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    <title><![CDATA[iLeón - Antonio Boñar]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/autores/antonio-bonar/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - Antonio Boñar]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['Golpes': cine quinqui]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/golpes-cine-quinqui-critica-cinematografica-por-antonio-bonar_1_13163601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ea1af19-9fad-48af-bdbb-f592e0dcdb43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Golpes&#039;: cine quinqui"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta admirable película que evoca aquel cine quinqui de finales de los 70 y principios de los 80 ya está disponible en Movistar+, plataforma en la que se ha aupado al primer puesto entre lo más visto</p></div><p class="article-text">
        El g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico conocido como cine quinqui se hizo muy popular en tiempos de la Transici&oacute;n, cuando la hero&iacute;na inundaba las calles y hab&iacute;a una gran inseguridad ciudadana. Directores como&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_de_la_Loma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Antonio de la Loma</a>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eloy_de_la_Iglesia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eloy de la Iglesia</a> narraron con una torpe y febril crudeza las dudosas correr&iacute;as de todos esos j&oacute;venes delincuentes de barrio y sin futuro, muchos de los cuales hab&iacute;an llegado a alcanzar cierta popularidad. Eran filmes de un realismo descarnado, donde se mostraban sin tapujos la exclusi&oacute;n social, el consumo de hero&iacute;na o los atracos a bancos. Vistos desde la perspectiva del presente su mayor inter&eacute;s no est&aacute; en su discutible calidad cinematogr&aacute;fica, sino en ese espont&aacute;neo y rabioso retrato de una &eacute;poca, en su condici&oacute;n testimonial y cr&iacute;tica de aquella Espa&ntilde;a tan cercana en el tiempo como extra&ntilde;amente lejana para la memoria colectiva. El cine quinqui alberga aut&eacute;nticos documentos sociol&oacute;gicos entre sus t&iacute;tulos m&aacute;s conocidos, ingenuas miradas sobre aquel mundo marginal que se rodaban a troche y moche, mientras todo estaba ocurriendo en la calle. Y eso, ese presentismo radical y honesto, es algo que no se puede comprar con talento o dinero, simplemente sucede.
    </p><p class="article-text">
        Rafael Cobos, guionista habitual de Alberto Rodr&iacute;guez, debuta como director con esta notable pel&iacute;cula que evoca y homenajea aquel cine quinqui con una sofisticada puesta en escena y una historia de perdedores. Ambientada a principios de los 80, la cinta nos cuenta la historia de un quinqui con causa, un tipo que es muy bueno en lo suyo y que vive al l&iacute;mite, entre atracos y fugas. Pero un ladr&oacute;n que tambi&eacute;n busca una reparaci&oacute;n moral, recuperar el cad&aacute;ver de un padre represaliado de la Guerra Civil para darle una justa y humana sepultura, para cerrar una herida infinita.
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        <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film552203.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Golpes</em></a> cuenta con una prodigiosa direcci&oacute;n art&iacute;stica, una precisa banda sonora y una exquisita preocupaci&oacute;n por la fotograf&iacute;a. Es un trabajo admirable en lo formal, armado con delicadeza y mucha cinefilia detr&aacute;s de cada decisi&oacute;n. Adem&aacute;s, la presencia de unos impecables Luis Tosar y Jes&uacute;s Carroza interpretando a esos dos hermanos que han tomado caminos diferentes en la vida pero vienen del mismo golpe, le termina por conferir aires de cine may&uacute;sculo y complejo. Estamos ante una obra que corrige los evidentes y comprensibles errores formales de ese cine quinqui que busca celebrar, pero que lo hace sin perder en el camino la descarnada honestidad que tambi&eacute;n derrochaban aquellas historias de macarras viviendo deprisa, entre chutes y atracos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/golpes-cine-quinqui-critica-cinematografica-por-antonio-bonar_1_13163601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 16:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Golpes': cine quinqui]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Televisión,Sociología,Vecinos,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Víctimas y verdugos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/victimas-y-verdugos-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13149026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09eb8cc8-8918-4c29-ad34-179c6231c4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Víctimas y verdugos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Únicamente hace falta abrir las páginas de cualquier periódico y en cualquier día de la semana para encontrar alguna desgarradora noticia que nos hable de acoso infantil, de eso que ahora llamamos 'bullying'</p></div><p class="article-text">
        Hay una frase que no consigo recordar d&oacute;nde le&iacute; o escuch&eacute; pero que, en cualquier caso, me parece oportuno rescatar de la memoria y compartir con ustedes. Dice m&aacute;s o menos as&iacute;: &ldquo;Una cebra no tiene que correr m&aacute;s que un le&oacute;n, tiene que correr m&aacute;s que otra cebra&rdquo;. Sobran comentarios. La incontestable idea que esconde y que le confiere el exclusivo rango de verdad absoluta posee, adem&aacute;s, el suficiente poder de persuasi&oacute;n como para frenar cualquier rid&iacute;cula pretensi&oacute;n discursiva de este por otra parte poco inspirado columnista. Aunque, un momento, volviendo sobre la frasecita en cuesti&oacute;n me ha venido a la cabeza una peque&ntilde;a aclaraci&oacute;n (ya ven qu&eacute; poco ha durado la contenci&oacute;n verborreica): en esa carrera por la vida que resume con exquisita precisi&oacute;n este aforismo encontramos tambi&eacute;n otra certeza, todos tenemos que correr.
    </p><p class="article-text">
        Cuando somos ni&ntilde;os, o adolescentes, la carrera o la lucha por asumir nuestra identidad y encajarla en el grupo desvelan n&iacute;tidamente esa &eacute;pica de la supervivencia (no de forma tan literal como en el caso de la cebra) que es inherente al aprendizaje vital. Y en ocasiones aparece el acoso, el ejercicio de esa tremenda crueldad infantil sobre el bajito, el zangolotino, el gordo, el cuatro ojos o el ni&ntilde;o con el pelo rojo. Ahora llaman <em>bullying</em> a este maltrato f&iacute;sico o psicol&oacute;gico que recibe un ni&ntilde;o por parte de otro u otros de forma deliberada y continuada. Pero siempre ha existido y todos hemos sido en alg&uacute;n momento de nuestro tr&aacute;nsito escolar v&iacute;ctimas, verdugos o callados y vergonzantes espectadores. El colegio acostumbra a ser el escenario de esas salvajes lecciones de vida, un universo herm&eacute;tico e invisible para los adultos que, como el carcelario, est&aacute; regido por sus propias leyes y por un at&aacute;vico c&oacute;digo de valores en el que la distancia entre el respeto y la exclusi&oacute;n adquiere dimensiones colosales, cuando no tr&aacute;gicas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay pocas situaciones tan hirientes como la de asistir a una escena de abuso o humillaci&oacute;n por parte de alg&uacute;n bruto ignorante sobre alguien desvalido. Y no nos enga&ntilde;emos, en el mundo adulto seguimos viendo a menudo estos aberrantes comportamientos ejercidos por tipos con cerebro de mosquito y ojos inyectados de rabia sobre los m&aacute;s d&eacute;biles e indefensos de nuestra sociedad, sobre todos aquellos que son distintos o han llegado desde muy lejos. Son los bajos fondos del alma humana expres&aacute;ndose con una vileza cristalina. Aunque cuando sucede con ni&ntilde;os la herida es m&aacute;s profunda y dolorosa. No hay nada moralmente m&aacute;s repulsivo que intimidar con violencia a un ni&ntilde;o, ni nada m&aacute;s desgarrador que ver sufrir a uno de esos locos bajitos que todav&iacute;a est&aacute;n aprendiendo a crecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/victimas-y-verdugos-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13149026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 17:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Víctimas y verdugos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Proyecto Salvación': una fábula espacial]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/proyecto-salvacion-fabula-espacial_1_13114657.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cc14357-f20d-4c76-9eda-fdc8257c980d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Proyecto Salvación&#039;: una fábula espacial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película protagonizada por un carismático Ryan Gosling y su amigo extraterrestre nos reconcilia con ese cine de buenos sentimientos y puro entretenimiento que nos vio crecer</p></div><p class="article-text">
        Es este un filme que podr&iacute;a haber sido perfectamente firmado por Steven Spielberg. Y no solo porque la camarader&iacute;a que surge entre este profesor de ciencias enviado al espacio para salvar la vida en la tierra y su rocoso colega alien&iacute;gena evoca directamente a esa otra eterna (y tierna) historia de amistad entre Elliot y E.T.; sino y sobre todo por el di&aacute;fano sentido de la aventura con el que se cuentan estas peripecias espaciales donde finalmente triunfan la solidaridad, el sacrificio, el deber o la esperanza. Estamos ante una pel&iacute;cula de buenos sentimientos que demuestra que en estos tiempos c&iacute;nicos tambi&eacute;n se puede (se debe) reivindicar esa at&aacute;vica curiosidad que nos ha permitido salir de las cavernas y llegar a la Luna, esas loables intenciones que han hecho posible sostener una fr&aacute;gil convivencia entre nosotros. Esto &uacute;ltimo, ambiciones como la comunicaci&oacute;n positiva o el trabajo en equipo, es algo que se proyecta en esta f&aacute;bula espacial a seres de otros planetas, m&aacute;s concretamente a ese entra&ntilde;able Rocky que coprotagoniza el filme y que luchar&aacute; codo con codo con nuestro terr&iacute;cola profesor para salvar sus respectivos mundos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda esa magia que atribuimos al cine esta contenida en <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film240424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Proyecto Salvaci&oacute;n</em></a>: una buena historia, aventuras, emoci&oacute;n, un h&eacute;roe circunstancial, un mensaje potente que subraya la importancia de hacer lo correcto, unas im&aacute;genes y un sonido hipn&oacute;ticos, un sentido del humor a prueba de diferencias y todo el p&uacute;blico de la sala asistiendo al espect&aacute;culo con expresi&oacute;n bobalicona y media sonrisa esbozada. B&aacute;sicamente en eso consiste el placer de ver pel&iacute;culas, en dar rienda suelta a esa fascinaci&oacute;n casi infantil que nos deja con la boca abierta durante el tiempo de metraje, en nutrir nuestra imaginaci&oacute;n con infinitos relatos, en so&ntilde;ar despiertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Proyecto Salvaci&oacute;n </em>es ciertamente audaz desde el momento en que no se toma demasiado en serio, desde su conciencia plena de ser un &eacute;pico divertimento para todos los p&uacute;blicos. Y decir esto es decir casi todo, porque m&aacute;s all&aacute; de las carencias que cualquiera pueda encontrar en este filme, lo que es impepinable es su poder como herramienta cinematogr&aacute;fica, su fuerza visual y narrativa, sus hechuras de odisea cl&aacute;sica, su naturaleza optimista y su desinhibido sentido del humor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/proyecto-salvacion-fabula-espacial_1_13114657.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 16:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Proyecto Salvación': una fábula espacial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cousas da vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cousas-da-vida-la-galicia-en-tiras-comicas-de-castelao-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13099929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/faa74b4c-13d9-4f36-b763-5a8bbd937f15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cousas da vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace unos días volvía a caer en tus manos 'Cousas da vida', la obra de Castelao que recoge todas esas estampas que cincelan el carácter gallego como ninguna otra</p></div><p class="article-text">
        Vaya por delante que t&uacute; fuiste gallego antes que fraile. Adem&aacute;s de ser hijo de una gallega de pro, pasaste m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de tu vida en esa tierra, concretamente en ese d&eacute;dalo de calles que se retuercen sobre s&iacute; mismas hasta componer una rosa de piedra, en Compostela, la ciudad de la lluvia infinita, la m&aacute;s hermosa de las aldeas sumergidas. Fue entonces cuando le&iacute;ste por primera vez la obra de Castelao, cuando pudiste sentir el impacto de sus l&uacute;cidas reflexiones animadas, de su manera de pensar el mundo. Y ahora, al volver a detener tu mirada adulta y exiliada sobre aquellas ilustraciones, entiendes de forma m&aacute;s meditada su profundo humanismo. Porque m&aacute;s all&aacute; de la realidad gallega (o leonesa, al fin y al cabo somos pueblos hermanos), nos hablan de la eterna lucha del hombre contra el hombre, de las injusticias sociales o del poco <em>sentidi&ntilde;o</em> con el que tanto antes como ahora nos conducimos por la vida.
    </p><p class="article-text">
        Castelao naci&oacute; en Rianxo a finales del siglo XIX. Estudi&oacute; medicina pero apenas lleg&oacute; a ejercer la profesi&oacute;n. Muy pronto dirigir&iacute;a su vida a las que fueron desde siempre sus verdaderas vocaciones: el arte y la pol&iacute;tica. En el mundo del arte demostr&oacute; ser como uno de esos artistas renacentistas capaces de dominar todas las disciplinas, destacando en la creaci&oacute;n literaria, el periodismo gr&aacute;fico, la pintura y el teatro. En el mundo de la pol&iacute;tica ejerci&oacute; de galleguista y republicano. En cualquier caso es imposible separar esas dos vocaciones, sus dibujos y escritos no fueron sino un eficiente veh&iacute;culo para expresar sus ideas pol&iacute;ticas, para invocar una inteligente denuncia social sobre el estado de las cosas en esa tierra olvidada a lo largo de los siglos, marcada por la necesidad y el desamparo. Sus dibujos tienen ese poder de abandonar en la conciencia del lector profundas cavilaciones, destellos de humor que nos hacen pensar y sentir, que apelan al hombre y al ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        Las vi&ntilde;etas de <a href="https://www.tebeosfera.com/colecciones/cousas_da_vida_1968_galaxia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cousas da vida</em></a><em> </em>aparecieron por primera vez publicadas en el peri&oacute;dico <em>Galicia</em> en los a&ntilde;os veinte del pasado siglo, pero lo que las hace m&aacute;s relevantes es que la mayor&iacute;a de ellas son de una actualidad desconcertante. En ellas se recoge la vida cotidiana con una iron&iacute;a fina y brutal; mostrando a viejos, adultos, ni&ntilde;os e incluso animales tirando de esa famosa retranca gallega para exponer los atropellos y abusos que sufre la gente m&aacute;s humilde. Poseen una fuerza cr&iacute;tica y una intenci&oacute;n humor&iacute;stica que las convierte en peque&ntilde;as bombas de relojer&iacute;a, en contenedores de ideas que nos revelan m&aacute;s sobre un pueblo, el gallego, que cualquier sesudo tratado sociol&oacute;gico. Esa es la gran virtud de todas estas ilustraciones, ense&ntilde;arnos que el verdadero nacionalismo poco tiene que ver con banderas o himnos, que ning&uacute;n panfleto ideol&oacute;gico le va a decir a nadie donde est&aacute;n sus recuerdos, sus paisajes, sus olores de infancia, sus costumbres o las palabras que escriben su idioma: <em>esas mesmas palabras que falan os personaxes de Castelao porque xa as falaban antes os seus av&oacute;s e os av&oacute;s dos seus av&oacute;s.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cousas-da-vida-la-galicia-en-tiras-comicas-de-castelao-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13099929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 18:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cómics,Galicia,Sociología,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Peaky Blinders: el hombre inmortal']]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/peaky-blinders-el-prescindible-hombre-inmortal-critica-series-television-antonio-bonar_1_13094952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ef0ed0c-b604-4ace-b371-1afa8007a96d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Peaky Blinders: el hombre inmortal&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llega el prescindible cierre de una serie que marcó tendencia y aglutinó a una legión de fans, un epílogo en forma de largometraje que se ha colado rápidamente entre lo más visto de Netflix</p></div><p class="article-text">
        Los <em>Peaky Blinders </em>fueron una pandilla juvenil, urbana y criminal que surgi&oacute; en los bajos fondos de Birmingham a finales del siglo XIX. Sus actividades delictivas inclu&iacute;an un amplio cat&aacute;logo de fechor&iacute;as: apuestas ilegales, robos, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Extorsi%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extorsi&oacute;n</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fraude" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fraude</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Soborno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">soborno</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Contrabando" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contrabando</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Secuestro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">secuestro</a>... Las mismas y violentas tropel&iacute;as que perpetraba cualquiera de las otras muchas bandas criminales que tambi&eacute;n emergieron en aquella &eacute;poca en los arrabales industriales de las principales ciudades brit&aacute;nicas. Lo que les distingu&iacute;a de todos esos otros grupos era el elegante y caracter&iacute;stico atuendo con que se paseaban ufanos y desafiantes por el barrio: chaquetas a medida, abrigos con solapa, chalecos con botones, pa&ntilde;uelos de seda, pantalones de campana, botas de cuero y las inconfundibles gorras planas con visera en cuyos bordes escond&iacute;an sus temibles cuchillas de afeitar. En definitiva, lo que les distanciaba de los dem&aacute;s delincuentes de Inglaterra era una cuesti&oacute;n de estilo.
    </p><p class="article-text">
        La serie que irrumpi&oacute; en el panorama televisivo hace ya trece a&ntilde;os tomaba algo m&aacute;s que el nombre de aquella banda criminal para situarnos en el Birmingham posterior a la Primera Guerra Mundial y presentarnos a los Shelby, una familia de g&aacute;nsteres callejeros que ascend&iacute;an en la escala social hasta convertirse en los reyes de la clase obrera. Otra historia de violencia, ambici&oacute;n y luchas de poder. Aunque, como en el caso de los originales <em>Peaky Blinders</em>, lo que acabo convirtiendo a esta impecable producci&oacute;n de la BBC en un fen&oacute;meno capaz de influir en la est&eacute;tica de su tiempo fue tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n de estilo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film539830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Peaky Blinders</em></a><em> </em>se fuma, se bebe whisky, se muere, se mata, se viste y se dice <em>fuck you</em> mejor que en ninguna otra serie. Bellamente dise&ntilde;ada y filmada con una espectacular fotograf&iacute;a, su poder de atracci&oacute;n resid&iacute;a m&aacute;s en el continente que en el contenido. Su sustancia dram&aacute;tica era buena, pero fue su hipn&oacute;tica atm&oacute;sfera, con sus colores grises y parduzcos ti&ntilde;endo la perenne bruma inglesa, lo que finalmente atrap&oacute; a un p&uacute;blico que segu&iacute;a cada nueva temporada con aut&eacute;ntica devoci&oacute;n. Y para ellos, para esa numerosa legi&oacute;n de fans, es para los que tambi&eacute;n la BBC ha producido este largometraje con &iacute;nfulas de brillante ep&iacute;logo pero evidentes lagunas. Es lo que se llama un <em>fan service</em>, productos destinados a satisfacer a todos esos fieles seguidores que se han quedado con ganas de m&aacute;s. Aunque por supuesto todo esto va de seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro, de unos productores que seguir&aacute;n llev&aacute;ndose una pasta gansa mientras sea posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre con <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film676343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Peaky Blinders: el hombre inmortal</em></a><a href="https://www.filmaffinity.com/es/film676343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>es que da la impresi&oacute;n de que nadie se ha esforzado por armar un digno final para unos personajes tan rotundos e instalados en la memoria colectiva. Todo parece hecho a vuela pluma, con un aburrido gui&oacute;n y el abuso reiterado de esa est&eacute;tica tan particular que encumbr&oacute; a la serie original. Uno esperaba que con Cillian Murphy, Rebeca Ferguson, Tim Roth, Barry Keoghan o Stephen Graham formando el impresionante elenco de actores, el filme fuera un digno cierre. Pero no, estamos ante un producto sin alma, un envase vac&iacute;o cuyas carencias son a&uacute;n m&aacute;s evidentes al ser comparado con aquella serie que derrochaba personalidad y estilo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/peaky-blinders-el-prescindible-hombre-inmortal-critica-series-television-antonio-bonar_1_13094952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 17:30:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Peaky Blinders: el hombre inmortal']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Televisión,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Insomnio]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/insomnio-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13083318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4823d913-d465-463a-ae09-109f8518246e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Insomnio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nada, que no consigo dormir, que esta noche estoy muy triste, que no debería estar contándotelo, que ahora mismo eres la única persona del mundo a la que puedo contárselo</p></div><p class="article-text">
        Nada, que sigo sin dormir. Que te est&aacute;s fugando de mi vida, que llevo tiempo dej&aacute;ndote marchar, que sigo sin entender c&oacute;mo se trepa un sue&ntilde;o desde el vac&iacute;o que dejan tus pies sobre el lienzo tierno de cualquier noche nuestra. Que las palabras son mucho menos que los besos, que el deseo no se escribe, solo se quema hasta romperse. Que t&uacute; anhelas otros versos nuevos, que ya no esperas precisamente estos nuestros, tan gastados.
    </p><p class="article-text">
        Nada, que a&uacute;n no he aprendido a dormir lejos de tu piel encendida, que mires en los bolsillos de tus pantalones cuando me eches de menos. Que no temas nunca decirme lo que sientes, que no me mientas con ning&uacute;n abrazo flaco. Que estoy cansado de ver tus ojos congelados en alguna despedida que no terminamos de creernos, que todo esto ya me suena, que te vaya bonito. Que hoy he aprendido a poner una lavadora y a olvidarte un poco. Que me devuelvas las alas, que prefiero este barullo de palabras sin besos antes que cualquier silencio.
    </p><p class="article-text">
        Nada, que dormir es abandonarte, que odio el fr&iacute;o blanco de esta biblioteca sin risas, y el acoso tenaz del paso del tiempo, y el amor barato de algunos lunes, y el olvido imposible de tantos d&iacute;as sobre la misma boca, y la incertidumbre repentina que se asoma a nuestra vida, revolvi&eacute;ndolo todo con una absurda cadencia, record&aacute;ndonos con mediocre insolencia que no somos distintos de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Nada, que no quiero dormir, que no s&eacute; hacerlo s&oacute;lo, que a&ntilde;oro proteger tus sue&ntilde;os como un lobo fiel, y esa misteriosa certeza de no saber nunca que so&ntilde;abas, y enredarnos juntos en el mismo calor o tropezar en el abrazo de siempre, y tardar mil caricias o cuatro besos en deshacer ese embrollo que se parece tanto al amor. Y que me estoy haciendo el valiente de nuevo, y que hacerse el valiente se parece mucho a serlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada, que no duermo, que me persiguen los delirios. Que recuerdo esa extra&ntilde;a noche de verano en la que aquel ni&ntilde;o me pregunt&oacute; de repente: &iquest;Y si se rompen los &aacute;rboles, las estrellas, el mar&hellip;? &iquest;Y si se rompe la vida&hellip;? Que el cielo, la noche y el verano dibujaron un silencio perfecto sobre su imaginaci&oacute;n, y que luego aquel ni&ntilde;o lo desorden&oacute; todo con una carcajada. Que yo no supe c&oacute;mo responderle entonces. Que ahora s&iacute; sabr&iacute;a hacerlo: si se rompe la vida, ya nunca m&aacute;s puedes dormir, le dir&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/insomnio-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13083318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 18:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Insomnio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud Mental,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Mr. Nobody contra Putin': adoctrinamientos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/mr-nobody-contra-putin-adoctrinamientos-documental-ganador-oscar-2026-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13079592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2500b558-f3c3-4032-b56e-8ab976b1788c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Mr. Nobody contra Putin&#039;: adoctrinamientos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ganador del Oscar al mejor largometraje documental, filme que indaga en el proceso de adoctrinamiento en las escuelas rusas, ya está disponible en Filmin y Movistar+</p></div><p class="article-text">
        Una sociedad libre esta formada por ciudadanos cr&iacute;ticos, capaces de pensar y expresar sus ideas sin temor a ser represaliados. Se puede oprimir desde el miedo o desde el control absoluto de la informaci&oacute;n, desde la amenaza velada a cualquier forma de disidencia o inoculando en la sociedad ese pensamiento &uacute;nico que sostiene la doctrina del poder. El adoctrinamiento es especialmente poderoso cuando se ejerce sobre los m&aacute;s j&oacute;venes en las escuelas, cuando se instruye a una chavalada que todav&iacute;a no est&aacute; formada y es permeable a las ense&ntilde;anzas de una determinada ideolog&iacute;a, m&aacute;s vulnerable a la hora de absorber toda clase de ideas o creencias. A nadie le deber&iacute;a extra&ntilde;ar que en la Rusia de Putin esta retorcida forma de manipulaci&oacute;n est&eacute; a la orden del d&iacute;a. Este documental expone de forma elocuente el proceso de adoctrinamiento en unas escuelas rusas d&oacute;nde los l&iacute;mites entre educaci&oacute;n y militarizaci&oacute;n hace tiempo que ya se han traspasado.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film645129.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mr. Nobody contra Putin</em></a><em> </em>cuenta la transformaci&oacute;n de una de esas escuelas, que pasa de ser un espacio de aprendizaje a uno de formaci&oacute;n ideol&oacute;gica, a trav&eacute;s de la perspectiva de uno de sus profesores. Pavel Llych Talankin es, adem&aacute;s de un verso libre en la enquistada estructura educativa de ese instituto de provincias, el encargado de grabar en video todos los actos del colegio, lo que le permite ser testigo activo con su c&aacute;mara de ese nuevo plan de estudios destinado a fomentar el patriotismo. Cuando comienza la invasi&oacute;n de Ucrania, el gobierno totalitario de Putin emprende tambi&eacute;n otra batalla en su propio pa&iacute;s: controlar el relato. Para ello decide impregnar de revisionismo hist&oacute;rico y propaganda del Kremlin unas clases que adem&aacute;s deben filmarse y subirse a servidores gubernamentales. Nuestro valiente cineasta encontrar&aacute; en esa obsesi&oacute;n controladora del poder la coartada perfecta para poder grabar y despu&eacute;s ocultar todos esos panfletos ideol&oacute;gicos en forma de videos que los alumnos est&aacute;n obligados a asumir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El documental m&aacute;s exitoso de este a&ntilde;o apela con naturalidad a todos los preceptos del g&eacute;nero. En <em>Mr. Nobody contra Putin </em>hay investigaci&oacute;n, realismo y compromiso social. Su valor no se explica tanto en t&eacute;rminos cinematogr&aacute;ficos como period&iacute;sticos. El formato aqu&iacute; es m&aacute;s un veh&iacute;culo necesario para la denuncia que unos meros ropajes art&iacute;sticos. Su importancia reside en su car&aacute;cter testimonial, en el coraje de ese profesor para mostrar al mundo lo que est&aacute; sucediendo en su remota escuela de Rusia, en su implicaci&oacute;n &eacute;tica y en su admirable disidencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/mr-nobody-contra-putin-adoctrinamientos-documental-ganador-oscar-2026-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13079592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Mr. Nobody contra Putin': adoctrinamientos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Documentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Informar en tiempos de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/informar-en-tiempos-de-guerra-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13064654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25ab3262-ba5e-4be3-a074-d9e619a7f98b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Informar en tiempos de guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos ante una nueva guerra cuyo desenlace es una incógnita, más en esta era donde la desinformación se ha convertido en un arma tan decisiva como las bombas</p></div><p class="article-text">
        En estos tiempos en los que las guerras son televisadas en vivo y en directo y podemos asistir al despliegue de la infanter&iacute;a antes de conquistar una ciudad o contemplar los bombardeos de la aviaci&oacute;n desde el sof&aacute; de casa, los medios de comunicaci&oacute;n se han convertido en un importante elemento estrat&eacute;gico capaz de influir en el desarrollo del conflicto a trav&eacute;s de la presi&oacute;n que surge de las corrientes de opini&oacute;n que ciertas im&aacute;genes provocan en la conciencia c&iacute;vica. Esto no es algo nuevo, los americanos empezaron a perder la guerra de Vietnam cuando los peri&oacute;dicos de su pa&iacute;s publicaron algunas fotos de las atrocidades perpetradas por su ej&eacute;rcito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque ahora la informaci&oacute;n se ha desbocado, ya no est&aacute; canalizada por unos pocos medios y cualquiera con un tel&eacute;fono m&oacute;vil que est&eacute; en mitad de un conflicto puede ser testigo de una barbaridad y enviar esa bomba expansiva en forma de im&aacute;genes al resto del mundo en cuesti&oacute;n de segundos. Israel ejecut&oacute; su destrucci&oacute;n de Gaza intentando ocultar a la opini&oacute;n p&uacute;blica todas sus abyectas tropel&iacute;as a base de cargarse a m&aacute;s de 250 periodistas extranjeros que cubr&iacute;an el conflicto. A&uacute;n as&iacute;, pudimos ver c&oacute;mo los soldados israelitas mataban sin ning&uacute;n atisbo de humanidad a palestinos desarmados en grabaciones clandestinas de ciudadanos comunes que arriesgaban su pellejo. Y gracias a esas y otras muchas im&aacute;genes que delataban lo que estaba sucediendo all&iacute;, las sociedades occidentales empezaron a cambiar su mirada sobre aquel conflicto, a entender que se hab&iacute;a pasado de una respuesta proporcional a los sanguinarios atentados de Ham&aacute;s a algo muy parecido a un intento de genocidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta era de saturaci&oacute;n audiovisual las cruentas im&aacute;genes de cualquier escenario b&eacute;lico desfilan ante nuestra mirada con una pasmosa trivialidad, sabiendo que ma&ntilde;ana tendremos otras nuevas y que nuestros cerebros adormecidos por la costumbre apenas se alterar&aacute;n. Aunque la verdad importa tan poco que &uacute;nicamente la absoluta objetividad de algunas im&aacute;genes puede desenmascarar las <em>fake news</em>, todas esas mentiras esgrimidas sin ning&uacute;n atisbo de pudor por los dirigentes que gobiernan este ca&oacute;tico mundo y que se pasan por el arco de triunfo las reglas del juego, esa entelequia que llamamos derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto uno no es tan cr&eacute;dulo como para creer que ese trabajo sucio de desinformaci&oacute;n que se ejerce desde respetables y consolidadas democracias es algo excepcional. Aunque precisamente por eso no debemos dejar de condenarlo. Y ya sabemos que los grandes estrategas que manejan los hilos responder&aacute;n que no somos m&aacute;s que unos ciudadanos mal criados, ingenuos y burgueses que no tenemos ni pu&ntilde;etera idea de todos las mentiras y abusos que han de perpetrar concienzudamente para preservar nuestro modo de vida. Pero qu&eacute; quieren que les diga, ellos a lo suyo, los ciudadanos a lo nuestro, y cada cual a dormir con su conciencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/informar-en-tiempos-de-guerra-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13064654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 18:00:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Informar en tiempos de guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,España,Internet,Redes Sociales,Psicología,Ejército,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El agente secreto': Brasil]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/agente-el-secreto-pelicula-brasil-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13059313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c95c200-1b73-4ff8-afe7-81d339ccfc05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El agente secreto&#039;: Brasil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta cinta que todavía podemos disfrutar en las salas de cine de nuestra provincia es uno de los títulos del año, alabada por la crítica y favorita para alzarse con el Oscar a mejor película extranjera</p></div><p class="article-text">
        Si hay un lugar en el mundo al que se pueda aplicar con absoluta precisi&oacute;n ese manido e irritante t&oacute;pico publicitario de &lsquo;tierra de contrastes&rsquo;, ese es Brasil. El enorme pa&iacute;s sudamericano es un puzzle imposible de razas y culturas, donde criollos, europeos e indigenas conviven dando forma a un hermoso disparate. Brasil es exuberante en sus paisajes y en sus colores, en su enquistada violencia y en su arrolladora sensualidad, parece un lugar inventado, un pa&iacute;s que solo existiera en la imaginaci&oacute;n. Y Brasil siempre sale guapa en el cine, por eso, porque ocupa un lugar alejado de cualquier prosa, palpitando dentro de una realidad m&aacute;gica y desbocada, casi ind&oacute;mita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film457500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El agente secreto</em></a><em> </em>(2025) sit&uacute;a su acci&oacute;n (aunque hay varios tiempos narrativos) a mediados de los a&ntilde;os setenta, durante la dictadura militar de Ernesto Geisel, un estado de las cosas que nunca llega a ser el reclamo directo para una historia de denuncia pol&iacute;tica, sino que se intuye m&aacute;s bien como una presencia asfixiante, como una larga sombra extendida sobre una sociedad varada en el tiempo, anclada en la paranoia. Esa sensaci&oacute;n de inactividad y desencanto queda ya esbozada con la brillante secuencia inicial, con un cad&aacute;ver que lleva d&iacute;as en una gasolinera sin que nadie lo recoja y con una polic&iacute;a corrupta m&aacute;s preocupada por obtener su <em>mordida </em>que por hacerse cargo de ese cuerpo abandonado. El contraste entre esa abulia social y los plet&oacute;ricos colores que retrata la c&aacute;mara de Kleber Mendon&ccedil;a Filho&nbsp;es m&aacute;s elocuente que cualquier discurso, es una celebraci&oacute;n del poder del cine como arma po&eacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La hipn&oacute;tica cadencia de im&aacute;genes que desfila ante nuestra mirada est&aacute; adem&aacute;s envuelta con la maravillosa banda sonora de <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=261749621" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mateus Alves</a> y <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=899636715" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tomaz Alves de Souza</a>, algo que finalmente termina por definir a este filme como una experiencia visual y sonora que se eleva m&aacute;s por lo est&eacute;tico que por lo narrativo. Porque es ah&iacute;, en el argumento, donde a la cinta le cuesta despegar, con un innecesario exceso de metraje y con secuencias que ahondan en la misma idea con reiterada tozudez. Al espectador le cuesta entrar en el relato de este profesor que huye de su propio y contestatario pasado, la trama se dilata en la presentaci&oacute;n de las diferentes capas de personajes, en los dilemas de nuestro protagonista. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque poco importa cuando asistimos al magnetismo de unas im&aacute;genes que nos atrapan irremisiblemente, hasta que llega el certero y emocionante desenlace, cuando finalmente comprendemos la &eacute;tica silenciosa de este h&eacute;roe an&oacute;nimo al que da vida un magnifico Wagner Moura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/agente-el-secreto-pelicula-brasil-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13059313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 17:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El agente secreto': Brasil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Literatura con prisas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/literatura-con-prisas-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13045021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c28551c5-894d-4bd1-a9c6-1b4c2f4cc21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138036.jpg" width="1300" height="731" alt="Literatura con prisas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana nos dejaba Fernando Ónega, un referente de ese periodismo cimentado sobre la palabra y la búsqueda honesta de la verdad que tanto añoramos hoy en día</p></div><p class="article-text">
        Siempre se ha dicho que el periodismo es literatura con prisas, una expresi&oacute;n que posiblemente se haya quedado obsoleta para describir la vacua urgencia que se esconde bajo la tiran&iacute;a del titular en esta era en la que el <em>clickbait </em>reina sobre cualquier forma de reflexi&oacute;n, en la que todas esas trampas dise&ntilde;adas para captar nuestra atenci&oacute;n e incitarnos a hacer clic en un determinado enlace campan a sus anchas. Ahora no importa tanto el pensamiento cr&iacute;tico, la cavilaci&oacute;n posterior a una lectura consciente, las ideas que articulan un texto, la opini&oacute;n independiente y razonada, el mayor o menor talento de quien escribe para mezclar palabras&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Ahora se ha impuesto el recuento de visitas, la estad&iacute;stica engordada por esos clics condicionados por encabezamientos de noticias o im&aacute;genes sensacionalistas. El <em>clic </em>es la salivaci&oacute;n al escuchar la campana de los perros de Pavlov, la respuesta inmediata a todos esos est&iacute;mulos en forma de titulares capciosos y alarmantes, morbosos o tramposos.
    </p><p class="article-text">
        Fernando &Oacute;nega y otros muchos compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n de su generaci&oacute;n representan a la vieja escuela, la de esos periodistas que pateaban las calles en busca de la noticia, sabuesos que desconfiaban de los teclados y cre&iacute;an que no hay nada comparable al placer de leer un peri&oacute;dico de papel junto a un buen caf&eacute;. Era un&nbsp;referente de la columna period&iacute;stica, tanto escrita como radiof&oacute;nica, un g&eacute;nero literario en s&iacute; mismo que se olvida de las prisas y ha sido el refugio de grand&iacute;simos escritores que han revuelto en la actualidad para regalar al lector esa mirada ir&oacute;nica, cr&iacute;tica o condescendiente que cabe en veinte l&iacute;neas. Fue tambi&eacute;n el autor de gran parte de los discursos de Adolfo Suarez durante la transici&oacute;n y pionero de la tertulia pol&iacute;tica. Pertenec&iacute;a a esa estirpe de periodistas que habitaban redacciones llenas de humo, cuando hab&iacute;a tiempo y medios para investigar las noticias y los reportajes no eran meras repeticiones de la misma historia, antes de la llegada de internet, antes de que empez&aacute;ramos a buscar nuestras fuentes sin rostro en esa vasta nube de datos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tampoco podemos tirar de nostalgia barata y pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, porque tanto entonces como ahora el papel de una prensa cada vez m&aacute;s sumisa a los intereses y exigencias econ&oacute;micas de las corporaciones empresariales que se han apoderado del pastel medi&aacute;tico sigue siendo el mismo: buscar la verdad. Y aquellos que deben decidir c&oacute;mo escribir la realidad cotidiana podr&aacute;n llegar a ella tomando diferentes caminos, ejerciendo su profesi&oacute;n con las herramientas tecnol&oacute;gicas y estrat&eacute;gicas de la &eacute;poca que les ha tocado vivir, pero sabiendo que esa b&uacute;squeda de la verdad es un af&aacute;n irrenunciable para cualquier buen periodista. 
    </p><p class="article-text">
        O c&oacute;mo dec&iacute;a Carl Bernstein, uno de los investigadores del caso Watergate: &ldquo;Los periodistas tenemos que dar la&nbsp;mejor versi&oacute;n&nbsp;que se pueda obtener de la&nbsp;verdad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/literatura-con-prisas-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13045021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 18:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Literatura con prisas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Comunicación,Televisión,Radio,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muerte de un teléfono]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-muerte-del-telefono-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13027934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0df6c52-fa59-424e-8f8f-eca9287a31e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muerte de un teléfono"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No te lo puedes creer, estabas descansando en un albergue bastante precario de este pueblo perdido en la sierra cuando el teléfono ha decidido apagarse, quedarse negro y mudo como la noche más oscura</p></div><p class="article-text">
        Ha sucedido sin m&aacute;s, s&uacute;bitamente. Preparabas la jornada de ma&ntilde;ana cuando, de repente, lleg&oacute; el gran apag&oacute;n. Es s&aacute;bado por la tarde, no tienes posibilidad de acudir a ninguna tienda o servicio t&eacute;cnico en el pueblo m&aacute;s cercano que sea medianamente grande hasta el lunes. No tienes comunicaci&oacute;n con el resto del mundo, no puedes reservar un lugar para dormir ma&ntilde;ana en la siguiente parada de tu ruta, no tienes GPS para seguir el camino sin riesgo a perderte, no tienes radio o manera de escuchar un podcast o m&uacute;sica, no tienes tu peque&ntilde;a pantalla para ver videos, nada, no tienes ni un reloj que marque la hora. Llevas m&aacute;s de veinte d&iacute;as recorriendo estos paisajes del sur, cargando con una mochila en la que caben tus escasas pertenencias, cada una de las cuales es a su manera esencial. Aunque en estos tiempos modernos ese peque&ntilde;o dispositivo m&oacute;vil es algo m&aacute;s que imprescindible, es el cord&oacute;n umbilical que une al caminante con el mundo. La muerte del tel&eacute;fono te ha dejado a expensas de tus propios silencios, sumido en el eco de tus propios pensamientos.
    </p><p class="article-text">
        Estas &uacute;ltimas jornadas han sido adem&aacute;s muy duras por la lluvia constante y una soledad que se acent&uacute;a con el fr&iacute;o vac&iacute;o de todos esos pueblos en los que siempre eres forastero. Aunque tambi&eacute;n ha sido muy reconfortante el ir superando una dificultad tras otra, agarrado a esta locura tuya de perderte por los caminos cuando podr&iacute;as estar agonizando poco a poco sobre el sof&aacute; de tu casa, c&oacute;mo hacen los dem&aacute;s. Y hoy estabas especialmente contento al terminar tu caminata, relajado por fin en tu peque&ntilde;o rinc&oacute;n de calor, despu&eacute;s de ducharte, comer y poder secar toda tu ropa. Todo estaba en su sitio, dentro de su orden c&oacute;smico, hasta que ese tel&eacute;fono decidi&oacute; quedarse sin voz en este lugar perdido de la mano de Dios y en este s&aacute;bado extra&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea algo bueno, quiz&aacute;s sea verdad aquello de que todo sucede por alguna raz&oacute;n. Quiz&aacute;s esto te haga pensar sobre la est&uacute;pida y absoluta dependencia que tenemos de esa peque&ntilde;a ventana con vistas al mundo. Para empezar te has puesto a escribir estas palabras, y luego te dispones a leer para combatir el inc&oacute;modo silencio que invade tu mente. Pero sobre todo has tenido que espabilar, encender todas tus alarmas para adaptarte a la nueva situaci&oacute;n. Te acercas a hablar con el due&ntilde;o del &uacute;nico bar del pueblo. Confirmas que al ser s&aacute;bado no hay posibilidad de solucionar nada, que lo m&aacute;s l&oacute;gico es seguir camino sin ayuda tecnol&oacute;gica. Luego le pides prestado su tel&eacute;fono para resolver las dos pr&oacute;ximas noches de alojamiento y conf&iacute;as ciegamente en que nadie intente contactar contigo sin &eacute;xito estos d&iacute;as. Te das cuenta de que todo tiene soluci&oacute;n, de que hay que tener paciencia e ir abordando los problemas seg&uacute;n vayan llegando. Lo primero es combatir el aburrimiento, leer un poco mientras la tarde cae sobre esta sierra y estos pueblos de casas blancas y naranjos, de brumas y ladridos lejanos. Es curiosa la importancia que adquieren los sonidos cuando nos alejamos del ruido.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado ya cinco horas y la oscuridad de la noche se ha adue&ntilde;ado del mundo.&nbsp;Vuelves a pulsar de manera rutinaria y sin ninguna esperanza la tecla de encendido del tel&eacute;fono. E igual de repentina y sorprendentemente que se hab&iacute;a ido, vuelve la luz y comienza a palpitar hasta encenderse de nuevo. No sabes ni c&oacute;mo se fue ni por qu&eacute; ahora ha vuelto. Compruebas que no tienes ning&uacute;n mensaje de alarma y que el mundo ha seguido girando ajeno a tu silencio. En cierto modo se acaba el misterio, las sombras se vuelven a llenar de voces y termina tu introspectiva aventura. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de la muerte y posterior resurrecci&oacute;n de tu tel&eacute;fono cuando estabas en mitad de ninguna parte es otro de esos absurdos sucesos que te ocurren de cuando en cuando y que son tan incre&iacute;bles que pocas veces decides contarlos. Hasta ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-muerte-del-telefono-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13027934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 18:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La muerte de un teléfono]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Viajes,Senderismo,Vecinos,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Premios Goya 2026: cinco estupendas candidatas y un pronóstico]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/premios-goya-2026-cinco-estupendas-candidatas-pronostico-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13017888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c84b21e1-db9c-4783-a55e-dc8c55378be7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Premios Goya 2026: cinco estupendas candidatas y un pronóstico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado 28 de febrero se celebrará una nueva edición de los Premios Goya. El crítico de cine de ILEÓN, Antonio Boñar, analiza las películas finalistas y ofrece su predicción de ganadores en las categorías importantes</p></div><p class="article-text">
        La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematogr&aacute;ficas&nbsp;se viste de gala para reconocer los mejores trabajos de nuestro cine este pr&oacute;ximo s&aacute;bado 28 de diciembre en una gala que se celebrar&aacute; el&nbsp;Auditori' del Centro de Convenciones Internacionales de Barcelona (CCIB), situado en el recinto del F&ograve;rum.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, la mayor&iacute;a de las pel&iacute;culas est&aacute;n disponibles en plataformas de televisi&oacute;n, especialmente en Movistar+<strong>&nbsp;</strong>que se consolida como el gran escaparate del cine espa&ntilde;ol reciente.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las cinco pel&iacute;culas candidatas a mejor film del a&ntilde;o:
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La cena </strong></em><em>&mdash; </em>Manuel G&oacute;mez Pereira
    </p><p class="article-text">
        Comedia coral que evoca directamente al mejor cine de Berlanga. Una sucesi&oacute;n de coreograf&iacute;as actorales ejecutadas con gracia y sentido del ritmo. Se r&iacute;e de todo sin caer en panfletos, consciente de su sat&iacute;rica naturaleza. Un gran &eacute;xito de p&uacute;blico que ha llenado las salas de cine apelando a algo tan viejo como el humor y el entretenimiento.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Sir&acirc;t </strong></em><em>&mdash; </em> Oliver Laxe
    </p><p class="article-text">
        Un poderoso viaje sensorial que sumerge al espectador en una suerte de trance. La belleza de este filme se explica a trav&eacute;s de esa hipn&oacute;tica experiencia visual y sonora que irrumpe en nuestro interior atravesando clandestinamente lo racional. No ha dejado indiferente a nadie y despu&eacute;s de triunfar en Cannes estar&aacute; peleando tambi&eacute;n por el Oscar.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Maspalomas </strong></em><em>&mdash; </em> <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=930292450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mari Goenaga</a> y&nbsp;<a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=748809109" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aitor Arregi</a>
    </p><p class="article-text">
        Emocionante pel&iacute;cula que aborda la homosexualidad en la edad tard&iacute;a con reivindicativa e inteligente delicadeza. El amor en la vejez, los miedos de una generaci&oacute;n que no pudo conciliar sexualidad y vida, todo es mostrado con un realismo cercano, con unos personajes reconocibles que derrochan humanidad. La interpretaci&oacute;n de <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=322595833" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Ram&oacute;n Soroiz</a> es de las que merecen ser recordadas y premiadas.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Los domingos </strong></em><em>&mdash; </em> Alauda Ruiz de Az&uacute;a
    </p><p class="article-text">
        Sin duda uno de los t&iacute;tulos de la temporada, una peque&ntilde;a obra maestra que rezuma honestidad y riesgo, yendo siempre a la contra y apelando a la inteligencia del espectador, planteando inc&oacute;modas preguntas y agitando dudas. <em>Cinco lobitos</em> (2022) y especialmente la miniserie <em>Querer </em>(2024) ya avisaban del talento de esta cineasta que es capaz de retratar la costumbre con una lucidez apabullante.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Sorda </strong></em><em>&mdash;  </em>Eva Libertad
    </p><p class="article-text">
        Drama que vuela sin estridencias y con un elocuente sentido del detalle sobre temas tan complejos como la maternidad, la sordera o la soledad. Otro t&iacute;tulo que llega precedido por un gran respaldo de p&uacute;blico y cr&iacute;tica, una de esas historias que entienden el alegato desde la emoci&oacute;n, sin ning&uacute;n af&aacute;n doctrinal. Cine sentido y sensible.
    </p><h2 class="article-text"><strong>2026: un a&ntilde;o enriquecedor en el cine espa&ntilde;ol</strong></h2><p class="article-text">
        Se cierra un a&ntilde;o cinematogr&aacute;ficamente muy enriquecedor, algo ya bastante habitual en los &uacute;ltimos tiempos. Nuestro cine goza de una vigorosa salud, para muestra estos cinco filmes y muchos de los nominados en esta edici&oacute;n: <em>Tigres, Romer&iacute;a, Tardes de soledad, Un fantasma en la batalla, La furia, Mi amiga Eva, Una quinta portuguesa, El cautivo&hellip;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        El pronostico que este cr&iacute;tico se aventura a emitir tiene m&aacute;s que ver con sus deseos que con lo racional, es lo que le gustar&iacute;a que sucediera, no lo que cree que va a pasar. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, y una vez dejando claro que aquello de <em>'excusatio non petita, accusatio manifesta'</em> es una verdad como un templo, aqu&iacute; les dejo mis predicciones para las principales categor&iacute;as de Premios Goya 2026:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Mejor pel&iacute;cula</strong>: <em>Los domingos</em></li>
                                    <li><strong>Mejor direcci&oacute;n</strong>: Alauda Ruiz de Az&uacute;a (<em>Los domingos</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor actriz protagonista</strong>: Patricia L&oacute;pez Arnaiz (<em>Los domingos</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor actor protagonista</strong>: Jos&eacute; Ram&oacute;n Soroiz (<em>Maspalomas</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor actriz de reparto</strong>: Elvira M&iacute;nguez (<em>La cena</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor actor de reparto</strong>: Miguel Rell&aacute;n (<em>El cautivo</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor gui&oacute;n original</strong>: Alauda Ruiz de Az&uacute;a (<em>Los domingos</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor gui&oacute;n adaptado</strong>: 	Joaqu&iacute;n Oristrell, Manuel G&oacute;mez Pereira y Yolanda Garc&iacute;a Serrano (<em>La cena</em>)</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/premios-goya-2026-cinco-estupendas-candidatas-pronostico-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13017888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 17:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Premios Goya 2026: cinco estupendas candidatas y un pronóstico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tren del olvido]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-tren-del-olvido-defensa-de-la-feve-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13008962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23b5b634-adb1-4c7e-a92c-b7090bf3ca9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tren del olvido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Viajar siempre es enriquecedor. El viaje como búsqueda, como huída, como retorno al pasado, cómo ritual iniciático. Y luego están los viajes en tren</p></div><p class="article-text">
        El viaje como met&aacute;fora vital de otro viaje, el interior, el de la mutaci&oacute;n individual, el del crecimiento personal. El viaje como esencial forma de aprendizaje. Al despojarnos del paisaje f&iacute;sico y humano que nos acompa&ntilde;a cotidianamente, una cat&aacute;rtica sensaci&oacute;n de libertad aligera nuestro peso sin alas y enciende esa curiosidad infantil adormecida por la rutina. Podemos viajar sin movernos del sill&oacute;n: leyendo un libro, viendo una pel&iacute;cula o so&ntilde;ando despiertos. Y tambi&eacute;n podemos ir de un sitio a otro, que es mucho menos que viajar. Aunque si hay un medio de transporte que resume la esencia del camino, &eacute;se es el tren. Los trenes son versos estirados sobre el horizonte que nos ense&ntilde;an la poes&iacute;a que esconde la estaci&oacute;n abandonada y detienen el tiempo dentro de un vag&oacute;n. &ldquo;Hay un deseo que pido siempre que pasa un tren&hellip;&rdquo;, canta Calamaro.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdas esos eternos y primeros viajes en tren a Galicia de tu juventud, en los a&ntilde;os 80 y 90, cuando la distancia que te separaba de Compostela tardaba siete u ocho horas en ser recorrida, cuando la idea de viajar en tren era el preludio de alguna aventura, cuando no hab&iacute;a pantallas sobre las que derrochar nuestra atenci&oacute;n e &iacute;bamos siempre con un par de libros bajo el brazo, cuando se entablaban charlas con desconocidos que en estos tiempos tan individualistas ser&iacute;an est&uacute;pidamente tachadas de invasivas, conversaciones entre paisanos que surg&iacute;an con una familiaridad que hoy nos pondr&iacute;a en alerta al obligarnos a salir del universo que habitamos dentro de unos cascos o nuestro dispositivo m&oacute;vil. Viajar en tren entonces era cambiar de p&aacute;gina, agitar los d&iacute;as normales con paisajes nuevos. Y el recorrido entre la estaci&oacute;n de salida y la de llegada explicaba la colosal distancia del ni&ntilde;o que se alejaba de la seguridad familiar para hacerse un hombre, para vivir todas las fascinantes vidas que hab&iacute;a le&iacute;do en los libros o visto en las pel&iacute;culas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque si hay un tren que siempre pervivir&aacute; en la memoria del ni&ntilde;o que fuiste es aquel viejo ferrocarril que un&iacute;a la monta&ntilde;a leonesa con el mundo, ese que se acercaba al and&eacute;n como una promesa de cambio ruidosa y expectante, ese mismo y estrepitoso convoy de vagones que soplaba un humo tan negro como el carb&oacute;n que florec&iacute;a en nuestro subsuelo y hab&iacute;a tra&iacute;do la prosperidad. Aquel tren era la se&ntilde;al inequ&iacute;voca de que el planeta segu&iacute;a girando. Ahora, en cambio, ese tren sobrevive trepando el horizonte leon&eacute;s hacia el norte como un anciano artr&iacute;tico. En esta tierra donde todo se apellida con esa fea palabra que evoca abandonos y desmemorias, desde ese r&iacute;o del olvido que recorr&iacute;a Julio Llamazares hasta ese Camino de Santiago Olvidado que cruza la provincia, este tren tan nuestro es tambi&eacute;n el tren del olvido. Y se protesta y se grita a un cielo cada vez m&aacute;s vac&iacute;o, donde el eco se pierde entre tanta monta&ntilde;a bonita. La Plataforma en Defensa del Ferrocarril de V&iacute;a Estrecha de Le&oacute;n (Feve) sigue cortando el tr&aacute;fico con sus protestas, los paisanos de la monta&ntilde;a siguen reclamando llegar al centro de Le&oacute;n y tener un servicio eficiente. 
    </p><p class="article-text">
        Pero nadie escucha, nadie atiende a una reivindicaci&oacute;n tan justa como necesaria para esta tierra, s&iacute;, para esta tierra tambi&eacute;n olvidada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-tren-del-olvido-defensa-de-la-feve-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13008962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 18:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tren del olvido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ferrocarriles,Boñar,Trenes,Feve,Montaña Central,León,Guardo,Transporte,Palencia,Libros,Galicia,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Salvador': la vida sin las partes aburridas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/salvador-la-vida-partes-sin-las-aburridas-critica-de-series-de-television-por-antonio-bonar_1_13002217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8a99cbe-d1d1-4d81-bd9a-b079d160b6f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Salvador&#039;: la vida sin las partes aburridas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La miniserie protagonizada por Luis Tosar, Claudia Salas y Leonor Watling resiste encaramada en el primer puesto de lo más visto en Netflix desde hace días. Esto es lo que opina sobre ella nuestro crítico de cine y televisión Antonio Boñar</p></div><p class="article-text">
        La vida de Salvador, un padre que surca los d&iacute;as intentando sobrevivir a sus adiciones y errores del pasado, da un nuevo vuelco cuando descubre que su hija est&aacute; involucrada en las violentas y racistas actividades de un grupo neonazi. En principio y en estos tiempos que corren estamos ante un argumento muy jugoso para escarbar en los procesos de radicalizaci&oacute;n ideol&oacute;gica, en las razones que explicar&iacute;an el auge de la extrema derecha, o en esas &eacute;lites econ&oacute;micas que manejan los hilos y se aprovechan del caos para inundar redes y medios de comunicaci&oacute;n de mensajes que desinforman y alimentan el odio. Adem&aacute;s, la producci&oacute;n cuenta con un creador de solvente prestigio, un Aitor Gabilondo que es responsable de series como <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film668282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vivir sin permiso</em></a><em> </em>(2018), <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film927368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Yo, adicto</em></a> (2024) o esa incontestable obra maestra que es <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film540542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Patria</em></a><em> </em>(2020). Si a esto sumamos a Daniel Calparsoro tras las c&aacute;maras y a un estupendo elenco de actores liderado por el siempre imbatible Luis Tosar, la f&oacute;rmula parec&iacute;a contar con todos los ingredientes necesarios para alcanzar cierta excelencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Alfred Hitchcock que una buena pel&iacute;cula es como la vida, pero sin las partes aburridas. Y hasta hace bien poco esto era as&iacute;, concretamente hasta que empez&oacute; esta moda de hacer pel&iacute;culas de siete horas, miniseries que estiran tediosamente una trama que se podr&iacute;a y deber&iacute;a haber contado en noventa minutos, en esa hora y media que es como la vida pero sin las partes aburridas. Y es aqu&iacute; donde encontramos el primer gran problema de esta serie, en sus cap&iacute;tulos inflados con subtramas que acaban desvaneci&eacute;ndose, en ese af&aacute;n por querer abarcar demasiados puntos de vista que aleja al espectador del drama &iacute;ntimo y doloroso del padre protagonista. Es un retrato del ecosistema del fanatismo demasiado ambicioso que finalmente lastra nuestra atenci&oacute;n y desdibuja el posible impacto del mensaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la era de la saturaci&oacute;n audiovisual es cada vez m&aacute;s complicado separar la paja del grano, saber cuales son esas producciones que nos enriquecen y cuales son esas otras que simplemente sirven para llenar las horas vac&iacute;as. La historia que nos ocupa navegar&iacute;a entre los dos &aacute;mbitos, en un mar de grises, ni tan buena ni tan intrascendente, alternando momentos de una fuerza visual y narrativa muy potentes con otros disfrazados de una complejidad que no lo es tanto. <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film316369.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Salvador </em></a>(2026) es una de esas series que se ven con cierto inter&eacute;s y son entretenidas, pero que est&aacute;n condenadas a no perdurar en el tiempo, que definitivamente no son como la vida sin las partes aburridas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/salvador-la-vida-partes-sin-las-aburridas-critica-de-series-de-television-por-antonio-bonar_1_13002217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Salvador': la vida sin las partes aburridas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Televisión,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para el amor, los poetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/para-el-amor-los-poetas-columna-semanal-antonio-bonar-san-valentin-habitacion-con-vistas_129_12990291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad76e235-9460-4640-a4a4-6cf39119f641_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para el amor, los poetas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 14 de febrero se celebra el amor como quien regala una flor de plástico. Es San Valentín, un día de los enamorados que abre centros comerciales y nos impone algo tan íntimo como recordar que queremos a alguien</p></div><p class="article-text">
        En ning&uacute;n lugar es tan intenso el anhelo de un destino com&uacute;n como en el amor. Ay, el amor, el mayor acto de generosidad que puede llegar a conocer un ser humano, ese ant&iacute;doto contra la muerte, lo contrar&iacute;o del ego&iacute;smo. El amor poli&eacute;drico y complejo, con todas sus caras y en todas las fases de la aventura rom&aacute;ntica, desde esa ingobernable pasi&oacute;n del principio que bebe del cuerpo amado con una sed que nunca parece saciarse; desde ese apego f&iacute;sico que nos ata a una piel, un olor o un sabor para descubrirnos la infinita ternura que cabe en la comisura de unos labios o en el calor de una mirada. La seducci&oacute;n, las risas, los besos y entender cu&aacute;ndo ya es siempre demasiado tarde que amar es esencialmente mucho m&aacute;s puro que ser amado. Y el naufragio, ese dolor devastador del desamor que nos trasciende tanto o m&aacute;s que el propio amor, encerr&aacute;ndonos dentro de una soledad perfecta. Y volver a extraviarnos en la luz de otros ojos, entre los gestos nuevos de esa otra persona amada que ha nacido para trepar los d&iacute;as junto a ti, que lo explica casi todo con el atolondrado vuelo de sus manos, con los sue&ntilde;os compartidos que caben en ese mismo y anhelado destino.
    </p><p class="article-text">
        Aunque para el amor, los poetas. Gil de Biedma no quiere la dulce caricia dilatada, sino ese poderoso abrazo en que romperse. Bukowski quiere, en cambio, a la furcia con ojos de pel&iacute;cano, ombligo de bronce y coraz&oacute;n de marfil. Ana Rossetti busca su tentaci&oacute;n hermosa cada noche. Benedetti si te quiere es porque sos su amor, su c&oacute;mplice y todo. Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente tuvo otra libertad que am&oacute; con otro nombre. Y Pedro Salinas te quiere como el mar quiere a su agua. Sylvia Plath afirma que deber&iacute;amos encontrarnos en otra vida, encontrarnos en el aire. Y a Neruda le gusta cuando calla, porque est&aacute; como ausente. Con Rimbaud, en invierno, iremos en un peque&ntilde;o vag&oacute;n rosa con cojines azules. Ana Teixeira asegura que hay que tener a mano una botella de buen vino, poemas de amor y un amante para no respirar soledad. Y Lorca se perder&iacute;a por tus ojos sin nadie, pulsando los teclados de tu boca inefable. Benjam&iacute;n Prado sentencia que hace falta la noche para ver las estrellas. Irene S&aacute;nchez sabe que despu&eacute;s, entre tus manos, tras unir los fragmentos, apareces. Becquer hoy cree en Dios, porque la ha visto y ella le ha mirado. A Blanca Andreu siempre le parecer&aacute; extra&ntilde;o el aire que te envolver&aacute; cuando t&uacute; ya no est&eacute;s. Y a &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez ella le dej&oacute; sus ojos en un plato y se fue a tientas. A Pedro Salinas lo que es le distrae de lo que dice. Cernuda asegura que si muere sin conocerla, no muere, porque no ha vivido. Y Lope de Vega vaci&oacute; su chistera para contarnos lo que es el amor, y que quien lo prob&oacute; lo sabe.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/para-el-amor-los-poetas-columna-semanal-antonio-bonar-san-valentin-habitacion-con-vistas_129_12990291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 18:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para el amor, los poetas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Psicología,Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Marty Supreme': el buscavidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/marty-supreme-buscavidas-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_12983107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a462cc0b-edae-4deb-94d9-18f85813727d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Marty Supreme&#039;: el buscavidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con los Oscars ya a la vuelta de la esquina las películas que competirán este año por los premios más importantes del cine americano empiezan a copar la cartelera. Una de ellas es este desbocado y vibrante filme protagonizado por Timothée Chalamet</p></div><p class="article-text">
        Marty Mauser es un buscavidas err&aacute;tico y arribista que posee dos grandes talentos: es un genio del ping-pong y tiene una facilidad pasmosa para meterse en problemas. Lo primero se tiene o no se tiene, es ese don con el que nacen unos pocos escogidos para brillar en la pr&aacute;ctica de alg&uacute;n deporte o en el desarrollo de una actividad creativa. Luego hay quien lo utiliza para convertirse en un triunfador de la disciplina para la que est&aacute; especialmente dotado y quien lo derrocha con irremediable obstinaci&oacute;n. Lo segundo, esa dudosa cualidad para estar siempre en el centro de cualquier conflicto, es algo que tambi&eacute;n suele venir de serie, que adorna a muchos tipos que &uacute;nicamente son v&iacute;ctimas de su propio y convulso car&aacute;cter. &ldquo;Nuestro car&aacute;cter es nuestro destino&rdquo;, dej&oacute; escrito el fil&oacute;sofo griego Her&aacute;clito.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro protagonista aspira a jugar y ganar el campeonato del mundo de un deporte que empezaba en aquellos a&ntilde;os 50 del siglo pasado a proyectarse de forma global. Pero cada paso que da para alcanzar ese sue&ntilde;o es equivocado, cada decisi&oacute;n que toma es la m&aacute;s absurda de todas, empujado por esa clase de impulsos que confunden osad&iacute;a con insensatez, incapaz de coger al vuelo las oportunidades que se le aparecen en el camino y empe&ntilde;ado en ponerse &eacute;l mismo todas las trabas posibles para conseguir su objetivo. Marty es mentiroso, egoc&eacute;ntrico, arrogante, ambicioso y tambi&eacute;n vulnerable. Esa forma de ser le condenar&aacute; a dar unos cuantos tumbos por la vida y perder la cabeza, pero tambi&eacute;n le convertir&aacute; en un tipo genuino que finalmente encontrar&aacute; la redenci&oacute;n haciendo algo tan f&aacute;cil de decir como dif&iacute;cil de ejecutar, haciendo lo correcto.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film380589.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Marty Supreme</em></a><em> </em>no es una historia llena de valores, no hay tesis o edificantes doctrinas en las disparatadas y moralmente discutibles peripecias que vive este encantador de serpientes. Este es el relato de un antih&eacute;roe americano de libro, un tipo que busca el &eacute;xito a cualquier precio, que sabe que su &uacute;nica oportunidad para dejar atr&aacute;s el barrio y los timos de poca monta es su ins&oacute;lito talento para jugar al ping-pong. 
    </p><p class="article-text">
        La estupenda pel&iacute;cula de <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=739145638" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joshua Safdie</a> cuenta con furiosa brillantez esta nueva versi&oacute;n de la <em>cara B</em> del sue&ntilde;o americano, es el turbio pero tambi&eacute;n tierno retrato de alguien que har&iacute;a lo que fuera por trepar socialmente en un mundo sin reglas, en esa jungla de asfalto que convierte la vida en una sucesi&oacute;n de zancadillas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/marty-supreme-buscavidas-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_12983107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 17:30:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Marty Supreme': el buscavidas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ocho mejores películas de 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/las-ocho-mejores-peliculas-de-2025-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_12879568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14836143-3175-43b9-8264-3d94283ceb6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las ocho mejores películas de 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El crítico de cine Antonio Boñar elige los que a su juicio han sido los filmes más destacados del año que termina, una variada lista que dibuja el vasto paisaje cinematográfico que podemos disfrutar en estos tiempos de globalización</p></div><p class="article-text">
        Nunca es f&aacute;cil elegir las mejores pel&iacute;culas de entre todo el cine que uno, en parte por requerimientos profesionales pero sobre todo por placer, ha podido ver durante un a&ntilde;o. Es realidad nunca es f&aacute;cil elegir, lo que sea.
    </p><p class="article-text">
        La siguiente lista de pel&iacute;culas abarca todos los g&eacute;neros y varias nacionalidades. En ella encontramos t&iacute;tulos que han alcanzado gran &eacute;xito de p&uacute;blico y el favor de la cr&iacute;tica. Otras en cambio han pasado m&aacute;s desapercibidas pero han calado hondo en este quien escribe. En cualquier caso todas son cine del bueno, pertenecen a ese escogido grupo de pel&iacute;culas que perdurar&aacute;n en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Romer&iacute;a </strong></em>(Espa&ntilde;a) &mdash; Carla Sim&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        Marina viaja a Vigo para conocer a la familia de su padre biol&oacute;gico, que muri&oacute; de sida, al igual que su madre, cuando ella era muy peque&ntilde;a. A trav&eacute;s de los encuentros con sus t&iacute;os, t&iacute;as y abuelos, la joven intenta reconstruir un relato de sus padres. Carla Sim&oacute;n cierra su trilog&iacute;a sobre la memoria familiar despu&eacute;s de <em>Verano 1993</em> (2017) y <em>Alcarr&agrave;s </em>(2022) con esta joya llena de capas emocionales. Realismo m&aacute;gico para contar realidades m&aacute;s prosaicas.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Una batalla tras otra</strong></em> (Estados Unidos) &ndash; Paul Thomas Anderson
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor del filme es sin duda la firma caligr&aacute;fica de Anderson, su forma de colocar y mover la c&aacute;mara hasta encontrar genuinas pinceladas, su forma de cortar esas im&aacute;genes y crear una narrativa visual y estil&iacute;stica de autor, la mirada de un aut&eacute;ntico cineasta. Aunque tambi&eacute;n hay que decir que a toda esta brillantez se suma cierto pasmo ante lo que vemos, una inc&oacute;moda sensaci&oacute;n de estar atendiendo a una fiesta a la que no hemos sido invitados.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>El agente secreto</strong></em> (Brasil) &mdash; <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=647903915" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kleber Mendon&ccedil;a Filho</a>
    </p><p class="article-text">
        Deslumbrante thriller pol&iacute;tico ambientado durante los a&ntilde;os de la dictadura brasile&ntilde;a. Cuenta las miserias y abyectas maniobras de poder de los militares con una narrativa compleja pero tambi&eacute;n hipn&oacute;tica. Deja ver los hermosos trazos de luz escondidos bajo la oscuridad y el miedo, es cruda pero tambi&eacute;n tierna. El resultado es una vibrante historia de esp&iacute;as que retrata un pa&iacute;s tan excesivo como Brasil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Los domingos </strong></em>(Espa&ntilde;a) &mdash; Alauda Ruiz de Az&uacute;a
    </p><p class="article-text">
        Sin duda uno de los t&iacute;tulos del a&ntilde;o, una peque&ntilde;a obra maestra que rezuma honestidad y riesgo, yendo siempre a la contra y apelando a la inteligencia del espectador, planteando inc&oacute;modas preguntas y agitando dudas. <em>Cinco lobitos</em> (2022) y especialmente la miniserie <em>Querer </em>(2024) ya avisaban del talento de esta cineasta que es capaz de retratar la costumbre con una lucidez apabullante.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La voz de Hind </strong></em>(T&uacute;nez)  &mdash; <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=207638983" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kaouther Ben Hania</a>
    </p><p class="article-text">
        El 29 de enero de 2024 un grupo de voluntarios de la Media Luna Roja reciben una llamada de emergencia. Una ni&ntilde;a de 6 a&ntilde;os est&aacute; atrapada en un coche bajo el fuego en Gaza, suplicando ser rescatada. La historia de esos eternos y desgarradores minutos que dura la llamada es contada con elocuente crudeza. Desde la potencia sonora de esa suplicante voz se crea una irrespirable sensaci&oacute;n de dolor ante los cr&iacute;menes perpetrados en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Sir&acirc;t </strong></em>(Espa&ntilde;a) &mdash; Oliver Laxe
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film780154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sir&acirc;t</em></a><em> </em>es un poderoso viaje sensorial que sumerge al espectador en una suerte de trance. El sonido constante y envolvente tiene un brutal poder de afectaci&oacute;n, es una sinfon&iacute;a que canaliza con po&eacute;tica precisi&oacute;n todas esas evocadoras y elocuentes im&aacute;genes. La belleza de este filme se explica a trav&eacute;s de esa hipn&oacute;tica experiencia visual y sonora que irrumpe en nuestro interior atravesando clandestinamente lo racional para agitar nuestras emociones de manera casi tribal.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nouvelle Vague</strong></em> (Francia) &mdash; <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=218302815" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Richard Linklater</a>
    </p><p class="article-text">
        Cine dentro del cine, Linklater recrea el rodaje de una pel&iacute;cula tan capital en la historia del cine como&nbsp;<em>Al final de la escapada </em>(1959), de Jean-Luc Godard. El solo intento de evocar a personajes como Jean Seberg, Jean-Paul Belmondo, Agn&egrave;s Varda o Juliette Greco ya merece todo nuestro respeto. Un homenaje entre la admiraci&oacute;n y una cierta ligereza que esquiva posibles trascendencias.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Weapons</strong></em> (Estados Unidos) &mdash; <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=801856507" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zach Cregger</a>
    </p><p class="article-text">
        Todos los alumnos de una misma clase, salvo uno, desaparecen misteriosamente una noche y a la misma hora. Pel&iacute;cula que sigue las pautas de un g&eacute;nero tan manido como el terror de forma impecable, creando atm&oacute;sferas turbias y llenas de oscuros presagios, sin escatimar en sustos y sin olvidar que esto es puro entretenimiento. Inquietante juguete que te deja sin aliento durante las dos horas de metraje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/las-ocho-mejores-peliculas-de-2025-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_12879568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 17:30:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las ocho mejores películas de 2025]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez miniseries de 2025 para disfrutar estas vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/diez-miniseries-2025-para-disfrutar-vacaciones-navidad-critica-de-television-antonio-bonar_1_12868444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a523cfb4-77fb-4fc7-a417-1fa51f0d70b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez miniseries de 2025 para disfrutar estas vacaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El crítico de cine y televisión Antonio Boñar recomienda diez de las mejores  miniseries de este año que termina. Evasión audiovisual para disfrutar en estas vacaciones de Navidad que ya se insinúan tras las páginas del calendario</p></div><p class="article-text">
        Es tiempo de recapitular, de escoger alguna de las mejores producciones que hemos podido disfrutar en este a&ntilde;o 2025 que est&aacute; a punto de cerrar sus puertas. Como casi siempre, ha habido de todo, mucha producci&oacute;n audiovisual en una din&aacute;mica que est&aacute; consiguiendo trivializar el oficio de contar historias con una c&aacute;mara, que est&aacute; consiguiendo que el entretenimiento devore al arte. A&uacute;n as&iacute;, se siguen gestando historias &uacute;nicas, evasiones de sal&oacute;n que hacen pensar, que nutren esa cierta y maravillosa perplejidad que es tan hermosa cuando es apelada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; les dejo una subjetiva lista con diez miniseries que cuentan cosas, que entretienen y en algunos casos tambi&eacute;n educan. Escojan una cualquiera y llenen cualquiera de estas tardes que se avecina con una buena historia. Porque de eso se trata desde el principio de los tiempos: una buena historia y nuestra imaginaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Anatom&iacute;a de un instante </strong></em>(Espa&ntilde;a) &ndash; Movistar Plus+</h2><p class="article-text">
        La miniserie de Alberto Rodr&iacute;guez es tan interesante como entretenida. <em>Anatom&iacute;a de un instante</em> es una de esas series que, adem&aacute;s de todos los valores art&iacute;sticos que atesora, deber&iacute;a ser ense&ntilde;ada a los j&oacute;venes en las clases de historia. Por eso, para qu&eacute; piensen, para que descubran de d&oacute;nde venimos, para que entiendan porque es tan necesario conocer nuestra propia historia.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>The Studio </strong></em>(Estados Unidos)<em><strong> </strong></em>&ndash; Apple TV</h2><p class="article-text">
        Hollywood se mira a s&iacute; mismo en esta hilarante comedia que parodia con descaro y mucho sentido del humor la realidad diaria que se vive en una productora, las ansiedades que invaden a ejecutivos y creadores, las dudas y disparates que se suceden hasta encontrar esa serie o pel&iacute;cula que logre triunfar. Plagada de cameos y referencias que har&aacute;n las delicias de cin&eacute;filos.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Animal </strong></em>(Espa&ntilde;a) &ndash; Netflix</h2><p class="article-text">
        Lo primero es reconocer que al recomendar esta serie que cuenta las andanzas de un veterinario rural gallego que termina trabajando en una tienda de mascotas, no soy nada objetivo. Despu&eacute;s de trabajar durante a&ntilde;os en la televisi&oacute;n de Galicia conozco personalmente a muchos de los implicados, tanto detr&aacute;s como delante de la c&aacute;mara. Y quiero que les vaya bien, algo que ha sucedido porque la serie protagonizada por Luis Zahera ha tenido un gran &eacute;xito de p&uacute;blico. Es entretenida, sin m&aacute;s ni menos pretensiones que dejarse ver con agrado.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Task </strong></em>(Estados Unidos) &ndash; HBO Max</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=587007617" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brad Ingelsby</a>, creador de esa otra maravilla que es <em>Mare of Easttown </em>(2021), vuelve a fijar su mirada en la parte fea del mundo, en los rincones de la derrota, en todos esos tipos perdidos y err&aacute;ticos que vagan por la vida. Una trama muy potente que engancha desde el primer episodio y un tratamiento de personajes complejo y lleno de aristas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Blue Lights </strong></em>(Irlanda) &ndash; Movistar Plus+</h2><p class="article-text">
        <em>Blue Lights </em>es otro estupendo drama policial brit&aacute;nico que cuenta con el infalible sello de calidad de la BBC. Saben construir mejor que nadie este tipo de producciones, con personajes reales, muy bien escritos y mejor interpretados. Te crees lo que ves, el mundo que retrata es cercano y los problemas de sus protagonistas podr&iacute;an ser los de cualquiera de nosotros. Estamos ante una de esas inequ&iacute;vocas series que simplemente tratan al espectador como a un adulto. Y esto &uacute;ltimo puede parecer una perogrullada, pero cr&eacute;anme, no lo es.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Tierra de mafiosos</strong></em> (Reino Unido) &ndash; Movistar Plus+</h2><p class="article-text">
        <em>Tierra de mafiosos </em>es un juguete armado &uacute;nicamente para cumplir su innegociable funci&oacute;n de entretener y evadir nuestra mente. No se enga&ntilde;en, aqu&iacute; no se busca la veracidad o se traslada a la pantalla la biograf&iacute;a real de alg&uacute;n reputado g&aacute;nster. Esto es pura diversi&oacute;n, con personajes extravagantes y exagerados, con una violencia tan excesiva que roza la caricatura, con unas frases de dialogo que solo pueden ser escuchadas dentro de una ficci&oacute;n y con una rocambolesca trama que permite que todo sea posible, con esa libertad que da precisamente el vasto territorio de la invenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>El eternauta </strong></em>(Argentina) - Netflix</h2><p class="article-text">
        <em>El eternauta</em> no deja de ser otra en&eacute;sima forma de contar un futuro apocal&iacute;ptico. Lo que la hace mucho m&aacute;s original que otras series del g&eacute;nero es su desacomplejada mirada argentina sobre el drama, con esos paisajes arrasados de Buenos Aires que son tan poco habituales en este tipo superproducciones, o con unos personajes m&aacute;s cercanos a la realidad y tamizados por ese cinismo o sentido del humor tan intr&iacute;nsecamente porte&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Yakarta </strong></em>(Espa&ntilde;a) &ndash; Movistar Plus+</h2><p class="article-text">
        Posiblemente haya sido la mejor serie nacional de este a&ntilde;o que cerramos. Es contenida, un tratado sobre la derrota que rebosa de elocuentes silencios, con unas frases de dialogo que lo dicen con toco con poco. Impresionante duelo actoral entre Javier C&aacute;mara y la joven Carla Quillas. Carreteras secundarias y familias rotas tejen este conmovedor relato de perdedores.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Bosh: Legado </strong></em>(Estados Unidos) &ndash; Amazon Prime</h2><p class="article-text">
        <em>Bosh: Legado </em>es una continuaci&oacute;n de la serie original que no se sale del inteligente gui&oacute;n previsto, tiene las mismas hechuras que todas esas pel&iacute;culas y series cl&aacute;sicas del g&eacute;nero, es sosegada como una melod&iacute;a de jazz de los a&ntilde;os cuarenta, un elogio a la sencillez narrativa y estil&iacute;stica, una genuina rareza que se distancia discreta y elegantemente de tanto ruido cat&oacute;dico.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Adolescencia </strong></em>(Reino Unido) &ndash; Netflix</h2><p class="article-text">
        A estas alturas est&aacute; casi todo dicho sobre este imperdible drama televisivo presentado en cuatro episodios que abordan desde distintos puntos de vista una tragedia inconcebible para cualquier ser humano con un m&iacute;nimo de empat&iacute;a social: el asesinato de una adolescente a manos de un compa&ntilde;ero de clase. Obra maestra que remueve conciencias, contundente ensayo social sobre la complejidad del estado actual de esta sociedad que viaja tan r&aacute;pido como un tren a punto de descarrilar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/diez-miniseries-2025-para-disfrutar-vacaciones-navidad-critica-de-television-antonio-bonar_1_12868444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 17:30:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez miniseries de 2025 para disfrutar estas vacaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vive y deja vivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/vive-deja-vivir-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_12859339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/053179c1-0e45-4d86-8db1-2cb3b54e942a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vive y deja vivir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay aforismos que esconden verdades absolutas, certezas que no por muy manidas dejan de estar vigentes. Vivir y dejar vivir es además una forma de estar en el mundo tan difícil de ejecutar como hermosa de perseguir</p></div><p class="article-text">
        Esta expresi&oacute;n que explica la palabra tolerancia como ninguna otra deber&iacute;a estar grabada en alguna piedra filosofal como un dogma indeleble, como el mandamiento n&uacute;mero once de la fe cristiana o el art&iacute;culo primero de la m&aacute;s avanzada constituci&oacute;n democr&aacute;tica que haya conocido el ser humano. Porque seguir el consejo escondido en esta especie de proverbio es lo que nos ha permitido vivir en sociedad con cierto &eacute;xito, porque respetar todas esas diferentes formas de pensar o de entender la vida que son tantas como monos con pretensiones somos nosotros, es un primer e innegociable paso para forjar cualquier tipo de convivencia.
    </p><p class="article-text">
        Todo empieza en el n&uacute;cleo m&aacute;s diminuto que podemos aislar, la pareja. En esa relaci&oacute;n de cohabitaci&oacute;n extrema se impone la negociaci&oacute;n ante cualquier acto, se pacta el canal de televisi&oacute;n, el men&uacute; de la cena y hasta el lado de la cama en el que duerme cada uno. Sin esa capacidad para tolerar el desorden de uno o las man&iacute;as del otro no hay vida en com&uacute;n posible. Tenemos que vivir, ser nosotros mismos y hacerlo con cierto entusiasmo. Y tenemos que dejar vivir, saber que lo m&aacute;s sexy que puede tener una persona es su personalidad, su exclusiva forma de estar en el mundo, una que no se parece a a la tuya pero que por alguna raz&oacute;n has encontrado fascinante en alg&uacute;n momento de tu vida, tanto como para elegir a esa persona como compa&ntilde;era de camino vital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; la m&aacute;s &iacute;ntima de las tribus, la familia. Estas fechas edulcoradas y excesivas en las que los ni&ntilde;os ensayan futuras melancol&iacute;as mientras los adultos somos s&uacute;bitamente conscientes de ser un a&ntilde;o m&aacute;s viejos, son el perfecto caldo de cultivo para poner a prueba aquello de &lsquo;vive y deja vivir&rsquo; en el entorno familiar. En estos tiempos de tanta polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica la Navidad se ha convertido en la zona cero de cualquier conflicto. Todas esas reuniones regadas por el vino y alrededor de una misma mesa son un peligroso campo de batalla donde surgen como setas despu&eacute;s de la lluvia antiguos rencores o deudas pendientes, un territorio minado para la c&iacute;vica convivencia entre padres e hijos, entre hermanos y cu&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        Y tampoco la democracia ser&iacute;a una forma de gobierno posible sin asimilar este principio como base fundamental para tejer una convivencia entre los distintos individuos (cada uno hijo de su padre y de su madre) que forman una sociedad. Como explica el director del colegio a sus alumnos preguntones de seis a&ntilde;os en la novela de Jo&euml;l Dicker, <a href="https://www.casadellibro.com/libro-la-muy-catastrofica-visita-al-zoo/9788410496002/16623469" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La muy catastr&oacute;fica visita al zoo</em></a>:
    </p><p class="article-text">
        <em>Democracia significa que todos somos iguales y cada uno debe respetar a los dem&aacute;s tal como son, y que cada uno tiene derecho a portarse como quiera sin que los dem&aacute;s se metan con &eacute;l. En la democracia pod&eacute;is hacer lo que quer&aacute;is siempre y cuando respet&eacute;is las reglas y no molest&eacute;is a los dem&aacute;s. En la democracia vivimos juntos con nuestras diferencias, no hay cabida para los intolerantes. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Entonces uno de los ni&ntilde;os rompe a llorar. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; &iquest;Por qu&eacute; lloras? Le pregunta el director.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; Porque soy intolerante a la lactosa.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/vive-deja-vivir-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_12859339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 18:00:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vive y deja vivir]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Puñales por la espalda (III): de entre los muertos']]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/punales-por-la-espalda-tercera-entrega-de-entre-los-muertos-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_12851832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d395e3dd-b5dc-4e3f-89f9-cbfca24b6ae8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Puñales por la espalda (III): de entre los muertos&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tercera entrega de esta saga que mezcla humor y misterio ha llegado a Netflix para obtener casi al instante un gran éxito entre el público. No es extraño, esta es una de esas películas diseñadas para entretener tardes de sofá y manta</p></div><p class="article-text">
        Existe un subg&eacute;nero dentro del suspense denominado <em>whodunit</em>, termino que es la contracci&oacute;n de la expresi&oacute;n inglesa&nbsp;<em>who has done it?</em> Es decir:&nbsp;&iquest;Qui&eacute;n lo ha hecho? A diferencia de la literatura o el cine policial m&aacute;s convencional, estas historias no solo desarrollan la resoluci&oacute;n de un crimen, sino que proveen al lector o espectador de numerosos indicios y m&uacute;ltiples sospechosos, generalmente confinados en un mismo espacio f&iacute;sico o psicol&oacute;gico. Esto permite que la trama se convierta en una especie de juego de espejos donde nada es lo que parece y donde el lector debe participar de forma activa para intentar descubrir al asesino. Y aunque no es un elemento obligado, en muchas de estas historias tambi&eacute;n encontramos a un sesudo&nbsp;detective&nbsp;que se apoya en las pistas dejadas en la escena del crimen o en su intuici&oacute;n para ir descartando a los posibles involucrados hasta dar de forma sorpresiva con el asesino, alguien que&nbsp;por supuesto aparece en la trama desde el principio y que suele ser el menos evidente de todos.
    </p><p class="article-text">
        Imagino que a todos ustedes les ha venido enseguida un nombre a la cabeza: Agatha Christie. Ella fue la reina de este subg&eacute;nero durante d&eacute;cadas y sus novelas empujaron a la lectura a varias generaciones. Pero no solo ella, en la que se considera la era dorada del <em>whodunit</em>, entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, surgieron multitud de escritores en el &aacute;mbito anglosaj&oacute;n que dar&iacute;an rienda suelta a su imaginaci&oacute;n para producir sin descanso este tipo de misterios tan entretenidos y atractivos para el p&uacute;blico de ambos lados del Atlantico: Dorothy L. Sayers, Gladys Mitchell, Chesterton, Innes, Nicholas Blake, Edmund Crispin, John Dickson Carr&hellip; Con el paso del tiempo ese mismo p&uacute;blico &aacute;vido de enigmas irresolubles empez&oacute; a verle el truco a todas estas tramas y su condici&oacute;n de <em>mainstream </em>ir&iacute;a decayendo ante la aparici&oacute;n de nuevos paradigmas argumentales, dentro del mismo genero policiaco o de suspense pero m&aacute;s realistas y crudos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que siempre ha existido en las diferentes &eacute;pocas vividas por este subg&eacute;nero es una relaci&oacute;n envidiable con el cine. Son tramas que han encontrado en la gran pantalla un inmejorable veh&iacute;culo para lucir en todo su esplendor. Hay grandes pel&iacute;culas que adaptan las famosas novelas de Agatha Christie, por ejemplo, con grandes presupuestos, lujosos escenarios e impresionantes repartos llenos de estrellas, como <em>Asesinato en el Orient Express</em> (1974) o <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film373869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Muerte en el Nilo</em></a><em> </em>(1978). Ambas revisitadas por cierto por un <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=331445754" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kenneth Branagh</a> que no aporta nada nuevo a los cl&aacute;sicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora llega la tercera parte de esta saga de <a href="https://www.filmaffinity.com/es/search.php?stext=Pu%C3%B1ales+por+la+Espalda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pu&ntilde;ales por la espalda</em></a><em> </em>que actualiza todos los ingredientes de este tipo de historias que dan al espectador contempor&aacute;neo lo mismo que daban al de hace cien a&ntilde;os: un entretenimiento sin paliativos para cualquiera de estas tardes de sof&aacute; y manta que llegan con el calendario navide&ntilde;o. La p&oacute;cima sigue siendo tan sencilla como dif&iacute;cil de ejecutar: un misterio peliagudo, unas dosis de humor, algo de terror g&oacute;tico y nuestro detective preferido eliminando sospechosos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/punales-por-la-espalda-tercera-entrega-de-entre-los-muertos-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_12851832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Dec 2025 17:30:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Puñales por la espalda (III): de entre los muertos']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Televisión]]></media:keywords>
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