Vicente González, presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas: “Hay una amenaza de uberización”

Vicente González, presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de León.

César Fernández

La concatenación de tres jubilaciones de examinadores en tres meses y la falta de reposición de plazas ahoga al sector de las autoescuelas, que queda entre la administración y las familias ante retrasos de hasta tres meses para repetir los exámenes prácticos, una situación insostenible que está produciendo una lista de espera de más de 3.000 personas e incluso fuga de alumnos a otras provincias limítrofes.

- ¿Cómo se ha llegado a la situación actual de falta de examinadores?

- La provincia de León, a enero de 2021, contaba con 28 funcionarios y 20 vacantes. Hoy (por este pasado miércoles) en Ponferrada estaban examinando cuatro examinadores y el coordinador, que habitualmente no examina. De esos cuatro, dos son temporales. En 2016 llegamos a tener nueve examinadores más el coordinador. También es verdad que está previsto que van a venir para León dos plazas fijas de funcionarios. La DGT (Dirección General de Tráfico) ha hecho una convocatoria de interinos de 35 plazas, de las que una vendrá a León. Acaba de publicarse otra convocatoria de 60 interinos, de los que uno vendrá después de verano. Si se confirma todo esto, esperamos contar antes del verano con seis examinadores más el coordinador, al que se sumaría un interino para después. E intentaremos que en verano haya alguno itinerante. Los exámenes no son gratis, los ciudadanos pagan por examinarse y merecen el mejor servicio.

- ¿Y esta solución se queda corta?

- Esto es un apaño. Yo no acabo de entender esto. Si nos ponen examinadores, serán bienvenidos. Pero los interinos sólo van a examinar de permiso B. Son parches; no soluciones definitivas. Nos preocupa toda España, pero fundamentalmente nuestra provincia. En León el objetivo debería ser conseguir ocho examinadores más el coordinador. Y a lo mejor habría que apuntalar el servicio en verano, porque confluye la mayor demanda con las vacaciones. Al final la responsabilidad se va diluyendo.

Los exámenes no son gratis, los ciudadanos pagan por examinarse y merecen el mejor servicio. En León creo que no hay dificultades para que vengan funcionarios. Es una provincia muy agradable. Y, además, está a medio camino entre Galicia y Asturias

- Hay un proceso paralelo en otros sectores, como son las plazas de médicos que quedan sin cubrir por falta de interés de los profesionales en venir a la provincia. ¿Son casos parecidos?

- En León creo que no hay dificultades para que vengan funcionarios. Es una provincia muy agradable. Y, además, está a medio camino entre Galicia y Asturias. La Jefatura siempre ha estado muy bien valorada por los funcionarios.

- ¿Por qué se está dando el problema ahora?

- Influyen dos factores. El primero: los recortes por la crisis económica. Y el segundo: si no hay reposición y coinciden varias jubilaciones... En noviembre de 2020 teníamos cinco examinadores más el coordinador. Pero se han jubilado tres entre diciembre y febrero. Y nos hemos quedado con una plantilla de dos.

- ¿Lo que sucede en León puede estar pasando en otras provincias o se está produciendo un agravio comparativo?

- Estamos en competencia todos. Las provincias con más población, más dotadas y con más resonancia política lo tienen más fácil. Ha habido convocatorias en las que León no ha recibido nada. Cuando teníamos un nivel de examinadores adecuado, nosotros apoyamos a provincias que estaban mal dotadas. El permiso de conducir es muy importante. Tiene una proyección individual porque facilita la movilidad, pero también familiar, social e incluso profesional. Y, si cabe, más en nuestra provincia por su amplia extensión y por contar con una gran zona rural. En una gran capital el transporte público resuelve mejor la movilidad. Más del 90% de los alumnos son jóvenes. Nosotros tenemos contacto con las familias. Y a veces nos han culpado a nosotros de estas dificultades. Cuando nosotros no tenemos la culpa; ni siquiera la Jefatura, que hace un servicio solidario muy importante. Uno de los objetivos de la campaña de recogida de firmas era explicar esta cuestión.

El permiso de conducir es muy importante. Tiene una proyección individual porque facilita la movilidad, pero también familiar, social e incluso profesional. Y, si cabe, más en nuestra provincia por su amplia extensión y por contar con una gran zona rural

- En el caso de las autoescuelas no debe de ser sencillo mantener una reivindicación habida cuenta de que el sector es muy flotante: quien consigue el carné ya resuelve su problema. ¿Cómo se ha tenido que articular este proceso?

- Elegimos una recogida de firmas a través de la plataforma Change.org. Y pedíamos a los alumnos que también implicaran a sus familias. Tenemos un problema: lo digital no es tan solución como parece. Llevamos en torno a mil firmas cuando el objetivo es llegar a 1.500. El sistema exige una confirmación de firma. Y, aunque ha habido mucho interés, nos ha fallado esa confirmación. Igual los jóvenes no son tan digitales como pensábamos.

- ¿Cómo estas carencias de personal están dilatando los plazos en que se examinan los alumnos?

- En el teórico no hay problemas. En la parte práctica, hay dificultades tanto en la pista como en la circulación. El mayor problema se da si hay que repetir el examen, cuando la espera está llegando a dos meses y medio o incluso tres. Si eso se ve desde la perspectiva de un permiso de conducir de un profesional o de alguien que se presenta a moto para unas oposiciones, no tiene nada que ver con la situación que había hace unos años.

- ¿Y se están produciendo fugas a otras provincias?

- Hay fugas de la zona del Bierzo al Barco (de Valdeorras). Y de la zona de La Bañeza y Astorga se van a Benavente. Sucede que Lugo, Ourense y Zamora tienen sus plantillas prácticamente enteras porque no ha habido las jubilaciones que se dieron aquí. Haciendo un paralelismo con respeto a la situación, estábamos en la UCI y nos han puesto un respirador. Pero aspiramos a soluciones definitivas. Contamos con ayudas institucionales como nuestra confederación CNAE (Confederación Nacional de Autoescuelas), la Fele (Federación Leonesa de Empresarios) o el grupo de parlamentarios del PSOE de León. Nosotros agradecemos todo lo que sirva para visibilizar el problema.

- En ocasiones ha estado latente la reivindicación de contar en Ponferrada con una Oficina Local de Tráfico. ¿Será posible tenerla algún día?

- Es una reivindicación histórica del Bierzo. La última vez se presentó una Proposición No de Ley en las Cortes de Castilla y León, que se aprobó por unanimidad, para instar al Gobierno a que se pusiera en Ponferrada una Oficina Local de Tráfico. Aquello fue lo último. Eso vino al hilo de la posibilidad de que la DGT implantara el examen teórico por ordenador, lo que implicaba que todos los alumnos tendrían que ir a la capital porque esa instalación la tiene en las jefaturas. Hay que recordar que hay provincias que tienen menos población que la del Bierzo. Aquí, y prácticamente en todos los centros desplazados, se sigue haciendo el examen en papel.

- ¿Hay desde la administración más desconocimiento que agravio con una provincia muy extensa que tiene otro núcleo urbano importante lejos de la capital?

- Hay autoescuelas en León que preferían que hubiera en Ponferrada una Oficina Local. El Bierzo es un tercio de la provincia. Y sería un trastorno grande para Ponferrada, pero más para zonas más apartadas como Ancares.

- ¿Y se corre el riego de que, en cualquier momento, se impongan los exámenes digitales y se centralicen las pruebas en León capital?

- Ahora lo vamos a tener difícil porque están digitalizando. Y se está presentando todo digitalmente. Aunque lleva años parado, estamos en riesgo. Y sería un palo.

- ¿Cómo ha capeado el sector la crisis del coronavirus?

- Quedamos confinados con el estado de alarma. Reanudamos la actividad el 10 de junio con las medidas protocolarias de prevención al máximo tanto en las aulas como en los vehículos: uso de mascarillas, lavado de manos con gel hidroalcohólico, la distancia y la desinfección en las aulas; y en los vehículos lo mismo con desinfección entre alumno y alumno. Y ha funcionado. Por fortuna, en nuestra provincia no hemos sufrido ningún brote.

- ¿Se ha notado recelo de los alumnos a ir a clase o a hacer las prácticas en estas condiciones?

- Curiosamente, no ha afectado gran cosa. Se está hablando de formación digital. Aquí siguen prefiriendo la formación presencial. Y no hemos notado una bajada, sino que incluso ha habido una ligera subida. Nuestra mayor demanda se concentra en el segundo semestre. Y en este primero no ha habido mucha bajada. No hemos podido desarrollar el trabajo a nuestro gusto por los problemas con los examinadores.

Yo llevo más de 40 años. Dicen que lo digital llega a todas partes. Hubo una época en la que ejercíamos hasta de alfabetizadores, íbamos a buscar a los alumnos a los pueblos. Nosotros sí que hemos llegado desde hace muchos años a todos los lugares

- ¿La conclusión es que los alumnos se han decantado por la formación presencial?

- Ahora hay un debate sobre la formación presencial frente a la digital. Pero la digital no es la panacea. ¿Qué pasa en una familia en la que cinco personas utilizan el ordenador? Y en las autoescuelas hay un debate ficticio, creado por una intención económica de negocio y que es importada. Y da la sensación de que hay unas autoescuelas digitales cuando hoy no hay más que autoescuelas. Las plataformas digitales de las que se habla dan formación teórica online. Hasta ahora online la práctica no se puede hacer. A las autoescuelas me niego a llamarlas tradicionales. Yo llevo más de 40 años. Dicen que lo digital llega a todas partes. Hubo una época en la que ejercíamos hasta de alfabetizadores, íbamos a buscar a los alumnos a los pueblos. Nosotros sí que hemos llegado desde hace muchos años a todos los lugares.

- ¿Qué deriva tomará esta cuestión?

- Hay una amenaza clarísima de uberización. Te dan la parte que menos gasto y responsabilidad tiene. Y luego te ponen en contacto con alguien que asume la parte de más gasto y responsabilidad a cambio de una comisión. Nosotros ya llevamos años digitalizados, pero como un complemento. Desde hace muchos años ya no se hace nada en papel. Lo que más de duele es que, para afianzar un tipo de negocio, se haga sobre la base del desprestigio de lo que hay. Y yo ahí me rebelo. Dicen que los resultados de las pruebas prácticas porque a la primera aprueba un 25% obviando que el porcentaje es mucho más alto en otros permisos. Hay que tener en cuenta que es muy complicado y que hay una cantidad de variantes que hace que muchas veces un examen no refleje la verdadera formación. Hoy un alto porcentaje de las casi 9.000 autoescuelas abiertas dan más formaciones más allá de la propia del permiso de conducir: logística y transporte, manejo de maquinaria, para el empleo, entre otras.

Lo que más de duele es que, para afianzar un tipo de negocio, se haga sobre la base del desprestigio de lo que hay. Y yo ahí me rebelo. Nosotros ya llevamos años digitalizados, pero como un complemento

- Termina mandato tras ocho años como presidente y no se va a presentar a la reelección. ¿Qué balance hace? ¿Y a qué retos se enfrenta el sector cuando hay quien augura que el tráfico va a vivir un cambio propiciado por la entrada de nuevas tecnologías en los automóviles?

- Hemos puesto la asociación en valor. Creo que ha estado bien representada. Se han hecho jornadas de educación vial. Tuvimos la convención nacional de autoescuelas en León. Nuestros asociados han tenido un servicio bastante completo. El año pasado estuvimos asesorando sobre esta situación. No hubo cierres de autoescuelas. No somos una tierra de asociacionismo. Y considero que es muy importante. Echo en falta más mentalidad asociativa. El panorama del tráfico va a cambiar y mucho. Nuestro sector será cada vez más tecnológico. Y nuestros profesores van a tener que estar al día. Seguirán siendo muy importantes en la seguridad vial. La movilidad está evolucionando de una manera imparable y rápida. Parece que el 5G y la comunicación entre vías y vehículos y de los automóviles entre sí será un hecho en los próximos años que permitirá una gran transformación, a lo que hay que añadir la evolución tecnológica de los propios vehículos con sofisticados sistemas de seguridad y comunicación. Ahí estaremos, nuestros profesionales tendrán que formarse para adaptarse a los progresos y seguirán siendo necesarios y muy importantes en la formación para esa movilidad segura y sostenible que está en camino.

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