<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[iLeón - Antonio Boñar]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/autores/antonio-bonar/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - Antonio Boñar]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://ileon.eldiario.es/rss/category/author/1043247/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Geopolítica]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/geopolitica-trump-y-la-guerra-de-iran-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13316426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77e9f75e-5ed6-4c21-92c1-6fe5a62abd23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Geopolítica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trump ha anunciado por enésima vez el fin de la Guerra de Irán. Parece que esta vez va en serio, el inefable presidente norteamericano y Pezeshkian han rubricado un plazo de 60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo</p></div><p class="article-text">
        Buscas en el diccionario de la RAE el significado de ese t&eacute;rmino tan manoseado por los gobernantes de este santo planeta: geopol&iacute;tica. Por lo visto es la ciencia que pretende fundar la pol&iacute;tica nacional o internacional en el estudio sistem&aacute;tico de los factores geogr&aacute;ficos, econ&oacute;micos, raciales, culturales y religiosos. Y no s&eacute; a ustedes, pero a uno todo esto le sigue sonando a cortina verbal para ocultar los interesados tejemanejes de unos cuantos arribistas y amorales dirigentes. Unos pol&iacute;ticos que utilizan su &aacute;mbito de poder para obtener m&aacute;s poder y para no defraudar a esas grandes corporaciones econ&oacute;micas que, en muchos casos, son las que les han colocado a los mandos del gran tablero geopol&iacute;tico mundial. &iexcl;Toma ya! La verdad es que cuando sueltas la palabrita en cuesti&oacute;n te quedas como nuevo.
    </p><p class="article-text">
        El mejor ejemplo de todos esas turbias motivaciones que mueven la geopol&iacute;tica actual lo encontramos, c&oacute;mo no, en la pol&iacute;tica exterior que ejerce un tipo tan caprichoso como Trump y que ha llegado al paroxismo con esta absurda guerra (&iquest;No lo son todas?). Tener a los mandos de la mayor potencia econ&oacute;mica y militar del mundo a este peligroso cantama&ntilde;anas ha podido desembocar en una autentica tragedia. El personaje ya hab&iacute;a mostrado al mundo en cada una de sus verborreicas apariciones que no le importa lo m&aacute;s m&iacute;nimo pasarse por el arco de triunfo todos esos c&oacute;digos legales y morales que establece el derecho internacional. Pero lo de acudir a la llamada de su amigo <em>Bibi</em> (Netanyahu) para ejercer nuevamente de mat&oacute;n de la clase ha sido un error may&uacute;sculo, una torpeza estrat&eacute;gica que ha agitado el avispero de Oriente Pr&oacute;ximo y ha fortalecido a esa abyecta teocracia que gobierna Ir&aacute;n desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El principio de acuerdo exige a Teher&aacute;n que diluya sus reservas de uranio altamente enriquecido, a cambio de la suspensi&oacute;n de las sanciones contra el pa&iacute;s. El acuerdo tambi&eacute;n permitir&iacute;a el tr&aacute;nsito sin peajes por el estrecho de Ormuz durante dos meses y reafirmar&iacute;a el compromiso con la integridad territorial de L&iacute;bano frente a la invasi&oacute;n israel&iacute; contra Hezbol&aacute;. Veremos en que queda, pero en principio el rid&iacute;culo parece evidente: has revuelto con actitud bravucona y miop&iacute;a hist&oacute;rica una zona en permanente conflicto para retirarte meses despu&eacute;s y celebrar un acuerdo que te lleva de nuevo al punto de partida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si queremos que todo siga como est&aacute;, es preciso que todo cambie&rdquo;, leemos en la frase de di&aacute;logo m&aacute;s c&eacute;lebre de <em>El gatopardo</em>. Unas palabras con las que Lampedusa inaugurar&iacute;a lo que m&aacute;s tarde se llam&oacute; <em>gatopardismo</em>, esa idea de cambiar todo para que nada cambie que es ya un concepto incorporado a los estudios de ciencia pol&iacute;tica. Quiz&aacute;s Trump sea un genio de la geopol&iacute;tica y esa haya sido su intenci&oacute;n desde el principio. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el <em>gatopardismo</em> haya sido su miserable coartada para enviar al S&eacute;ptimo de Caballer&iacute;a all&aacute; donde nadie lo hab&iacute;a demandado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/geopolitica-trump-y-la-guerra-de-iran-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13316426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 17:00:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/77e9f75e-5ed6-4c21-92c1-6fe5a62abd23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="96968" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/77e9f75e-5ed6-4c21-92c1-6fe5a62abd23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="96968" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Geopolítica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/77e9f75e-5ed6-4c21-92c1-6fe5a62abd23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Internacional,Psicología,Energía,Ejército,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El día de la revelación': hablemos de Spielberg]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/el-dia-de-la-revelacion-hablemos-de-steven-spielberg-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13310321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4253c772-e1d9-493c-a913-75448cc8881d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El día de la revelación&#039;: hablemos de Spielberg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se acaba de estrenar la última película de Steven Spielberg. Desconozco si para las nuevas generaciones ese nombre significa algo, pero para los que crecimos viendo su cine es motivo más que suficiente para acudir a la sala</p></div><p class="article-text">
        El cine de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Steven_Spielberg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Steven Spielberg</a> ha perdurado a trav&eacute;s del tiempo como paradigma de eso que llamamos sentido del espect&aacute;culo. Todas las obras que completan su exitosa filmograf&iacute;a tienen un punto en com&uacute;n: el entretenimiento como fundamental e innegociable aspiraci&oacute;n. Este realizador con imaginaci&oacute;n de ni&ntilde;o, talento desbordante y cierta obsesi&oacute;n por las familias disfuncionales ha rodado siempre sus pel&iacute;culas pensando primero en el espectador, sin mirarse el ombligo y sabiendo que el cine est&aacute; hecho de ese material que nos permite so&ntilde;ar despiertos. Y a pesar de que unos cuantos <em>snobs </em>o cin&eacute;filos de sal&oacute;n crean que ese af&aacute;n por divertir al p&uacute;blico y llenar las salas de cine le convierte en un cineasta menor, estamos sin duda ante uno de los m&aacute;s grandes realizadores que ha dado la historia del cine, posiblemente el mejor cuando se trata de expresarse con la c&aacute;mara. Spielberg tiene un don &uacute;nico para escribir con el lenguaje del cine, es el poseedor de una caligraf&iacute;a tan exquisita y precisa c&oacute;mo invisible, es capaz de llevarte a profundos territorios emocionales con las herramientas que le permite la cinematograf&iacute;a, una forma de expresi&oacute;n art&iacute;stica que domina con esa insultante solvencia que adorna a los genios. En fin, sobran las palabras, echen la vista atr&aacute;s y revisen una filmograf&iacute;a que habla por s&iacute; sola.
    </p><p class="article-text">
        Ahora regresa a uno de sus territorios preferidos, al cine fant&aacute;stico y de aventuras, a esa fascinaci&oacute;n por la vida extraterrestre que est&aacute; tan presente en su obra.&nbsp;El propio director aseguraba en una reciente entrevista que con esta nueva pel&iacute;cula se ha propuesto cerrar una de sus obsesiones m&aacute;s recurrentes: la posibilidad de que exista inteligencia m&aacute;s all&aacute; de la Tierra. <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film159411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n</em></a> pondr&iacute;a as&iacute; el punto final a una trilog&iacute;a que arrancaba con <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film941282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Encuentros en la tercera fase</em></a><em> </em>(1977) y segu&iacute;a con <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film627362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>E.T. El extraterrestre</em></a><em> </em>(1982), la definitiva celebraci&oacute;n de ese arquetipo de alien&iacute;gena bondadoso y moralmente superior al ser humano que siempre ha defendido. 
    </p><p class="article-text">
        Una mirada humanista sobre los visitantes que el director sigue explorando en este tercer acto, aunque de una manera m&aacute;s err&aacute;tica y embarullada, con una narraci&oacute;n trepidante pero arr&iacute;tmica que en muchas ocasiones expulsa al espectador de esa suspensi&oacute;n de la incredulidad que es tan necesaria para poder sumergirnos en historias fascinantes e imposibles. Porque lo cierto es que, a pesar de la que la cinta contenga muchas de las c&aacute;balas narrativas que tanto preocupan al director y momentos de brillante efervescencia, en otros muchos este espectador se descubri&oacute; a s&iacute; mismo pensando en asuntos tan prosaicos y poco cinematogr&aacute;ficos como la lista de la compra o los planes del s&aacute;bado. 
    </p><p class="article-text">
        Y eso es algo imperdonable cuando hablamos del rey del entretenimiento
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/el-dia-de-la-revelacion-hablemos-de-steven-spielberg-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13310321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 16:30:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4253c772-e1d9-493c-a913-75448cc8881d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="234175" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4253c772-e1d9-493c-a913-75448cc8881d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="234175" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['El día de la revelación': hablemos de Spielberg]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4253c772-e1d9-493c-a913-75448cc8881d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Internacional,Espacio,Sociología,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran fiesta de la pelota]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-gran-fiesta-de-la-pelota-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13298336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffb6b821-a859-4f20-9af5-09ca43bc0cf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran fiesta de la pelota"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Mundial de Fútbol acaba de arrancar en Norteamérica. Durante los próximos cuarenta días el planeta asistirá hipnotizado a la caprichosa danza de una pelota de cuero</p></div><p class="article-text">
        Llega el <a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/cambia-formato-mundial-2026-escogen-mejores-selecciones-terceras-grupo-pm_1_13295204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mundial de F&uacute;tbol</a>. Llega la gran fiesta de la pelota. Los problemas el mundo se aparcar&aacute;n por unas semanas para detener nuestra atenci&oacute;n sobre ese bal&oacute;n de f&uacute;tbol empujado, rozado, pateado, cabeceado, desviado o acariciado por aguerridos soldados sobre el verde campo de batalla. Ser&aacute;n unos pocos escogidos, los refinados artistas del juego, los que determinar&aacute;n con su talento e intuici&oacute;n los incontables destinos de esa err&aacute;tica pelota que calza un per&iacute;metro de unos 70&nbsp;cent&iacute;metros. Y ser&aacute;n todas esas peque&ntilde;as acciones que cada jugador ejecute, las m&aacute;s de las veces de forma inconsciente, las que decidir&aacute;n el resultado final tras los noventa minutos de partido, la victoria o la derrota, las alegr&iacute;as o los lamentos de los aficionados. Todas esas deslumbrantes o desatinadas maniobras de estos h&eacute;roes en pantal&oacute;n corto escribir&aacute;n los nuevos versos de la &eacute;pica, esos que ser&aacute;n recordados hasta convertirse en leyenda.
    </p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol posee una arrolladora capacidad de movilizaci&oacute;n social, un enorme poder de penetraci&oacute;n emocional en la comunidad que le distancia de cualquier otra actividad deportiva o l&uacute;dica que podamos imaginar. Todas esas infinitas variables que alimentan la incertidumbre del resultado, la carga de emotividad que invade los estadios o la enorme belleza est&eacute;tica que desprende el esfuerzo de los jugadores, consiguen que el f&uacute;tbol moderno sea a d&iacute;a de hoy el &uacute;nico espect&aacute;culo global capaz de paralizar el planeta. Este juego de pelota que naci&oacute; en el Reino Unido a finales del siglo XIX, hace ya mucho tiempo que ha trascendido lo meramente deportivo para concentrar en un simple rect&aacute;ngulo de juego muchas de las pasiones que nos hacen intr&iacute;nsecamente humanos, animales sociales que empujan con su aliento a la tribu que les vio nacer y visten sus colores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed62956e-33b4-4214-8eda-b8024489a842_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed62956e-33b4-4214-8eda-b8024489a842_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed62956e-33b4-4214-8eda-b8024489a842_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed62956e-33b4-4214-8eda-b8024489a842_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed62956e-33b4-4214-8eda-b8024489a842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed62956e-33b4-4214-8eda-b8024489a842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ed62956e-33b4-4214-8eda-b8024489a842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Balón Trionda del mundial de fútbol 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Balón Trionda del mundial de fútbol 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hagan juego se&ntilde;ores, la gran fiesta de la pelota va a comenzar, las aficiones de cada pa&iacute;s se preparan para animar incondicionalmente a los suyos mientras jugadores y entrenadores preparan sesudas estrategias. Todo para que, eventualmente y detr&aacute;s de cada parada felina, cada soberbio remate de cabeza o cada incomprensible fallo ante la porter&iacute;a vac&iacute;a, nos topemos con un elemento ingobernable que acabar&aacute; decidi&eacute;ndolo todo: ese vol&aacute;til y maravilloso factor humano. Porque no se enga&ntilde;en, la grandeza de este deporte reside es su <a href="https://www.agenciasinc.es/Reportajes/La-ciencia-del-futbol-la-fisica-del-balon-y-la-biologia-del-cesped-tambien-juegan-el-Mundial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impredecible naturaleza</a>, en esa linea narrativa improvisada por los protagonistas con su destreza, errores, pundonor o intuici&oacute;n en el mismo momento de su ejecuci&oacute;n. El anhelado gol s&oacute;lo existe en ese ef&iacute;mero instante en que estalla sobre el presente con toda su belleza y plasticidad, est&aacute; hecho del mismo material con el que se forjan los sue&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-gran-fiesta-de-la-pelota-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13298336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 17:00:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ffb6b821-a859-4f20-9af5-09ca43bc0cf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="107395" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ffb6b821-a859-4f20-9af5-09ca43bc0cf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="107395" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La gran fiesta de la pelota]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ffb6b821-a859-4f20-9af5-09ca43bc0cf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Internacional,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Persépolis': el triunfo de la ironía]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/persepolis-de-marjane-satrapi-el-triunfo-de-la-ironia-critica-cine-y-comics-de-antonio-bonar_1_13289299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31c7c52d-8c0a-4409-a34c-8788299f1df5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Persépolis&#039;: el triunfo de la ironía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace unos días nos dejaba Marjane Satrapi, autora de esa imprescindible novela gráfica llamada 'Persépolis'. Su muerte y la enquistada guerra de Irán hacen que recordar su obra sea a la vez un necesario y revelador homenaje</p></div><p class="article-text">
        La autora de <a href="https://www.penguinlibros.com/es/novela-grafica/37289-libro-persepolis-9788417910143" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pers&eacute;polis</em></a><em> </em>naci&oacute; en Teher&aacute;n y creci&oacute; en un pa&iacute;s que trasmut&oacute; de un r&eacute;gimen totalitario a otro como qui&eacute;n muda de camisa, de la monarqu&iacute;a absolutista del autocoronado Sha de Persia Reza Pahlev&iacute; a una Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n que todav&iacute;a pervive a d&iacute;a de hoy imponiendo sus fundamentalistas leyes a una sociedad cada vez m&aacute;s hastiada y silenciada. Aunque eso s&iacute;, bajo el Sha el pa&iacute;s conoci&oacute; un desarrollo econ&oacute;mico y social sin precedentes, antes de que los fan&aacute;ticos religiosos comenzaran a perseguir a todo aquel que fuera sospechoso de no seguir sus delirantes y medievales dict&aacute;menes morales. Las ni&ntilde;as de su generaci&oacute;n vieron como la represi&oacute;n se instalaba en pueblos y ciudades, acabando de un plumazo con los avances conseguidos por sus madres. Cuando Marjane alcanz&oacute; la adolescencia sus padres la enviaron a Europa, pero a pesar de disfrutar de una sociedad laica donde cada individuo puede desarrollarse en libertad y amparado por un derechos b&aacute;sicos, pudieron m&aacute;s el desarraigo y la soledad. Despu&eacute;s de un tiempo regresar&iacute;a de nuevo a Ir&aacute;n, a su lugar en el mundo, aunque eso supusiera volver a vivir bajo las abyectas leyes que unos cuantos impon&iacute;an en nombre de Dios.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-NUYyNlAtVhQ-6470', 'youtube', 'NUYyNlAtVhQ', document.getElementById('yt-NUYyNlAtVhQ-6470'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-NUYyNlAtVhQ-6470 src="https://www.youtube.com/embed/NUYyNlAtVhQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Marjane_Satrapi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marjane Satapri</a> cont&oacute; su historia en una novela gr&aacute;fica llena de iron&iacute;a e ingenio que se convertir&iacute;a r&aacute;pidamente en un <em>best-seller </em>en todo el mundo menos en Ir&aacute;n, claro, donde no les hizo ninguna gracia su grotesco retrato de las absurdas normas que rigen&nbsp;su oligarqu&iacute;a religiosa y donde fue prohibido. Esa trascendencia cultural que alcanz&oacute; entre lectores y cr&iacute;tica hizo que su <a href="https://www.imdb.com/es-es/title/tt0808417/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptaci&oacute;n al cine</a> llegar&aacute; casi de forma natural. Dirigida por la propia Satrapi y&nbsp;<a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=458837279" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vincent Paronnaud</a>, la pel&iacute;cula no pierde un &aacute;pice del agudo sentido del humor y la elocuente sinceridad que respiraba el c&oacute;mic. El encanto de esta obra atemporal que adquiere si cabe una mayor vigencia moral e intelectual tras la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-marjane-satrapi-autora-persepolis-56-anos_1_13274539.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de Satrapi</a>, reside en esa libre y genuina mirada que la autora deposita sobre su pasado, en ese inconformismo militante que le aleja de mediocres panfletos y le permite disparar sus &aacute;cidas reflexiones a diestro y siniestro, a Oriente u Occidente. Tambi&eacute;n esa est&uacute;pida guerra que sit&uacute;a al r&eacute;gimen de Ir&aacute;n en el foco medi&aacute;tico hace que el visionado de esta obra tan tierna como tr&aacute;gica, tan c&oacute;mica como terrible, consiga arrogar cierta luz sobre las complejidades de una sociedad tan vapuleada por sus iluminados gobernantes.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-GRNKngEK5u8-9434', 'youtube', 'GRNKngEK5u8', document.getElementById('yt-GRNKngEK5u8-9434'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-GRNKngEK5u8-9434 src="https://www.youtube.com/embed/GRNKngEK5u8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <em>Pers&eacute;polis</em> (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pers%C3%A9polis_(historieta)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; se explica el c&oacute;mic</a>) representa sobre todo el triunfo del conocimiento y la iron&iacute;a sobre cualquier forma de intransigencia, nos ense&ntilde;a que no existe mejor arma para combatir dogmas intolerantes y absurdas solemnidades que el sentido del humor, nos habla de dignidad e integridad. Como en esas palabras que una joven Satapri escucha de su abuela en un conmovedor momento del c&oacute;mic-filme: &ldquo;Esc&uacute;chame, no me gusta sermonear pero te dar&eacute; un consejo que te servir&aacute; para siempre. En la vida te encontrar&aacute;s a muchos gilipollas, si te hacen da&ntilde;o piensa que es su estupidez lo que les impulsa a hacerte da&ntilde;o. As&iacute; no responder&aacute;s a su maldad, porque no hay nada peor en el mundo que la amargura y la venganza. S&eacute; siempre digna e &iacute;ntegra contigo misma&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/persepolis-de-marjane-satrapi-el-triunfo-de-la-ironia-critica-cine-y-comics-de-antonio-bonar_1_13289299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 16:30:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/31c7c52d-8c0a-4409-a34c-8788299f1df5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="297565" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/31c7c52d-8c0a-4409-a34c-8788299f1df5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="297565" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Persépolis': el triunfo de la ironía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/31c7c52d-8c0a-4409-a34c-8788299f1df5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómics,Cine,Internacional,Sociología,Mujeres Sobresalientes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pongamos que hablo de León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/pongamos-que-hablo-de-leon-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13169298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4232bce7-b063-4432-8656-0bb022bc4414_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pongamos que hablo de León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Han pasado 40 años desde que se aprobara la ley que establece el 23 de abril como el Día de Castilla y León, un tiempo baldío para esa aplastante mayoría de leoneses que reclaman una autonomía propia</p></div><p class="article-text">
        En Le&oacute;n, como en aquella canci&oacute;n de Sabina que evoca el t&iacute;tulo de esta columna, tambi&eacute;n se cruzan los caminos. La vasta provincia leonesa se empieza a concebir como gallega al oeste y desde los verdes montes del Bierzo, comparte con Asturias una gran veta de negro carb&oacute;n que ha vinculado hombres y vidas bajo las imponentes monta&ntilde;as del norte, se abandona hacia el este para encontrarse con Castilla y la Tierra de Campos, y hacia el sur se estira la antigua y reivindicada regi&oacute;n leonesa que incluye en su territorio las provincias de Zamora y Salamanca. Todos los paisajes del mundo, bellas catedrales y monumentos que hablan de un glorioso pasado, infinitos r&iacute;os y una misma identidad compartida que ahora languidece en un limbo hist&oacute;rico y legal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y la capital de este reino sin rey, de esta tierra fagocitada por las err&aacute;ticas decisiones de unos cuantos pol&iacute;ticos que decidieron cerrar el mapa de las autonom&iacute;as con ignorante urgencia? En los a&ntilde;os 30 del pasado siglo Le&oacute;n ten&iacute;a cerca de 30.000 habitantes. El desarrollo que hab&iacute;a experimentado la miner&iacute;a del carb&oacute;n hab&iacute;a transformado a nuestra ciudad en una de las m&aacute;s din&aacute;micas del norte de Espa&ntilde;a. Despu&eacute;s de que a principios de siglo un enorme impulso urban&iacute;stico hubiera dado como resultado el Ensanche, la ciudad de Le&oacute;n continuaba sumando nuevos y bulliciosos barrios obreros que surg&iacute;an alrededor del Casco Antiguo y del propio Ensanche, donde se asentaba la burgues&iacute;a. Era una peque&ntilde;a y vibrante capital de provincias que seguir&iacute;a creciendo en las d&eacute;cadas posteriores hasta alcanzar los 120.000 habitantes. En los a&ntilde;os 60 y 70 Le&oacute;n vivir&iacute;a su mayor auge econ&oacute;mico, convirti&eacute;ndose en una ciudad pujante que miraba al futuro con optimismo. Luego, ya saben, las cosas no nos ir&iacute;an tan bien, y todav&iacute;a intentamos recuperar el orgullo perdido por no haber conseguido tener una autonom&iacute;a propia siendo uno de los reinos m&aacute;s antiguos de Europa y vernos abocados a vivir bajo el paraguas de dos centralismos, o por languidecer desde entonces entre quejas est&eacute;riles que no conllevan a ninguna acci&oacute;n eficaz para intentar recuperar aquel privilegiado estatus econ&oacute;mico y social que vivi&oacute; la ciudad en su pasado m&aacute;s reciente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los leoneses mientras tanto seguimos a lo nuestro, viviendo para adentro y sacando pecho de alguna que otra peque&ntilde;a alegr&iacute;a. Somos algo engre&iacute;dos e introvertidos, enseguida nos dejamos conquistar por esa &iacute;ntima tozudez que nos impide expresar nuestros sentimientos o pensamientos con facilidad. Somos parcos en palabras aunque nobles en intenciones, celebramos la vida cantando y riendo dentro de nuestro c&iacute;rculo m&aacute;s cercano, no somos de hacerlo a los cuatro vientos. En fin, que somos <em>cazurros </em>y reservados. Aunque eso s&iacute;, cuando alguien en cualquier parte del mundo nos pregunta de d&oacute;nde somos no dudamos ni un segundo en responder que de Le&oacute;n, nos <em>presta</em> presumir de ser leoneses.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/pongamos-que-hablo-de-leon-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13169298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 17:00:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4232bce7-b063-4432-8656-0bb022bc4414_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="314337" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4232bce7-b063-4432-8656-0bb022bc4414_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="314337" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pongamos que hablo de León]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4232bce7-b063-4432-8656-0bb022bc4414_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reino de León,Leonesismo,Autonomía de León,Vecinos,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Golpes': cine quinqui]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/golpes-cine-quinqui-critica-cinematografica-por-antonio-bonar_1_13163601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ea1af19-9fad-48af-bdbb-f592e0dcdb43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Golpes&#039;: cine quinqui"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta admirable película que evoca aquel cine quinqui de finales de los 70 y principios de los 80 ya está disponible en Movistar+, plataforma en la que se ha aupado al primer puesto entre lo más visto</p></div><p class="article-text">
        El g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico conocido como cine quinqui se hizo muy popular en tiempos de la Transici&oacute;n, cuando la hero&iacute;na inundaba las calles y hab&iacute;a una gran inseguridad ciudadana. Directores como&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_de_la_Loma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Antonio de la Loma</a>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eloy_de_la_Iglesia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eloy de la Iglesia</a> narraron con una torpe y febril crudeza las dudosas correr&iacute;as de todos esos j&oacute;venes delincuentes de barrio y sin futuro, muchos de los cuales hab&iacute;an llegado a alcanzar cierta popularidad. Eran filmes de un realismo descarnado, donde se mostraban sin tapujos la exclusi&oacute;n social, el consumo de hero&iacute;na o los atracos a bancos. Vistos desde la perspectiva del presente su mayor inter&eacute;s no est&aacute; en su discutible calidad cinematogr&aacute;fica, sino en ese espont&aacute;neo y rabioso retrato de una &eacute;poca, en su condici&oacute;n testimonial y cr&iacute;tica de aquella Espa&ntilde;a tan cercana en el tiempo como extra&ntilde;amente lejana para la memoria colectiva. El cine quinqui alberga aut&eacute;nticos documentos sociol&oacute;gicos entre sus t&iacute;tulos m&aacute;s conocidos, ingenuas miradas sobre aquel mundo marginal que se rodaban a troche y moche, mientras todo estaba ocurriendo en la calle. Y eso, ese presentismo radical y honesto, es algo que no se puede comprar con talento o dinero, simplemente sucede.
    </p><p class="article-text">
        Rafael Cobos, guionista habitual de Alberto Rodr&iacute;guez, debuta como director con esta notable pel&iacute;cula que evoca y homenajea aquel cine quinqui con una sofisticada puesta en escena y una historia de perdedores. Ambientada a principios de los 80, la cinta nos cuenta la historia de un quinqui con causa, un tipo que es muy bueno en lo suyo y que vive al l&iacute;mite, entre atracos y fugas. Pero un ladr&oacute;n que tambi&eacute;n busca una reparaci&oacute;n moral, recuperar el cad&aacute;ver de un padre represaliado de la Guerra Civil para darle una justa y humana sepultura, para cerrar una herida infinita.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-b7Vj3ynzYCU-1410', 'youtube', 'b7Vj3ynzYCU', document.getElementById('yt-b7Vj3ynzYCU-1410'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-b7Vj3ynzYCU-1410 src="https://www.youtube.com/embed/b7Vj3ynzYCU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film552203.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Golpes</em></a> cuenta con una prodigiosa direcci&oacute;n art&iacute;stica, una precisa banda sonora y una exquisita preocupaci&oacute;n por la fotograf&iacute;a. Es un trabajo admirable en lo formal, armado con delicadeza y mucha cinefilia detr&aacute;s de cada decisi&oacute;n. Adem&aacute;s, la presencia de unos impecables Luis Tosar y Jes&uacute;s Carroza interpretando a esos dos hermanos que han tomado caminos diferentes en la vida pero vienen del mismo golpe, le termina por conferir aires de cine may&uacute;sculo y complejo. Estamos ante una obra que corrige los evidentes y comprensibles errores formales de ese cine quinqui que busca celebrar, pero que lo hace sin perder en el camino la descarnada honestidad que tambi&eacute;n derrochaban aquellas historias de macarras viviendo deprisa, entre chutes y atracos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/golpes-cine-quinqui-critica-cinematografica-por-antonio-bonar_1_13163601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 16:30:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2ea1af19-9fad-48af-bdbb-f592e0dcdb43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="168955" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2ea1af19-9fad-48af-bdbb-f592e0dcdb43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="168955" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Golpes': cine quinqui]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2ea1af19-9fad-48af-bdbb-f592e0dcdb43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Televisión,Sociología,Vecinos,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Víctimas y verdugos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/victimas-y-verdugos-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13149026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09eb8cc8-8918-4c29-ad34-179c6231c4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Víctimas y verdugos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Únicamente hace falta abrir las páginas de cualquier periódico y en cualquier día de la semana para encontrar alguna desgarradora noticia que nos hable de acoso infantil, de eso que ahora llamamos 'bullying'</p></div><p class="article-text">
        Hay una frase que no consigo recordar d&oacute;nde le&iacute; o escuch&eacute; pero que, en cualquier caso, me parece oportuno rescatar de la memoria y compartir con ustedes. Dice m&aacute;s o menos as&iacute;: &ldquo;Una cebra no tiene que correr m&aacute;s que un le&oacute;n, tiene que correr m&aacute;s que otra cebra&rdquo;. Sobran comentarios. La incontestable idea que esconde y que le confiere el exclusivo rango de verdad absoluta posee, adem&aacute;s, el suficiente poder de persuasi&oacute;n como para frenar cualquier rid&iacute;cula pretensi&oacute;n discursiva de este por otra parte poco inspirado columnista. Aunque, un momento, volviendo sobre la frasecita en cuesti&oacute;n me ha venido a la cabeza una peque&ntilde;a aclaraci&oacute;n (ya ven qu&eacute; poco ha durado la contenci&oacute;n verborreica): en esa carrera por la vida que resume con exquisita precisi&oacute;n este aforismo encontramos tambi&eacute;n otra certeza, todos tenemos que correr.
    </p><p class="article-text">
        Cuando somos ni&ntilde;os, o adolescentes, la carrera o la lucha por asumir nuestra identidad y encajarla en el grupo desvelan n&iacute;tidamente esa &eacute;pica de la supervivencia (no de forma tan literal como en el caso de la cebra) que es inherente al aprendizaje vital. Y en ocasiones aparece el acoso, el ejercicio de esa tremenda crueldad infantil sobre el bajito, el zangolotino, el gordo, el cuatro ojos o el ni&ntilde;o con el pelo rojo. Ahora llaman <em>bullying</em> a este maltrato f&iacute;sico o psicol&oacute;gico que recibe un ni&ntilde;o por parte de otro u otros de forma deliberada y continuada. Pero siempre ha existido y todos hemos sido en alg&uacute;n momento de nuestro tr&aacute;nsito escolar v&iacute;ctimas, verdugos o callados y vergonzantes espectadores. El colegio acostumbra a ser el escenario de esas salvajes lecciones de vida, un universo herm&eacute;tico e invisible para los adultos que, como el carcelario, est&aacute; regido por sus propias leyes y por un at&aacute;vico c&oacute;digo de valores en el que la distancia entre el respeto y la exclusi&oacute;n adquiere dimensiones colosales, cuando no tr&aacute;gicas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay pocas situaciones tan hirientes como la de asistir a una escena de abuso o humillaci&oacute;n por parte de alg&uacute;n bruto ignorante sobre alguien desvalido. Y no nos enga&ntilde;emos, en el mundo adulto seguimos viendo a menudo estos aberrantes comportamientos ejercidos por tipos con cerebro de mosquito y ojos inyectados de rabia sobre los m&aacute;s d&eacute;biles e indefensos de nuestra sociedad, sobre todos aquellos que son distintos o han llegado desde muy lejos. Son los bajos fondos del alma humana expres&aacute;ndose con una vileza cristalina. Aunque cuando sucede con ni&ntilde;os la herida es m&aacute;s profunda y dolorosa. No hay nada moralmente m&aacute;s repulsivo que intimidar con violencia a un ni&ntilde;o, ni nada m&aacute;s desgarrador que ver sufrir a uno de esos locos bajitos que todav&iacute;a est&aacute;n aprendiendo a crecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/victimas-y-verdugos-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13149026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 17:00:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/09eb8cc8-8918-4c29-ad34-179c6231c4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="78919" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/09eb8cc8-8918-4c29-ad34-179c6231c4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="78919" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Víctimas y verdugos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/09eb8cc8-8918-4c29-ad34-179c6231c4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Psicología,Niños,Jóvenes,Educación,Vecinos,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Proyecto Salvación': una fábula espacial]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/proyecto-salvacion-fabula-espacial_1_13114657.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cc14357-f20d-4c76-9eda-fdc8257c980d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Proyecto Salvación&#039;: una fábula espacial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película protagonizada por un carismático Ryan Gosling y su amigo extraterrestre nos reconcilia con ese cine de buenos sentimientos y puro entretenimiento que nos vio crecer</p></div><p class="article-text">
        Es este un filme que podr&iacute;a haber sido perfectamente firmado por Steven Spielberg. Y no solo porque la camarader&iacute;a que surge entre este profesor de ciencias enviado al espacio para salvar la vida en la tierra y su rocoso colega alien&iacute;gena evoca directamente a esa otra eterna (y tierna) historia de amistad entre Elliot y E.T.; sino y sobre todo por el di&aacute;fano sentido de la aventura con el que se cuentan estas peripecias espaciales donde finalmente triunfan la solidaridad, el sacrificio, el deber o la esperanza. Estamos ante una pel&iacute;cula de buenos sentimientos que demuestra que en estos tiempos c&iacute;nicos tambi&eacute;n se puede (se debe) reivindicar esa at&aacute;vica curiosidad que nos ha permitido salir de las cavernas y llegar a la Luna, esas loables intenciones que han hecho posible sostener una fr&aacute;gil convivencia entre nosotros. Esto &uacute;ltimo, ambiciones como la comunicaci&oacute;n positiva o el trabajo en equipo, es algo que se proyecta en esta f&aacute;bula espacial a seres de otros planetas, m&aacute;s concretamente a ese entra&ntilde;able Rocky que coprotagoniza el filme y que luchar&aacute; codo con codo con nuestro terr&iacute;cola profesor para salvar sus respectivos mundos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda esa magia que atribuimos al cine esta contenida en <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film240424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Proyecto Salvaci&oacute;n</em></a>: una buena historia, aventuras, emoci&oacute;n, un h&eacute;roe circunstancial, un mensaje potente que subraya la importancia de hacer lo correcto, unas im&aacute;genes y un sonido hipn&oacute;ticos, un sentido del humor a prueba de diferencias y todo el p&uacute;blico de la sala asistiendo al espect&aacute;culo con expresi&oacute;n bobalicona y media sonrisa esbozada. B&aacute;sicamente en eso consiste el placer de ver pel&iacute;culas, en dar rienda suelta a esa fascinaci&oacute;n casi infantil que nos deja con la boca abierta durante el tiempo de metraje, en nutrir nuestra imaginaci&oacute;n con infinitos relatos, en so&ntilde;ar despiertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Proyecto Salvaci&oacute;n </em>es ciertamente audaz desde el momento en que no se toma demasiado en serio, desde su conciencia plena de ser un &eacute;pico divertimento para todos los p&uacute;blicos. Y decir esto es decir casi todo, porque m&aacute;s all&aacute; de las carencias que cualquiera pueda encontrar en este filme, lo que es impepinable es su poder como herramienta cinematogr&aacute;fica, su fuerza visual y narrativa, sus hechuras de odisea cl&aacute;sica, su naturaleza optimista y su desinhibido sentido del humor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/proyecto-salvacion-fabula-espacial_1_13114657.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 16:30:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7cc14357-f20d-4c76-9eda-fdc8257c980d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="177897" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7cc14357-f20d-4c76-9eda-fdc8257c980d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="177897" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Proyecto Salvación': una fábula espacial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7cc14357-f20d-4c76-9eda-fdc8257c980d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Lo Más Friki]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cousas da vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cousas-da-vida-la-galicia-en-tiras-comicas-de-castelao-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13099929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/faa74b4c-13d9-4f36-b763-5a8bbd937f15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cousas da vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace unos días volvía a caer en tus manos 'Cousas da vida', la obra de Castelao que recoge todas esas estampas que cincelan el carácter gallego como ninguna otra</p></div><p class="article-text">
        Vaya por delante que t&uacute; fuiste gallego antes que fraile. Adem&aacute;s de ser hijo de una gallega de pro, pasaste m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de tu vida en esa tierra, concretamente en ese d&eacute;dalo de calles que se retuercen sobre s&iacute; mismas hasta componer una rosa de piedra, en Compostela, la ciudad de la lluvia infinita, la m&aacute;s hermosa de las aldeas sumergidas. Fue entonces cuando le&iacute;ste por primera vez la obra de Castelao, cuando pudiste sentir el impacto de sus l&uacute;cidas reflexiones animadas, de su manera de pensar el mundo. Y ahora, al volver a detener tu mirada adulta y exiliada sobre aquellas ilustraciones, entiendes de forma m&aacute;s meditada su profundo humanismo. Porque m&aacute;s all&aacute; de la realidad gallega (o leonesa, al fin y al cabo somos pueblos hermanos), nos hablan de la eterna lucha del hombre contra el hombre, de las injusticias sociales o del poco <em>sentidi&ntilde;o</em> con el que tanto antes como ahora nos conducimos por la vida.
    </p><p class="article-text">
        Castelao naci&oacute; en Rianxo a finales del siglo XIX. Estudi&oacute; medicina pero apenas lleg&oacute; a ejercer la profesi&oacute;n. Muy pronto dirigir&iacute;a su vida a las que fueron desde siempre sus verdaderas vocaciones: el arte y la pol&iacute;tica. En el mundo del arte demostr&oacute; ser como uno de esos artistas renacentistas capaces de dominar todas las disciplinas, destacando en la creaci&oacute;n literaria, el periodismo gr&aacute;fico, la pintura y el teatro. En el mundo de la pol&iacute;tica ejerci&oacute; de galleguista y republicano. En cualquier caso es imposible separar esas dos vocaciones, sus dibujos y escritos no fueron sino un eficiente veh&iacute;culo para expresar sus ideas pol&iacute;ticas, para invocar una inteligente denuncia social sobre el estado de las cosas en esa tierra olvidada a lo largo de los siglos, marcada por la necesidad y el desamparo. Sus dibujos tienen ese poder de abandonar en la conciencia del lector profundas cavilaciones, destellos de humor que nos hacen pensar y sentir, que apelan al hombre y al ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        Las vi&ntilde;etas de <a href="https://www.tebeosfera.com/colecciones/cousas_da_vida_1968_galaxia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cousas da vida</em></a><em> </em>aparecieron por primera vez publicadas en el peri&oacute;dico <em>Galicia</em> en los a&ntilde;os veinte del pasado siglo, pero lo que las hace m&aacute;s relevantes es que la mayor&iacute;a de ellas son de una actualidad desconcertante. En ellas se recoge la vida cotidiana con una iron&iacute;a fina y brutal; mostrando a viejos, adultos, ni&ntilde;os e incluso animales tirando de esa famosa retranca gallega para exponer los atropellos y abusos que sufre la gente m&aacute;s humilde. Poseen una fuerza cr&iacute;tica y una intenci&oacute;n humor&iacute;stica que las convierte en peque&ntilde;as bombas de relojer&iacute;a, en contenedores de ideas que nos revelan m&aacute;s sobre un pueblo, el gallego, que cualquier sesudo tratado sociol&oacute;gico. Esa es la gran virtud de todas estas ilustraciones, ense&ntilde;arnos que el verdadero nacionalismo poco tiene que ver con banderas o himnos, que ning&uacute;n panfleto ideol&oacute;gico le va a decir a nadie donde est&aacute;n sus recuerdos, sus paisajes, sus olores de infancia, sus costumbres o las palabras que escriben su idioma: <em>esas mesmas palabras que falan os personaxes de Castelao porque xa as falaban antes os seus av&oacute;s e os av&oacute;s dos seus av&oacute;s.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/cousas-da-vida-la-galicia-en-tiras-comicas-de-castelao-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13099929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 18:00:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/faa74b4c-13d9-4f36-b763-5a8bbd937f15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="176896" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/faa74b4c-13d9-4f36-b763-5a8bbd937f15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="176896" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cousas da vida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/faa74b4c-13d9-4f36-b763-5a8bbd937f15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cómics,Galicia,Sociología,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Peaky Blinders: el hombre inmortal']]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/peaky-blinders-el-prescindible-hombre-inmortal-critica-series-television-antonio-bonar_1_13094952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ef0ed0c-b604-4ace-b371-1afa8007a96d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Peaky Blinders: el hombre inmortal&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llega el prescindible cierre de una serie que marcó tendencia y aglutinó a una legión de fans, un epílogo en forma de largometraje que se ha colado rápidamente entre lo más visto de Netflix</p></div><p class="article-text">
        Los <em>Peaky Blinders </em>fueron una pandilla juvenil, urbana y criminal que surgi&oacute; en los bajos fondos de Birmingham a finales del siglo XIX. Sus actividades delictivas inclu&iacute;an un amplio cat&aacute;logo de fechor&iacute;as: apuestas ilegales, robos, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Extorsi%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extorsi&oacute;n</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fraude" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fraude</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Soborno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">soborno</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Contrabando" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contrabando</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Secuestro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">secuestro</a>... Las mismas y violentas tropel&iacute;as que perpetraba cualquiera de las otras muchas bandas criminales que tambi&eacute;n emergieron en aquella &eacute;poca en los arrabales industriales de las principales ciudades brit&aacute;nicas. Lo que les distingu&iacute;a de todos esos otros grupos era el elegante y caracter&iacute;stico atuendo con que se paseaban ufanos y desafiantes por el barrio: chaquetas a medida, abrigos con solapa, chalecos con botones, pa&ntilde;uelos de seda, pantalones de campana, botas de cuero y las inconfundibles gorras planas con visera en cuyos bordes escond&iacute;an sus temibles cuchillas de afeitar. En definitiva, lo que les distanciaba de los dem&aacute;s delincuentes de Inglaterra era una cuesti&oacute;n de estilo.
    </p><p class="article-text">
        La serie que irrumpi&oacute; en el panorama televisivo hace ya trece a&ntilde;os tomaba algo m&aacute;s que el nombre de aquella banda criminal para situarnos en el Birmingham posterior a la Primera Guerra Mundial y presentarnos a los Shelby, una familia de g&aacute;nsteres callejeros que ascend&iacute;an en la escala social hasta convertirse en los reyes de la clase obrera. Otra historia de violencia, ambici&oacute;n y luchas de poder. Aunque, como en el caso de los originales <em>Peaky Blinders</em>, lo que acabo convirtiendo a esta impecable producci&oacute;n de la BBC en un fen&oacute;meno capaz de influir en la est&eacute;tica de su tiempo fue tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n de estilo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film539830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Peaky Blinders</em></a><em> </em>se fuma, se bebe whisky, se muere, se mata, se viste y se dice <em>fuck you</em> mejor que en ninguna otra serie. Bellamente dise&ntilde;ada y filmada con una espectacular fotograf&iacute;a, su poder de atracci&oacute;n resid&iacute;a m&aacute;s en el continente que en el contenido. Su sustancia dram&aacute;tica era buena, pero fue su hipn&oacute;tica atm&oacute;sfera, con sus colores grises y parduzcos ti&ntilde;endo la perenne bruma inglesa, lo que finalmente atrap&oacute; a un p&uacute;blico que segu&iacute;a cada nueva temporada con aut&eacute;ntica devoci&oacute;n. Y para ellos, para esa numerosa legi&oacute;n de fans, es para los que tambi&eacute;n la BBC ha producido este largometraje con &iacute;nfulas de brillante ep&iacute;logo pero evidentes lagunas. Es lo que se llama un <em>fan service</em>, productos destinados a satisfacer a todos esos fieles seguidores que se han quedado con ganas de m&aacute;s. Aunque por supuesto todo esto va de seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro, de unos productores que seguir&aacute;n llev&aacute;ndose una pasta gansa mientras sea posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre con <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film676343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Peaky Blinders: el hombre inmortal</em></a><a href="https://www.filmaffinity.com/es/film676343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>es que da la impresi&oacute;n de que nadie se ha esforzado por armar un digno final para unos personajes tan rotundos e instalados en la memoria colectiva. Todo parece hecho a vuela pluma, con un aburrido gui&oacute;n y el abuso reiterado de esa est&eacute;tica tan particular que encumbr&oacute; a la serie original. Uno esperaba que con Cillian Murphy, Rebeca Ferguson, Tim Roth, Barry Keoghan o Stephen Graham formando el impresionante elenco de actores, el filme fuera un digno cierre. Pero no, estamos ante un producto sin alma, un envase vac&iacute;o cuyas carencias son a&uacute;n m&aacute;s evidentes al ser comparado con aquella serie que derrochaba personalidad y estilo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/peaky-blinders-el-prescindible-hombre-inmortal-critica-series-television-antonio-bonar_1_13094952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 17:30:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6ef0ed0c-b604-4ace-b371-1afa8007a96d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="132707" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6ef0ed0c-b604-4ace-b371-1afa8007a96d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="132707" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Peaky Blinders: el hombre inmortal']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6ef0ed0c-b604-4ace-b371-1afa8007a96d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Series,Televisión,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Insomnio]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/insomnio-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13083318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4823d913-d465-463a-ae09-109f8518246e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Insomnio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nada, que no consigo dormir, que esta noche estoy muy triste, que no debería estar contándotelo, que ahora mismo eres la única persona del mundo a la que puedo contárselo</p></div><p class="article-text">
        Nada, que sigo sin dormir. Que te est&aacute;s fugando de mi vida, que llevo tiempo dej&aacute;ndote marchar, que sigo sin entender c&oacute;mo se trepa un sue&ntilde;o desde el vac&iacute;o que dejan tus pies sobre el lienzo tierno de cualquier noche nuestra. Que las palabras son mucho menos que los besos, que el deseo no se escribe, solo se quema hasta romperse. Que t&uacute; anhelas otros versos nuevos, que ya no esperas precisamente estos nuestros, tan gastados.
    </p><p class="article-text">
        Nada, que a&uacute;n no he aprendido a dormir lejos de tu piel encendida, que mires en los bolsillos de tus pantalones cuando me eches de menos. Que no temas nunca decirme lo que sientes, que no me mientas con ning&uacute;n abrazo flaco. Que estoy cansado de ver tus ojos congelados en alguna despedida que no terminamos de creernos, que todo esto ya me suena, que te vaya bonito. Que hoy he aprendido a poner una lavadora y a olvidarte un poco. Que me devuelvas las alas, que prefiero este barullo de palabras sin besos antes que cualquier silencio.
    </p><p class="article-text">
        Nada, que dormir es abandonarte, que odio el fr&iacute;o blanco de esta biblioteca sin risas, y el acoso tenaz del paso del tiempo, y el amor barato de algunos lunes, y el olvido imposible de tantos d&iacute;as sobre la misma boca, y la incertidumbre repentina que se asoma a nuestra vida, revolvi&eacute;ndolo todo con una absurda cadencia, record&aacute;ndonos con mediocre insolencia que no somos distintos de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Nada, que no quiero dormir, que no s&eacute; hacerlo s&oacute;lo, que a&ntilde;oro proteger tus sue&ntilde;os como un lobo fiel, y esa misteriosa certeza de no saber nunca que so&ntilde;abas, y enredarnos juntos en el mismo calor o tropezar en el abrazo de siempre, y tardar mil caricias o cuatro besos en deshacer ese embrollo que se parece tanto al amor. Y que me estoy haciendo el valiente de nuevo, y que hacerse el valiente se parece mucho a serlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada, que no duermo, que me persiguen los delirios. Que recuerdo esa extra&ntilde;a noche de verano en la que aquel ni&ntilde;o me pregunt&oacute; de repente: &iquest;Y si se rompen los &aacute;rboles, las estrellas, el mar&hellip;? &iquest;Y si se rompe la vida&hellip;? Que el cielo, la noche y el verano dibujaron un silencio perfecto sobre su imaginaci&oacute;n, y que luego aquel ni&ntilde;o lo desorden&oacute; todo con una carcajada. Que yo no supe c&oacute;mo responderle entonces. Que ahora s&iacute; sabr&iacute;a hacerlo: si se rompe la vida, ya nunca m&aacute;s puedes dormir, le dir&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/insomnio-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13083318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 18:00:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4823d913-d465-463a-ae09-109f8518246e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="146330" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4823d913-d465-463a-ae09-109f8518246e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="146330" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Insomnio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4823d913-d465-463a-ae09-109f8518246e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud Mental,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Mr. Nobody contra Putin': adoctrinamientos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/mr-nobody-contra-putin-adoctrinamientos-documental-ganador-oscar-2026-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13079592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2500b558-f3c3-4032-b56e-8ab976b1788c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Mr. Nobody contra Putin&#039;: adoctrinamientos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ganador del Oscar al mejor largometraje documental, filme que indaga en el proceso de adoctrinamiento en las escuelas rusas, ya está disponible en Filmin y Movistar+</p></div><p class="article-text">
        Una sociedad libre esta formada por ciudadanos cr&iacute;ticos, capaces de pensar y expresar sus ideas sin temor a ser represaliados. Se puede oprimir desde el miedo o desde el control absoluto de la informaci&oacute;n, desde la amenaza velada a cualquier forma de disidencia o inoculando en la sociedad ese pensamiento &uacute;nico que sostiene la doctrina del poder. El adoctrinamiento es especialmente poderoso cuando se ejerce sobre los m&aacute;s j&oacute;venes en las escuelas, cuando se instruye a una chavalada que todav&iacute;a no est&aacute; formada y es permeable a las ense&ntilde;anzas de una determinada ideolog&iacute;a, m&aacute;s vulnerable a la hora de absorber toda clase de ideas o creencias. A nadie le deber&iacute;a extra&ntilde;ar que en la Rusia de Putin esta retorcida forma de manipulaci&oacute;n est&eacute; a la orden del d&iacute;a. Este documental expone de forma elocuente el proceso de adoctrinamiento en unas escuelas rusas d&oacute;nde los l&iacute;mites entre educaci&oacute;n y militarizaci&oacute;n hace tiempo que ya se han traspasado.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film645129.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mr. Nobody contra Putin</em></a><em> </em>cuenta la transformaci&oacute;n de una de esas escuelas, que pasa de ser un espacio de aprendizaje a uno de formaci&oacute;n ideol&oacute;gica, a trav&eacute;s de la perspectiva de uno de sus profesores. Pavel Llych Talankin es, adem&aacute;s de un verso libre en la enquistada estructura educativa de ese instituto de provincias, el encargado de grabar en video todos los actos del colegio, lo que le permite ser testigo activo con su c&aacute;mara de ese nuevo plan de estudios destinado a fomentar el patriotismo. Cuando comienza la invasi&oacute;n de Ucrania, el gobierno totalitario de Putin emprende tambi&eacute;n otra batalla en su propio pa&iacute;s: controlar el relato. Para ello decide impregnar de revisionismo hist&oacute;rico y propaganda del Kremlin unas clases que adem&aacute;s deben filmarse y subirse a servidores gubernamentales. Nuestro valiente cineasta encontrar&aacute; en esa obsesi&oacute;n controladora del poder la coartada perfecta para poder grabar y despu&eacute;s ocultar todos esos panfletos ideol&oacute;gicos en forma de videos que los alumnos est&aacute;n obligados a asumir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El documental m&aacute;s exitoso de este a&ntilde;o apela con naturalidad a todos los preceptos del g&eacute;nero. En <em>Mr. Nobody contra Putin </em>hay investigaci&oacute;n, realismo y compromiso social. Su valor no se explica tanto en t&eacute;rminos cinematogr&aacute;ficos como period&iacute;sticos. El formato aqu&iacute; es m&aacute;s un veh&iacute;culo necesario para la denuncia que unos meros ropajes art&iacute;sticos. Su importancia reside en su car&aacute;cter testimonial, en el coraje de ese profesor para mostrar al mundo lo que est&aacute; sucediendo en su remota escuela de Rusia, en su implicaci&oacute;n &eacute;tica y en su admirable disidencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/mr-nobody-contra-putin-adoctrinamientos-documental-ganador-oscar-2026-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13079592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2500b558-f3c3-4032-b56e-8ab976b1788c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="99464" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2500b558-f3c3-4032-b56e-8ab976b1788c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99464" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Mr. Nobody contra Putin': adoctrinamientos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2500b558-f3c3-4032-b56e-8ab976b1788c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Documentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Informar en tiempos de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/informar-en-tiempos-de-guerra-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13064654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25ab3262-ba5e-4be3-a074-d9e619a7f98b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Informar en tiempos de guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos ante una nueva guerra cuyo desenlace es una incógnita, más en esta era donde la desinformación se ha convertido en un arma tan decisiva como las bombas</p></div><p class="article-text">
        En estos tiempos en los que las guerras son televisadas en vivo y en directo y podemos asistir al despliegue de la infanter&iacute;a antes de conquistar una ciudad o contemplar los bombardeos de la aviaci&oacute;n desde el sof&aacute; de casa, los medios de comunicaci&oacute;n se han convertido en un importante elemento estrat&eacute;gico capaz de influir en el desarrollo del conflicto a trav&eacute;s de la presi&oacute;n que surge de las corrientes de opini&oacute;n que ciertas im&aacute;genes provocan en la conciencia c&iacute;vica. Esto no es algo nuevo, los americanos empezaron a perder la guerra de Vietnam cuando los peri&oacute;dicos de su pa&iacute;s publicaron algunas fotos de las atrocidades perpetradas por su ej&eacute;rcito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque ahora la informaci&oacute;n se ha desbocado, ya no est&aacute; canalizada por unos pocos medios y cualquiera con un tel&eacute;fono m&oacute;vil que est&eacute; en mitad de un conflicto puede ser testigo de una barbaridad y enviar esa bomba expansiva en forma de im&aacute;genes al resto del mundo en cuesti&oacute;n de segundos. Israel ejecut&oacute; su destrucci&oacute;n de Gaza intentando ocultar a la opini&oacute;n p&uacute;blica todas sus abyectas tropel&iacute;as a base de cargarse a m&aacute;s de 250 periodistas extranjeros que cubr&iacute;an el conflicto. A&uacute;n as&iacute;, pudimos ver c&oacute;mo los soldados israelitas mataban sin ning&uacute;n atisbo de humanidad a palestinos desarmados en grabaciones clandestinas de ciudadanos comunes que arriesgaban su pellejo. Y gracias a esas y otras muchas im&aacute;genes que delataban lo que estaba sucediendo all&iacute;, las sociedades occidentales empezaron a cambiar su mirada sobre aquel conflicto, a entender que se hab&iacute;a pasado de una respuesta proporcional a los sanguinarios atentados de Ham&aacute;s a algo muy parecido a un intento de genocidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta era de saturaci&oacute;n audiovisual las cruentas im&aacute;genes de cualquier escenario b&eacute;lico desfilan ante nuestra mirada con una pasmosa trivialidad, sabiendo que ma&ntilde;ana tendremos otras nuevas y que nuestros cerebros adormecidos por la costumbre apenas se alterar&aacute;n. Aunque la verdad importa tan poco que &uacute;nicamente la absoluta objetividad de algunas im&aacute;genes puede desenmascarar las <em>fake news</em>, todas esas mentiras esgrimidas sin ning&uacute;n atisbo de pudor por los dirigentes que gobiernan este ca&oacute;tico mundo y que se pasan por el arco de triunfo las reglas del juego, esa entelequia que llamamos derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto uno no es tan cr&eacute;dulo como para creer que ese trabajo sucio de desinformaci&oacute;n que se ejerce desde respetables y consolidadas democracias es algo excepcional. Aunque precisamente por eso no debemos dejar de condenarlo. Y ya sabemos que los grandes estrategas que manejan los hilos responder&aacute;n que no somos m&aacute;s que unos ciudadanos mal criados, ingenuos y burgueses que no tenemos ni pu&ntilde;etera idea de todos las mentiras y abusos que han de perpetrar concienzudamente para preservar nuestro modo de vida. Pero qu&eacute; quieren que les diga, ellos a lo suyo, los ciudadanos a lo nuestro, y cada cual a dormir con su conciencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/informar-en-tiempos-de-guerra-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13064654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 18:00:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/25ab3262-ba5e-4be3-a074-d9e619a7f98b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="107030" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/25ab3262-ba5e-4be3-a074-d9e619a7f98b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="107030" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Informar en tiempos de guerra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/25ab3262-ba5e-4be3-a074-d9e619a7f98b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sociología,España,Internet,Redes Sociales,Psicología,Ejército,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El agente secreto': Brasil]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/agente-el-secreto-pelicula-brasil-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13059313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c95c200-1b73-4ff8-afe7-81d339ccfc05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El agente secreto&#039;: Brasil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta cinta que todavía podemos disfrutar en las salas de cine de nuestra provincia es uno de los títulos del año, alabada por la crítica y favorita para alzarse con el Oscar a mejor película extranjera</p></div><p class="article-text">
        Si hay un lugar en el mundo al que se pueda aplicar con absoluta precisi&oacute;n ese manido e irritante t&oacute;pico publicitario de &lsquo;tierra de contrastes&rsquo;, ese es Brasil. El enorme pa&iacute;s sudamericano es un puzzle imposible de razas y culturas, donde criollos, europeos e indigenas conviven dando forma a un hermoso disparate. Brasil es exuberante en sus paisajes y en sus colores, en su enquistada violencia y en su arrolladora sensualidad, parece un lugar inventado, un pa&iacute;s que solo existiera en la imaginaci&oacute;n. Y Brasil siempre sale guapa en el cine, por eso, porque ocupa un lugar alejado de cualquier prosa, palpitando dentro de una realidad m&aacute;gica y desbocada, casi ind&oacute;mita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film457500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El agente secreto</em></a><em> </em>(2025) sit&uacute;a su acci&oacute;n (aunque hay varios tiempos narrativos) a mediados de los a&ntilde;os setenta, durante la dictadura militar de Ernesto Geisel, un estado de las cosas que nunca llega a ser el reclamo directo para una historia de denuncia pol&iacute;tica, sino que se intuye m&aacute;s bien como una presencia asfixiante, como una larga sombra extendida sobre una sociedad varada en el tiempo, anclada en la paranoia. Esa sensaci&oacute;n de inactividad y desencanto queda ya esbozada con la brillante secuencia inicial, con un cad&aacute;ver que lleva d&iacute;as en una gasolinera sin que nadie lo recoja y con una polic&iacute;a corrupta m&aacute;s preocupada por obtener su <em>mordida </em>que por hacerse cargo de ese cuerpo abandonado. El contraste entre esa abulia social y los plet&oacute;ricos colores que retrata la c&aacute;mara de Kleber Mendon&ccedil;a Filho&nbsp;es m&aacute;s elocuente que cualquier discurso, es una celebraci&oacute;n del poder del cine como arma po&eacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La hipn&oacute;tica cadencia de im&aacute;genes que desfila ante nuestra mirada est&aacute; adem&aacute;s envuelta con la maravillosa banda sonora de <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=261749621" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mateus Alves</a> y <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=899636715" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tomaz Alves de Souza</a>, algo que finalmente termina por definir a este filme como una experiencia visual y sonora que se eleva m&aacute;s por lo est&eacute;tico que por lo narrativo. Porque es ah&iacute;, en el argumento, donde a la cinta le cuesta despegar, con un innecesario exceso de metraje y con secuencias que ahondan en la misma idea con reiterada tozudez. Al espectador le cuesta entrar en el relato de este profesor que huye de su propio y contestatario pasado, la trama se dilata en la presentaci&oacute;n de las diferentes capas de personajes, en los dilemas de nuestro protagonista. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque poco importa cuando asistimos al magnetismo de unas im&aacute;genes que nos atrapan irremisiblemente, hasta que llega el certero y emocionante desenlace, cuando finalmente comprendemos la &eacute;tica silenciosa de este h&eacute;roe an&oacute;nimo al que da vida un magnifico Wagner Moura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/agente-el-secreto-pelicula-brasil-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13059313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 17:30:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3c95c200-1b73-4ff8-afe7-81d339ccfc05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="195773" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3c95c200-1b73-4ff8-afe7-81d339ccfc05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="195773" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['El agente secreto': Brasil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3c95c200-1b73-4ff8-afe7-81d339ccfc05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Literatura con prisas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/literatura-con-prisas-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13045021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c28551c5-894d-4bd1-a9c6-1b4c2f4cc21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138036.jpg" width="1300" height="731" alt="Literatura con prisas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana nos dejaba Fernando Ónega, un referente de ese periodismo cimentado sobre la palabra y la búsqueda honesta de la verdad que tanto añoramos hoy en día</p></div><p class="article-text">
        Siempre se ha dicho que el periodismo es literatura con prisas, una expresi&oacute;n que posiblemente se haya quedado obsoleta para describir la vacua urgencia que se esconde bajo la tiran&iacute;a del titular en esta era en la que el <em>clickbait </em>reina sobre cualquier forma de reflexi&oacute;n, en la que todas esas trampas dise&ntilde;adas para captar nuestra atenci&oacute;n e incitarnos a hacer clic en un determinado enlace campan a sus anchas. Ahora no importa tanto el pensamiento cr&iacute;tico, la cavilaci&oacute;n posterior a una lectura consciente, las ideas que articulan un texto, la opini&oacute;n independiente y razonada, el mayor o menor talento de quien escribe para mezclar palabras&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Ahora se ha impuesto el recuento de visitas, la estad&iacute;stica engordada por esos clics condicionados por encabezamientos de noticias o im&aacute;genes sensacionalistas. El <em>clic </em>es la salivaci&oacute;n al escuchar la campana de los perros de Pavlov, la respuesta inmediata a todos esos est&iacute;mulos en forma de titulares capciosos y alarmantes, morbosos o tramposos.
    </p><p class="article-text">
        Fernando &Oacute;nega y otros muchos compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n de su generaci&oacute;n representan a la vieja escuela, la de esos periodistas que pateaban las calles en busca de la noticia, sabuesos que desconfiaban de los teclados y cre&iacute;an que no hay nada comparable al placer de leer un peri&oacute;dico de papel junto a un buen caf&eacute;. Era un&nbsp;referente de la columna period&iacute;stica, tanto escrita como radiof&oacute;nica, un g&eacute;nero literario en s&iacute; mismo que se olvida de las prisas y ha sido el refugio de grand&iacute;simos escritores que han revuelto en la actualidad para regalar al lector esa mirada ir&oacute;nica, cr&iacute;tica o condescendiente que cabe en veinte l&iacute;neas. Fue tambi&eacute;n el autor de gran parte de los discursos de Adolfo Suarez durante la transici&oacute;n y pionero de la tertulia pol&iacute;tica. Pertenec&iacute;a a esa estirpe de periodistas que habitaban redacciones llenas de humo, cuando hab&iacute;a tiempo y medios para investigar las noticias y los reportajes no eran meras repeticiones de la misma historia, antes de la llegada de internet, antes de que empez&aacute;ramos a buscar nuestras fuentes sin rostro en esa vasta nube de datos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tampoco podemos tirar de nostalgia barata y pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, porque tanto entonces como ahora el papel de una prensa cada vez m&aacute;s sumisa a los intereses y exigencias econ&oacute;micas de las corporaciones empresariales que se han apoderado del pastel medi&aacute;tico sigue siendo el mismo: buscar la verdad. Y aquellos que deben decidir c&oacute;mo escribir la realidad cotidiana podr&aacute;n llegar a ella tomando diferentes caminos, ejerciendo su profesi&oacute;n con las herramientas tecnol&oacute;gicas y estrat&eacute;gicas de la &eacute;poca que les ha tocado vivir, pero sabiendo que esa b&uacute;squeda de la verdad es un af&aacute;n irrenunciable para cualquier buen periodista. 
    </p><p class="article-text">
        O c&oacute;mo dec&iacute;a Carl Bernstein, uno de los investigadores del caso Watergate: &ldquo;Los periodistas tenemos que dar la&nbsp;mejor versi&oacute;n&nbsp;que se pueda obtener de la&nbsp;verdad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/literatura-con-prisas-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13045021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 18:00:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c28551c5-894d-4bd1-a9c6-1b4c2f4cc21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138036.jpg" length="150093" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c28551c5-894d-4bd1-a9c6-1b4c2f4cc21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138036.jpg" type="image/jpeg" fileSize="150093" width="1300" height="731"/>
      <media:title><![CDATA[Literatura con prisas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c28551c5-894d-4bd1-a9c6-1b4c2f4cc21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138036.jpg" width="1300" height="731"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Comunicación,Televisión,Radio,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muerte de un teléfono]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-muerte-del-telefono-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13027934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0df6c52-fa59-424e-8f8f-eca9287a31e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muerte de un teléfono"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No te lo puedes creer, estabas descansando en un albergue bastante precario de este pueblo perdido en la sierra cuando el teléfono ha decidido apagarse, quedarse negro y mudo como la noche más oscura</p></div><p class="article-text">
        Ha sucedido sin m&aacute;s, s&uacute;bitamente. Preparabas la jornada de ma&ntilde;ana cuando, de repente, lleg&oacute; el gran apag&oacute;n. Es s&aacute;bado por la tarde, no tienes posibilidad de acudir a ninguna tienda o servicio t&eacute;cnico en el pueblo m&aacute;s cercano que sea medianamente grande hasta el lunes. No tienes comunicaci&oacute;n con el resto del mundo, no puedes reservar un lugar para dormir ma&ntilde;ana en la siguiente parada de tu ruta, no tienes GPS para seguir el camino sin riesgo a perderte, no tienes radio o manera de escuchar un podcast o m&uacute;sica, no tienes tu peque&ntilde;a pantalla para ver videos, nada, no tienes ni un reloj que marque la hora. Llevas m&aacute;s de veinte d&iacute;as recorriendo estos paisajes del sur, cargando con una mochila en la que caben tus escasas pertenencias, cada una de las cuales es a su manera esencial. Aunque en estos tiempos modernos ese peque&ntilde;o dispositivo m&oacute;vil es algo m&aacute;s que imprescindible, es el cord&oacute;n umbilical que une al caminante con el mundo. La muerte del tel&eacute;fono te ha dejado a expensas de tus propios silencios, sumido en el eco de tus propios pensamientos.
    </p><p class="article-text">
        Estas &uacute;ltimas jornadas han sido adem&aacute;s muy duras por la lluvia constante y una soledad que se acent&uacute;a con el fr&iacute;o vac&iacute;o de todos esos pueblos en los que siempre eres forastero. Aunque tambi&eacute;n ha sido muy reconfortante el ir superando una dificultad tras otra, agarrado a esta locura tuya de perderte por los caminos cuando podr&iacute;as estar agonizando poco a poco sobre el sof&aacute; de tu casa, c&oacute;mo hacen los dem&aacute;s. Y hoy estabas especialmente contento al terminar tu caminata, relajado por fin en tu peque&ntilde;o rinc&oacute;n de calor, despu&eacute;s de ducharte, comer y poder secar toda tu ropa. Todo estaba en su sitio, dentro de su orden c&oacute;smico, hasta que ese tel&eacute;fono decidi&oacute; quedarse sin voz en este lugar perdido de la mano de Dios y en este s&aacute;bado extra&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea algo bueno, quiz&aacute;s sea verdad aquello de que todo sucede por alguna raz&oacute;n. Quiz&aacute;s esto te haga pensar sobre la est&uacute;pida y absoluta dependencia que tenemos de esa peque&ntilde;a ventana con vistas al mundo. Para empezar te has puesto a escribir estas palabras, y luego te dispones a leer para combatir el inc&oacute;modo silencio que invade tu mente. Pero sobre todo has tenido que espabilar, encender todas tus alarmas para adaptarte a la nueva situaci&oacute;n. Te acercas a hablar con el due&ntilde;o del &uacute;nico bar del pueblo. Confirmas que al ser s&aacute;bado no hay posibilidad de solucionar nada, que lo m&aacute;s l&oacute;gico es seguir camino sin ayuda tecnol&oacute;gica. Luego le pides prestado su tel&eacute;fono para resolver las dos pr&oacute;ximas noches de alojamiento y conf&iacute;as ciegamente en que nadie intente contactar contigo sin &eacute;xito estos d&iacute;as. Te das cuenta de que todo tiene soluci&oacute;n, de que hay que tener paciencia e ir abordando los problemas seg&uacute;n vayan llegando. Lo primero es combatir el aburrimiento, leer un poco mientras la tarde cae sobre esta sierra y estos pueblos de casas blancas y naranjos, de brumas y ladridos lejanos. Es curiosa la importancia que adquieren los sonidos cuando nos alejamos del ruido.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado ya cinco horas y la oscuridad de la noche se ha adue&ntilde;ado del mundo.&nbsp;Vuelves a pulsar de manera rutinaria y sin ninguna esperanza la tecla de encendido del tel&eacute;fono. E igual de repentina y sorprendentemente que se hab&iacute;a ido, vuelve la luz y comienza a palpitar hasta encenderse de nuevo. No sabes ni c&oacute;mo se fue ni por qu&eacute; ahora ha vuelto. Compruebas que no tienes ning&uacute;n mensaje de alarma y que el mundo ha seguido girando ajeno a tu silencio. En cierto modo se acaba el misterio, las sombras se vuelven a llenar de voces y termina tu introspectiva aventura. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de la muerte y posterior resurrecci&oacute;n de tu tel&eacute;fono cuando estabas en mitad de ninguna parte es otro de esos absurdos sucesos que te ocurren de cuando en cuando y que son tan incre&iacute;bles que pocas veces decides contarlos. Hasta ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-muerte-del-telefono-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13027934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 18:00:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e0df6c52-fa59-424e-8f8f-eca9287a31e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="98102" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e0df6c52-fa59-424e-8f8f-eca9287a31e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="98102" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La muerte de un teléfono]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e0df6c52-fa59-424e-8f8f-eca9287a31e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Viajes,Senderismo,Vecinos,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Premios Goya 2026: cinco estupendas candidatas y un pronóstico]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/premios-goya-2026-cinco-estupendas-candidatas-pronostico-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13017888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c84b21e1-db9c-4783-a55e-dc8c55378be7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Premios Goya 2026: cinco estupendas candidatas y un pronóstico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado 28 de febrero se celebrará una nueva edición de los Premios Goya. El crítico de cine de ILEÓN, Antonio Boñar, analiza las películas finalistas y ofrece su predicción de ganadores en las categorías importantes</p></div><p class="article-text">
        La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematogr&aacute;ficas&nbsp;se viste de gala para reconocer los mejores trabajos de nuestro cine este pr&oacute;ximo s&aacute;bado 28 de diciembre en una gala que se celebrar&aacute; el&nbsp;Auditori' del Centro de Convenciones Internacionales de Barcelona (CCIB), situado en el recinto del F&ograve;rum.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, la mayor&iacute;a de las pel&iacute;culas est&aacute;n disponibles en plataformas de televisi&oacute;n, especialmente en Movistar+<strong>&nbsp;</strong>que se consolida como el gran escaparate del cine espa&ntilde;ol reciente.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las cinco pel&iacute;culas candidatas a mejor film del a&ntilde;o:
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La cena </strong></em><em>&mdash; </em>Manuel G&oacute;mez Pereira
    </p><p class="article-text">
        Comedia coral que evoca directamente al mejor cine de Berlanga. Una sucesi&oacute;n de coreograf&iacute;as actorales ejecutadas con gracia y sentido del ritmo. Se r&iacute;e de todo sin caer en panfletos, consciente de su sat&iacute;rica naturaleza. Un gran &eacute;xito de p&uacute;blico que ha llenado las salas de cine apelando a algo tan viejo como el humor y el entretenimiento.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Sir&acirc;t </strong></em><em>&mdash; </em> Oliver Laxe
    </p><p class="article-text">
        Un poderoso viaje sensorial que sumerge al espectador en una suerte de trance. La belleza de este filme se explica a trav&eacute;s de esa hipn&oacute;tica experiencia visual y sonora que irrumpe en nuestro interior atravesando clandestinamente lo racional. No ha dejado indiferente a nadie y despu&eacute;s de triunfar en Cannes estar&aacute; peleando tambi&eacute;n por el Oscar.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Maspalomas </strong></em><em>&mdash; </em> <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=930292450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mari Goenaga</a> y&nbsp;<a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=748809109" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aitor Arregi</a>
    </p><p class="article-text">
        Emocionante pel&iacute;cula que aborda la homosexualidad en la edad tard&iacute;a con reivindicativa e inteligente delicadeza. El amor en la vejez, los miedos de una generaci&oacute;n que no pudo conciliar sexualidad y vida, todo es mostrado con un realismo cercano, con unos personajes reconocibles que derrochan humanidad. La interpretaci&oacute;n de <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=322595833" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Ram&oacute;n Soroiz</a> es de las que merecen ser recordadas y premiadas.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Los domingos </strong></em><em>&mdash; </em> Alauda Ruiz de Az&uacute;a
    </p><p class="article-text">
        Sin duda uno de los t&iacute;tulos de la temporada, una peque&ntilde;a obra maestra que rezuma honestidad y riesgo, yendo siempre a la contra y apelando a la inteligencia del espectador, planteando inc&oacute;modas preguntas y agitando dudas. <em>Cinco lobitos</em> (2022) y especialmente la miniserie <em>Querer </em>(2024) ya avisaban del talento de esta cineasta que es capaz de retratar la costumbre con una lucidez apabullante.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Sorda </strong></em><em>&mdash;  </em>Eva Libertad
    </p><p class="article-text">
        Drama que vuela sin estridencias y con un elocuente sentido del detalle sobre temas tan complejos como la maternidad, la sordera o la soledad. Otro t&iacute;tulo que llega precedido por un gran respaldo de p&uacute;blico y cr&iacute;tica, una de esas historias que entienden el alegato desde la emoci&oacute;n, sin ning&uacute;n af&aacute;n doctrinal. Cine sentido y sensible.
    </p><h2 class="article-text"><strong>2026: un a&ntilde;o enriquecedor en el cine espa&ntilde;ol</strong></h2><p class="article-text">
        Se cierra un a&ntilde;o cinematogr&aacute;ficamente muy enriquecedor, algo ya bastante habitual en los &uacute;ltimos tiempos. Nuestro cine goza de una vigorosa salud, para muestra estos cinco filmes y muchos de los nominados en esta edici&oacute;n: <em>Tigres, Romer&iacute;a, Tardes de soledad, Un fantasma en la batalla, La furia, Mi amiga Eva, Una quinta portuguesa, El cautivo&hellip;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        El pronostico que este cr&iacute;tico se aventura a emitir tiene m&aacute;s que ver con sus deseos que con lo racional, es lo que le gustar&iacute;a que sucediera, no lo que cree que va a pasar. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, y una vez dejando claro que aquello de <em>'excusatio non petita, accusatio manifesta'</em> es una verdad como un templo, aqu&iacute; les dejo mis predicciones para las principales categor&iacute;as de Premios Goya 2026:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Mejor pel&iacute;cula</strong>: <em>Los domingos</em></li>
                                    <li><strong>Mejor direcci&oacute;n</strong>: Alauda Ruiz de Az&uacute;a (<em>Los domingos</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor actriz protagonista</strong>: Patricia L&oacute;pez Arnaiz (<em>Los domingos</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor actor protagonista</strong>: Jos&eacute; Ram&oacute;n Soroiz (<em>Maspalomas</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor actriz de reparto</strong>: Elvira M&iacute;nguez (<em>La cena</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor actor de reparto</strong>: Miguel Rell&aacute;n (<em>El cautivo</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor gui&oacute;n original</strong>: Alauda Ruiz de Az&uacute;a (<em>Los domingos</em>)</li>
                                    <li><strong>Mejor gui&oacute;n adaptado</strong>: 	Joaqu&iacute;n Oristrell, Manuel G&oacute;mez Pereira y Yolanda Garc&iacute;a Serrano (<em>La cena</em>)</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/premios-goya-2026-cinco-estupendas-candidatas-pronostico-critica-de-cine-por-antonio-bonar_1_13017888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 17:30:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c84b21e1-db9c-4783-a55e-dc8c55378be7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="178647" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c84b21e1-db9c-4783-a55e-dc8c55378be7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="178647" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Premios Goya 2026: cinco estupendas candidatas y un pronóstico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c84b21e1-db9c-4783-a55e-dc8c55378be7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tren del olvido]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-tren-del-olvido-defensa-de-la-feve-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13008962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23b5b634-adb1-4c7e-a92c-b7090bf3ca9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tren del olvido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Viajar siempre es enriquecedor. El viaje como búsqueda, como huída, como retorno al pasado, cómo ritual iniciático. Y luego están los viajes en tren</p></div><p class="article-text">
        El viaje como met&aacute;fora vital de otro viaje, el interior, el de la mutaci&oacute;n individual, el del crecimiento personal. El viaje como esencial forma de aprendizaje. Al despojarnos del paisaje f&iacute;sico y humano que nos acompa&ntilde;a cotidianamente, una cat&aacute;rtica sensaci&oacute;n de libertad aligera nuestro peso sin alas y enciende esa curiosidad infantil adormecida por la rutina. Podemos viajar sin movernos del sill&oacute;n: leyendo un libro, viendo una pel&iacute;cula o so&ntilde;ando despiertos. Y tambi&eacute;n podemos ir de un sitio a otro, que es mucho menos que viajar. Aunque si hay un medio de transporte que resume la esencia del camino, &eacute;se es el tren. Los trenes son versos estirados sobre el horizonte que nos ense&ntilde;an la poes&iacute;a que esconde la estaci&oacute;n abandonada y detienen el tiempo dentro de un vag&oacute;n. &ldquo;Hay un deseo que pido siempre que pasa un tren&hellip;&rdquo;, canta Calamaro.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdas esos eternos y primeros viajes en tren a Galicia de tu juventud, en los a&ntilde;os 80 y 90, cuando la distancia que te separaba de Compostela tardaba siete u ocho horas en ser recorrida, cuando la idea de viajar en tren era el preludio de alguna aventura, cuando no hab&iacute;a pantallas sobre las que derrochar nuestra atenci&oacute;n e &iacute;bamos siempre con un par de libros bajo el brazo, cuando se entablaban charlas con desconocidos que en estos tiempos tan individualistas ser&iacute;an est&uacute;pidamente tachadas de invasivas, conversaciones entre paisanos que surg&iacute;an con una familiaridad que hoy nos pondr&iacute;a en alerta al obligarnos a salir del universo que habitamos dentro de unos cascos o nuestro dispositivo m&oacute;vil. Viajar en tren entonces era cambiar de p&aacute;gina, agitar los d&iacute;as normales con paisajes nuevos. Y el recorrido entre la estaci&oacute;n de salida y la de llegada explicaba la colosal distancia del ni&ntilde;o que se alejaba de la seguridad familiar para hacerse un hombre, para vivir todas las fascinantes vidas que hab&iacute;a le&iacute;do en los libros o visto en las pel&iacute;culas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque si hay un tren que siempre pervivir&aacute; en la memoria del ni&ntilde;o que fuiste es aquel viejo ferrocarril que un&iacute;a la monta&ntilde;a leonesa con el mundo, ese que se acercaba al and&eacute;n como una promesa de cambio ruidosa y expectante, ese mismo y estrepitoso convoy de vagones que soplaba un humo tan negro como el carb&oacute;n que florec&iacute;a en nuestro subsuelo y hab&iacute;a tra&iacute;do la prosperidad. Aquel tren era la se&ntilde;al inequ&iacute;voca de que el planeta segu&iacute;a girando. Ahora, en cambio, ese tren sobrevive trepando el horizonte leon&eacute;s hacia el norte como un anciano artr&iacute;tico. En esta tierra donde todo se apellida con esa fea palabra que evoca abandonos y desmemorias, desde ese r&iacute;o del olvido que recorr&iacute;a Julio Llamazares hasta ese Camino de Santiago Olvidado que cruza la provincia, este tren tan nuestro es tambi&eacute;n el tren del olvido. Y se protesta y se grita a un cielo cada vez m&aacute;s vac&iacute;o, donde el eco se pierde entre tanta monta&ntilde;a bonita. La Plataforma en Defensa del Ferrocarril de V&iacute;a Estrecha de Le&oacute;n (Feve) sigue cortando el tr&aacute;fico con sus protestas, los paisanos de la monta&ntilde;a siguen reclamando llegar al centro de Le&oacute;n y tener un servicio eficiente. 
    </p><p class="article-text">
        Pero nadie escucha, nadie atiende a una reivindicaci&oacute;n tan justa como necesaria para esta tierra, s&iacute;, para esta tierra tambi&eacute;n olvidada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/el-tren-del-olvido-defensa-de-la-feve-columna-semanal-antonio-bonar-habitacion-con-vistas_129_13008962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 18:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/23b5b634-adb1-4c7e-a92c-b7090bf3ca9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="92591" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/23b5b634-adb1-4c7e-a92c-b7090bf3ca9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="92591" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El tren del olvido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/23b5b634-adb1-4c7e-a92c-b7090bf3ca9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ferrocarriles,Boñar,Trenes,Feve,Montaña Central,León,Guardo,Transporte,Palencia,Libros,Galicia,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Salvador': la vida sin las partes aburridas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/salvador-la-vida-partes-sin-las-aburridas-critica-de-series-de-television-por-antonio-bonar_1_13002217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8a99cbe-d1d1-4d81-bd9a-b079d160b6f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Salvador&#039;: la vida sin las partes aburridas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La miniserie protagonizada por Luis Tosar, Claudia Salas y Leonor Watling resiste encaramada en el primer puesto de lo más visto en Netflix desde hace días. Esto es lo que opina sobre ella nuestro crítico de cine y televisión Antonio Boñar</p></div><p class="article-text">
        La vida de Salvador, un padre que surca los d&iacute;as intentando sobrevivir a sus adiciones y errores del pasado, da un nuevo vuelco cuando descubre que su hija est&aacute; involucrada en las violentas y racistas actividades de un grupo neonazi. En principio y en estos tiempos que corren estamos ante un argumento muy jugoso para escarbar en los procesos de radicalizaci&oacute;n ideol&oacute;gica, en las razones que explicar&iacute;an el auge de la extrema derecha, o en esas &eacute;lites econ&oacute;micas que manejan los hilos y se aprovechan del caos para inundar redes y medios de comunicaci&oacute;n de mensajes que desinforman y alimentan el odio. Adem&aacute;s, la producci&oacute;n cuenta con un creador de solvente prestigio, un Aitor Gabilondo que es responsable de series como <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film668282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vivir sin permiso</em></a><em> </em>(2018), <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film927368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Yo, adicto</em></a> (2024) o esa incontestable obra maestra que es <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film540542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Patria</em></a><em> </em>(2020). Si a esto sumamos a Daniel Calparsoro tras las c&aacute;maras y a un estupendo elenco de actores liderado por el siempre imbatible Luis Tosar, la f&oacute;rmula parec&iacute;a contar con todos los ingredientes necesarios para alcanzar cierta excelencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Alfred Hitchcock que una buena pel&iacute;cula es como la vida, pero sin las partes aburridas. Y hasta hace bien poco esto era as&iacute;, concretamente hasta que empez&oacute; esta moda de hacer pel&iacute;culas de siete horas, miniseries que estiran tediosamente una trama que se podr&iacute;a y deber&iacute;a haber contado en noventa minutos, en esa hora y media que es como la vida pero sin las partes aburridas. Y es aqu&iacute; donde encontramos el primer gran problema de esta serie, en sus cap&iacute;tulos inflados con subtramas que acaban desvaneci&eacute;ndose, en ese af&aacute;n por querer abarcar demasiados puntos de vista que aleja al espectador del drama &iacute;ntimo y doloroso del padre protagonista. Es un retrato del ecosistema del fanatismo demasiado ambicioso que finalmente lastra nuestra atenci&oacute;n y desdibuja el posible impacto del mensaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la era de la saturaci&oacute;n audiovisual es cada vez m&aacute;s complicado separar la paja del grano, saber cuales son esas producciones que nos enriquecen y cuales son esas otras que simplemente sirven para llenar las horas vac&iacute;as. La historia que nos ocupa navegar&iacute;a entre los dos &aacute;mbitos, en un mar de grises, ni tan buena ni tan intrascendente, alternando momentos de una fuerza visual y narrativa muy potentes con otros disfrazados de una complejidad que no lo es tanto. <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film316369.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Salvador </em></a>(2026) es una de esas series que se ven con cierto inter&eacute;s y son entretenidas, pero que est&aacute;n condenadas a no perdurar en el tiempo, que definitivamente no son como la vida sin las partes aburridas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/salvador-la-vida-partes-sin-las-aburridas-critica-de-series-de-television-por-antonio-bonar_1_13002217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d8a99cbe-d1d1-4d81-bd9a-b079d160b6f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="67767" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d8a99cbe-d1d1-4d81-bd9a-b079d160b6f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="67767" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Salvador': la vida sin las partes aburridas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d8a99cbe-d1d1-4d81-bd9a-b079d160b6f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Series,Televisión,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para el amor, los poetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/para-el-amor-los-poetas-columna-semanal-antonio-bonar-san-valentin-habitacion-con-vistas_129_12990291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad76e235-9460-4640-a4a4-6cf39119f641_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para el amor, los poetas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 14 de febrero se celebra el amor como quien regala una flor de plástico. Es San Valentín, un día de los enamorados que abre centros comerciales y nos impone algo tan íntimo como recordar que queremos a alguien</p></div><p class="article-text">
        En ning&uacute;n lugar es tan intenso el anhelo de un destino com&uacute;n como en el amor. Ay, el amor, el mayor acto de generosidad que puede llegar a conocer un ser humano, ese ant&iacute;doto contra la muerte, lo contrar&iacute;o del ego&iacute;smo. El amor poli&eacute;drico y complejo, con todas sus caras y en todas las fases de la aventura rom&aacute;ntica, desde esa ingobernable pasi&oacute;n del principio que bebe del cuerpo amado con una sed que nunca parece saciarse; desde ese apego f&iacute;sico que nos ata a una piel, un olor o un sabor para descubrirnos la infinita ternura que cabe en la comisura de unos labios o en el calor de una mirada. La seducci&oacute;n, las risas, los besos y entender cu&aacute;ndo ya es siempre demasiado tarde que amar es esencialmente mucho m&aacute;s puro que ser amado. Y el naufragio, ese dolor devastador del desamor que nos trasciende tanto o m&aacute;s que el propio amor, encerr&aacute;ndonos dentro de una soledad perfecta. Y volver a extraviarnos en la luz de otros ojos, entre los gestos nuevos de esa otra persona amada que ha nacido para trepar los d&iacute;as junto a ti, que lo explica casi todo con el atolondrado vuelo de sus manos, con los sue&ntilde;os compartidos que caben en ese mismo y anhelado destino.
    </p><p class="article-text">
        Aunque para el amor, los poetas. Gil de Biedma no quiere la dulce caricia dilatada, sino ese poderoso abrazo en que romperse. Bukowski quiere, en cambio, a la furcia con ojos de pel&iacute;cano, ombligo de bronce y coraz&oacute;n de marfil. Ana Rossetti busca su tentaci&oacute;n hermosa cada noche. Benedetti si te quiere es porque sos su amor, su c&oacute;mplice y todo. Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente tuvo otra libertad que am&oacute; con otro nombre. Y Pedro Salinas te quiere como el mar quiere a su agua. Sylvia Plath afirma que deber&iacute;amos encontrarnos en otra vida, encontrarnos en el aire. Y a Neruda le gusta cuando calla, porque est&aacute; como ausente. Con Rimbaud, en invierno, iremos en un peque&ntilde;o vag&oacute;n rosa con cojines azules. Ana Teixeira asegura que hay que tener a mano una botella de buen vino, poemas de amor y un amante para no respirar soledad. Y Lorca se perder&iacute;a por tus ojos sin nadie, pulsando los teclados de tu boca inefable. Benjam&iacute;n Prado sentencia que hace falta la noche para ver las estrellas. Irene S&aacute;nchez sabe que despu&eacute;s, entre tus manos, tras unir los fragmentos, apareces. Becquer hoy cree en Dios, porque la ha visto y ella le ha mirado. A Blanca Andreu siempre le parecer&aacute; extra&ntilde;o el aire que te envolver&aacute; cuando t&uacute; ya no est&eacute;s. Y a &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez ella le dej&oacute; sus ojos en un plato y se fue a tientas. A Pedro Salinas lo que es le distrae de lo que dice. Cernuda asegura que si muere sin conocerla, no muere, porque no ha vivido. Y Lope de Vega vaci&oacute; su chistera para contarnos lo que es el amor, y que quien lo prob&oacute; lo sabe.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Boñar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/para-el-amor-los-poetas-columna-semanal-antonio-bonar-san-valentin-habitacion-con-vistas_129_12990291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 18:00:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ad76e235-9460-4640-a4a4-6cf39119f641_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="175867" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ad76e235-9460-4640-a4a4-6cf39119f641_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="175867" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para el amor, los poetas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ad76e235-9460-4640-a4a4-6cf39119f641_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Psicología,Poesía]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
