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ENTREVISTA | ÉBOLA, EL VIRUS DEL MIEDO

Luis M. Mateos: "Si EEUU padeciera una epidemia de Ébola, la enfermedad tendría las horas contadas"

La epidemia del Ébola ha copado miles de titulares en las últimas semanas. Para conocer su alcance, entrevistamos al Dr. Luis Mariano Mateos, profesor de virología de la Universidad de León.

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Luis Mariano Mateos, profesor de la Universidad de León, en una imagen de archivo (Agencia DICYT)
Ángela Bernardo | León | 22/08/2014 - 08:12h.

Cuando sucede un terremoto, los geólogos determinan el hipocentro como el punto del interior de la Tierra donde comienza a producirse el movimiento sísmico. En el corazón del planeta, las sacudidas comienzan a hacer temblar los espacios cercanos, provocando que las ondas sísmicas alcancen la superficie. Será aquí donde los daños por el terremoto sean más terribles.

Al igual que sucede en geología, la medicina intenta trazar el punto de inicio donde comienza una epidemia. El hipocentro o 'paciente cero' infectado por el ébola, según un estudio publicado en The New England Journal of Medicine, pudo ser un niño de dos años de la localidad de Guéckédou, Guinea. Los primeros afectados aparecieron en marzo de 2014, pero ningún medio prestó atención a aquellos síntomas. El virus del Ébola, también calificado como el 'virus del miedo', comenzaba a hacer estragos en el continente africano.

La noticia de que el misionero español Miguel Pajares estaba infectado por ébola sacudió los titulares a principios de agosto. El contagio se había producido tras haber cuidado al director del centro hospitalario donde trabajaba, sin saber que estaba infectado por el virus. Su repatriación y traslado al Hospital Carlos III de Madrid generaron una fuerte controversia social. El tratamiento con el fármaco experimental ZMapp fue, sin embargo, en vano. Seis días después de llegar a Madrid, Pajares fallecía.

El misionero se une a la larga lista de fallecidos -1.229 muertes según el último informe de la Organización Mundial de la Salud- por el virus del Ébola. La atención mediática prestada a esta epidemia ha hecho que olvidemos la existencia de otras graves enfermedades. La malaria, por ejemplo, produce más de 1.700 fallecimientos al día en todo el mundo. Para conocer el impacto del 'caso ébola', y analizar cuál será el futuro en la prevención y terapia de esta infección, desde ileon.com hemos entrevistado al Dr. Luis Mariano Mateos, profesor de virología de la Universidad de León.

¿Qué es el virus del Ébola y por qué sigue siendo tan seria su amenaza?

De forma genérica, los virus son organismos de dimensiones sub-microscópicas sin organización celular, que necesitan de un hospedador (en este caso, células humanas) para poder replicarse. En el caso concreto del virus del Ébola, sabemos que pertenece a la familia Filoviridae y que presenta ácido ribonucleico (ARN) como material genético, a diferencia de la mayor parte de seres vivos, que cuentan con ácido desoxirribonucleico (ADN).

La amenaza de este virus viene dada por su vía de transmisión y sobre todo por el elevado nivel de mortalidad en las personas infectadas (que puede variar entre el 30 y el 90% en función de la cepa de que se trate).

"El virus del Ébola presenta un rango de hospedadores muy grande, a diferencia del virus de la viruela, que sólo infecta a humanos"

¿Cómo se propaga este virus y por qué parece imposible frenar las infecciones en África?

La transmisión de este virus se produce a través del contacto directo con organismos que presenten la enfermedad o que sean transmisores de la misma sin presentar los síntomas típicos. Es decir, en principio no se ha demostrado que se transmita a través del aire, afortunadamente. Sin embargo, el virus del Ébola, a diferencia de otros como el de la viruela, cuenta con un rango de hospedadores muy grande.

Por ejemplo, el virus de la viruela sólo es capaz de infectar a humanos, mientras que el ébola cuenta con reservorios silvestres, siendo el más conocido el de los murciélagos. Éstos 'diseminan' la enfermedad entre otras especies, como pueden ser los monos o los humanos, que sí manifestamos la enfermedad. Conociendo los síntomas podemos 'rastrear' el origen de la infección, cosa que no ocurre en las especies animales que no presentan la enfermedad, ya que no podemos 'seguir el rastro'. Por ello es tan difícil frenar la infección del Ébola en el continente africano, como estamos viendo.

¿Qué problemas produce el virus del Ébola en nuestro organismo?

El ébola actúa como otros virus eucariota, es decir, su objetivo es hacerse con el control de la maquinaria molecular de la célula y redirigir esta maquinaria en su propio beneficio, generando una enorme producción viral y destruyendo al hospedador. Ésta es la base del parasitimo viral: todos los virus ejercen un daño en su hospedador para obtener un beneficio, es decir, para generar productos virales que luego interfieren con los procesos vitales de las células (ya que actúan como toxinas).

En el caso del ébola, sabemos que el virus actúa fundamentalmente sobre las células del endotelio de los vasos sanguíneos, de tal forma que al destruir esas células, se ocasionan hemorragias masivas en el organismo. Si no somos capaces de generar las suficientes 'defensas' (anticuerpos) frente al virus, se produce una pérdida masiva de sangre por todos los orificios corporales (oídos, boca, cavidad nasal y ocular, etc.), con consecuencias fatales para los afectados.

Imagen al microscopio electrónico de transmisión del virus Ébola (CDC/Cynthia Goldsmith: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ebola_virus_virion.jpg)
Imagen al microscopio electrónico de transmisión del virus Ébola (CDC/Cynthia Goldsmith: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ebola_virus_virion.jpg)

¿Tenía España los 'suficientes medios' como para trasladar al misionero Miguel Pajares?

La verdad es que hasta hace un mes el público en general sólo había oído hablar de estos casos en las películas, y siempre viéndolo desde una perspectiva lejana. El primer caso de enfermedad por virus de este grupo se dio en la década de los 60 en un laboratorio de la ciudad alemana de Marburgo.

En aquella ocasión se trataba personas que habían sido contaminadas por cultivos celulares de monos verdes de África meridional, y la elevada mortalidad de la enfermedad hizo saltar las alarmas. Ante posibles casos de este tipo, se instaura una cuarentena a los sospechosos de haber estado expuestos al virus.

En España, como no habíamos tenido casos de estas infecciones, no se habían tomado medidas especiales, e incluso por lo que he leído se habían 'desmantelado' las instalaciones del Instituto Carlos III. Aquí era donde se estudiaban enfermedades tropicales, ya que contaba con áreas especiales de aislamiento y control para posibles enfermos. Estas instalaciones sólo existen en hospitales muy concretos, pero por supuesto no se encuentran en la mayoría de hospitales públicos o privados.

Respecto a la polémica suscitada por el traslado del español infectado, puedo entender que se hiciera por razones humanitarias. Pero desde mi punto de vista, hubiera sido más ético haber enviado instalaciones de campaña y profesionales sanitarios al país de origen. De esta forma se hubieran evitado agravios comparativos de tratamiento a otras personas del equipo del doctor Pajares y los problemas que se están suscitando en la actualidad sobre los 'controles de infección' a las personas que le han tratado.

¿Se trata del virus más peligroso que existe?

Yo siempre he puesto al ébola como el prototipo de los virus más peligrosos. Debido a su alta patogenicidad, es preciso tomar medidas de bioseguridad muy estrictas, como la cuarentena de las instalaciones y de los pacientes que he comentado antes. Además, el régimen de hospitalización es exhaustivo, ya que las habitaciones cuentan con puerta de doble acceso, presión negativa respecto al exterior o filtros en la salida de aire. Los profesionales sanitarios que tratan a los afectados deben cumplir con medidas especiales, tienen que esterilizar toda su vestimenta y especialmente nunca tener contacto directo con los pacientes.

Miguel Pajares en su traslado al Hospital Carlos III de Madrid (Agencia EFE)
Miguel Pajares en su traslado al Hospital Carlos III de Madrid (Agencia EFE)

¿Cómo se detecta un caso positivo de ébola?

Existen algunos sistemas efectivos, que no consisten en tomar la temperatura dos veces al día como ha indicado la Comunidad de Madrid para los sanitarios que atendieron a Pajares. Por un lado se puede realizar un análisis enzimático, con el objetivo de detectar la presencia de antígenos del virus en sangre o anticuerpos del paciente frente al ébola. En ambos casos lo que se hace es tomar sangre del paciente y realizar un ensayo ELISA.

La otra prueba es de tipo molecular, y consiste en detectar la presencia del virus mediante el aislamiento de sangre del paciente, para luego determinar si existe o no genoma viral. Para ello se emplea una técnica conocida como RT-PCR.

¿Por qué no existe aún un tratamiento contra el virus del Ébola?

Por condicionantes socioeconómicos más que por cuestiones científicas o clínicas. Por una parte es un virus muy peligroso y por lo tanto la investigación con este virus activo presenta riesgos muy grandes. Existen, sin embargo, algunos modelos de virus de este grupo que no son casi patógenos y que se usan en ciencia, como el virus Reston.

Pero por otra parte, si hacemos un enfoque minimalista del tema, vemos que el ébola es un virus que afecta a ciertos países de África y en brotes que tienen lugar cada 3-5 años. Es decir, no afecta a regiones más desarrolladas, como Estados Unidos o Europa, y por tanto, no tiene tanto interés para la industria farmacéutica.

"No existe un tratamiento contra el ébola por condicionantes socioeconómicos, no por razones científicas o clínicas"

Existe un tratamiento experimental, aún no aprobado, que se está investigando en Estados Unidos y que se administró a Pajares, que consiste en una inmunoterapia. Es decir, lo que se hace es inyectar al paciente anticuerpos obtenidos de otro animal frente al virus del Ébola, en un proceso que se llama 'inmunización pasiva'.

Esto supone una 'ayuda' al sistema inmune del paciente para superar la enfermedad, pero si la respuesta de la persona afectada no es suficiente, al final el virus lleva las de ganar. Probablemente después de estas epidemias de Ébola se promueva la inversión de instituciones para el desarrollo de una vacuna efectiva frente a las cepas más mortales, pero eso todavía llevará años.

¿Qué medidas debemos adoptar ahora para evitar este tipo de epidemias?

La solución es difícil y sencilla a la vez: si los países más desarrollados invierten más en mejorar situaciones sanitarias de riesgo en otros países, también se estará invirtiendo en su propia salud.

Cuando los sistemas de transporte no eran tan avanzados, la gente se moría antes de llegar a destinos 'más atractivos', con lo cual las posibles enfermedades (exógenas) se extinguían, pero en un mundo globalizado como el actual no se puede poner puertas al campo.

El tratamiento experimental contra el ébola procede de Estados Unidos, ¿está más avanzada allí la investigación que en Europa?

Pues es un tema que no conozco con exactitud, pero entiendo que Estados Unidos tiene los mejores grupos, instalaciones y financiación para conseguir 'neutralizar' esta enfermedad, ya que erradicarla parece casi imposible, al haber los reservorios asintomáticos que comentaba antes. Recuerdo un caso muy llamativo que puede ilustrar lo que está pasando ahora: en la década de los cuarenta, el presidente Roosevelt había padecido la polio (causada también por un virus) durante la niñez, por lo que estaba paralítico.

Por este motivo, en la década de los cincuenta en EEUU se promovió un esfuerzo económico y científico que permitió el desarrollo de dos vacunas contra la polio, la de Salk y la de Sabin. Estoy convencido de que si Estados Unidos padeciera una epidemia de Ébola, la enfermedad tendría las horas contadas.

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