, el dinero en efectivo, o la privacidad, hasta llegar a un estado que algunos autores llaman &ldquo;despotismo amable&rdquo;, y otros, &ldquo;la crianza del ciudadano como mascota&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En general, un joven en paro es alguien peligroso, que puede caer en el extremismo y hasta la violencia, cansado de su falta de esperanza, pero en la sociedad performativa, con un canuto de marihuana y una videoconsola, se convierte en alguien que protesta s&oacute;lo en voz baja, y que si toma conciencia de su situaci&oacute;n, en vez de quemar la calle, emigra.
    </p><p class="article-text">
        La prueba de que la mayor parte de las protestas son meramente performativas es que, en cuanto aparece el menor conato de violencia, un amplio sector de los que protestaban, vuelve a sus casas y se desvincula de la movilizaci&oacute;n, aceptando que ha ca&iacute;do en manos de radicales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se perpet&uacute;a la naturaleza de juego de cualquier protesta: mientras el acto sea l&uacute;dico, no tiene consecuencias y es apoyado por todos. Cuando nos acercamos a las consecuencias, llega el rechazo. As&iacute; es como las protestas se convierten en batucadas, las batucadas en borracheras y las borracheras en resacas.
    </p><p class="article-text">
        Lo performativo es pac&iacute;fico, tranquilo y civilizado. Pero tambi&eacute;n infantil y falso. Y terriblemente conservador y reaccionario, por m&aacute;s que parezca progresista en muchas ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso s&iacute;: es bonito, mol&oacute;n, amable, tranquilo, integrador y abierto. Muy abierto. 
    </p><p class="article-text">
        Abiert&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        Tan abierto como los animales que salen del matadero rumbo al supermercado. En canal.
    </p><p class="article-text">
        Si v&eacute;is algo de esto...
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Huid, insensatos!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/lo-performativo-y-el-paripe-columna-semanal-escritor-javier-perez-fernandez-trece-escalones_129_12996228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 18:00:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo performativo y el paripé]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Protestas,Psicología,Manifestaciones,Vecinos,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hagas caso al señor del otro lado de la cortina]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/no-hagas-caso-al-senor-del-otro-lado-de-la-cortina-humor-grafico-semanal-por-rodera_129_12986580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9822de7-df1f-4d01-b393-f7c43ee54dbc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hagas caso al señor del otro lado de la cortina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">   </p></div><p class="article-text">
        Hace cien a&ntilde;os un conocido fue por primera vez a un restaurante de comida r&aacute;pida Queen o King o Mac algo. No me acuerdo. Mir&oacute; los carteles y vio lo de&nbsp;<em>bacon,</em>&nbsp;que le pareci&oacute; enormemente ex&oacute;tico y&nbsp;norteamericano y&nbsp;se lo pidi&oacute;:<em>&ndash;Hostia, &iexcl;si esto es panceta!&ndash;,</em>&nbsp;dijo. Sigamos por la calle del recuerdo: los colores de la cuatricrom&iacute;a, los infinitamente ampliables medios tonos cuando NADA se imprim&iacute;a en digital, los tel&eacute;fonos ten&iacute;an una rueda y estaban en un sitio. Uno. Con gente alrededor solo a veces. No hab&iacute;a opci&oacute;n. Los m&oacute;dems hac&iacute;an ruidillos. Ensordecedores ruidillos que le llenaban a uno de esperanza y optimismo. Oh,&nbsp;se&nbsp;entraba&nbsp;en contacto con la aldea global&nbsp;en&nbsp;la que&nbsp;iba&nbsp;uno&nbsp;a PARTICIPAR. &iexcl;Subir cosas a la red! Tuve una calefacci&oacute;n de aire caliente, con conductos y respiraderos &ndash;que ah&iacute; siguen&ndash; por el techo. Met&iacute;a un ruido de la hostia tambi&eacute;n &ndash;de hecho llamaba al artefacto&nbsp;<em>la cale borroka</em>&ndash;. Pero yo amaba ese ruido tembl&oacute;n: proclamaba orgullosamente su funcionamiento. La vibraci&oacute;n y sonido de motores, compresores, grifos y tuber&iacute;as me sigue&nbsp;oliendo&nbsp;a&hellip; victoria. Sobre todo cuando he cambiado una junta.&nbsp;Los ruidos de las teclas de la m&aacute;quina de escribir...&nbsp;&iquest;A qu&eacute; cuento o conseja vienen estas tontas an&eacute;cdotas de viejales &ndash;si has o&iacute;do la palabra&nbsp;<em>viejales</em>&nbsp;antes&nbsp;haz&nbsp;ya&nbsp;titular&nbsp;a uno de tus hijos en la cuenta del banco&ndash;? A que la mayor&iacute;a de los acontecimientos me suenan al mismo&nbsp;<em>deja vu</em>&nbsp;una y otra vez, que dec&iacute;a el jugador de baseball Yogi Berra. Me iba a defender del extendido insulto a los que le tenemos man&iacute;a a la m&uacute;sica popular: que no la entendemos, afirman.&nbsp;Siempre ocurre: a los mayores nos parece ruido todo lo que no pertenezca a nuestra &eacute;poca (??). A ver, me parece ruido el dodecafonismo y es de mi puta &eacute;poca,&nbsp;incluso de antes. Pero no era ese&nbsp;el&nbsp;tema. &iquest;Cu&aacute;l era? Eeeerm... Ah, s&iacute;.&nbsp;Tendemos a pensar que el tiempo, lineal, nos ense&ntilde;a cosas. Que la experiencia nos hace sabios. Lo que es contrastadamente falso. Tambi&eacute;n hay teor&iacute;as, m&aacute;s cre&iacute;bles, sobre que en realidad no aprendemos, sino olvidamos: como empezar un libro e ir borrando con t&iacute;pex las l&iacute;neas le&iacute;das hasta que queda en blanco del todo. Eso explicar&iacute;a por qu&eacute; los adultos no se diferencian mucho de los ni&ntilde;os y los borrachos no se diferencian mucho de&hellip; los adultos. Viajamos en el tiempo y en el espacio. Sencillamente no tenemos otro remedio. Si pasan los a&ntilde;os suficientes y los recuerdas es como haber vivido en otros planetas solo ligeramente diferentes. &iquest;M&aacute;s listos? No.&nbsp;O a veces.&nbsp;Nueve semanas y media y Cincuenta sombras de&nbsp;Grey.&nbsp;<em>Puerto Rico, my heart's devotion / Let it sink back in the ocean!</em>&nbsp;A m&iacute; el&nbsp;perreo cul&oacute;n y el&nbsp;orgullo guajiro o lo que sea de Bad Bunny, cuando no fusila a la Sonora Matancera, me retrotrae al de Luis Aguil&eacute; o Georgie Dann.&nbsp;Eso cuando no habla de Jesusito de mi vida.&nbsp;Mientras Trump, Milei, Abascal, Maduro o los nost&aacute;lgicos narradores espa&ntilde;oles de memoria selectiva me traen a la cabeza &eacute;pocas, personajes y desdichadas oratorias muy parecidas. Sep. Me acuerdo.&nbsp;A los que cometemos muchos errores se&nbsp;nos&nbsp;acaba&nbsp;enseguida el bote de tipex.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodera]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 10:30:56 +0000]]></pubDate>
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