Morfeo Teatro se aproxima hoy al universo teatral cervantino en el Claustro de San Isidoro

Morfeo Teatro

L. Castellanos

La compañía burgalesa Morfeo Teatro se aproxima al teatro clásico, su especialidad, desde una perspectiva muy particular y sin renunciar a la aplicación de postulados vanguardistas en las puestas en escena que diseña. Este grupo, dirigido por Francisco Negro, participa hoy en el ciclo de Teatro Clásico que se está celebrando estos días en el claustro de San Isidoro con una versión propia de 'El Retablo de las Maravillas', de Cervantes. Considera Morfeo Teatro que este es uno de sus más ambiciosos y audaces montajes, presentado ante el público como un sátira que encuentra su base en varias piezas cervantinas, así como en el célebre entremés que da título al espectáculo.

'El Retablo de las Maravillas', aunque escrito hace ya cuatro siglos, no ha perdido su vigencia y su denuncia de la hipocresía de entonces es fácilmente extensible al momento actual. Los mandatarios de un pueblo, a la vista de un retablo dejado por unos cómicos que al parecer disfruta de un componente mágico y cuyo contenido no pueden ver los sucios de sangre o los bastardos, reconocen tener la capacidad de verlo para garantizar que son “gentes de bien nacer” y no quedar en ridículo. La sátira resulta afilada y mordaz y propicia un crítico mensaje. Además, Francisco Negro, director y adaptador de la obra, echa mano de fragmentos de obras de Cervantes como 'La elección de los alcaldes de Daganzo', 'El juez de los divorcios', 'El coloquio de los perros', 'Pedro de Urdemalas' y 'Don Quijote de la Mancha', así como de aforismos, cartas y singularidades poéticas del autor, para dotar de coherencia y vitalidad a una puesta en escena, que se beneficia también de una escenografía que reinterpreta el 'Guernica' de Picasso. “Este montaje rinde rinde homenaje Cervantes, a la figura literaria más universal que dieron nuestras letras, a un genio sin precedentes, que tras una azarosa, y a veces contradictoria vida, nos regaló los más bellos y profundos escritos de la lengua castellana sobre la condición humana, sobre el carácter de los españoles. Cervantes fue un hombre de su tiempo, de sólidas convicciones ante la decadencia de su época; murió viejo, pobre, y desencantado por el olvido en que le tenían sus compatriotas. Fue un hombre que creía en el honor, los principios y la justicia, en la importancia de ser honesto, de repudiar la avaricia, de tener un corazón noble capaz de denunciar los abusos de los poderosos y compadecerse de los débiles. Un hombre que criticó la rapiña en los negocios, el engaño, la prevaricación, la hipocresía, el premio a los necios y el olvido de los honrados, la envidia como pecado nacional. Un hombre que creyó en la ilusión de un mundo mejor y en la necesidad de pelear contra gigantes... un hombre de su tiempo, y ojala lo fuera del nuestro”, se comenta desde la compañía burgalesa cuyo elenco actoral para esta propuesta está integrado por Francisco Negro, Mayte Bona, Felipe Santiago, Adolfo Pastor, Santiago Nogués, Mamen Godoy y Joan Llaneras, este último histórico actor español que ha tenido oportunidad de trabajar con grandes de la escena como Adolfo Marsillach, Francisco Nieva o Lindsay Kemp.

Página web de la compañía: http://morfeoteatro.com/

Lugar: Claustro de San Isidoro. A las 21 horas

Día: 16 de septiembre de 2016

Entrada: Gratuita con invitación (que se recoge a la entrada)

Etiquetas
stats