La Junta baraja asumir el Emperador para trasladar a León la Seminci de Valladolid

Teatro Emperador Cartel

ileon.com

Un golpe de mano cultural y además en la línea de flotación de la rivalidad entre las capitales leonesa y vallisoletana. Esta es la línea en la que está trabajando la Junta de Castilla y León que, según fuentes de toda solvencia, ultima una maniobra para reforzar a León en el ámbito cultural tras el mal año del Museo de Arte Contemporáneo (Musac), con el Teatro Emperador abandonado y a la venta y el Palacio de Congresos en marcha imparable: con este panorama, la decisión sería trasladar a León la celebración de la Semana Internacional de Cine (Seminci) que lleva 58 años vinculada a Valladolid.

En el proyecto también subyace una rivalidad soterrada pero intensa entre el Gobierno autonómico y el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, que podría poner en situación delicada al polémico regidor pucelano. A pesar de que aún no se ha dado ni siquiera el primer paso administrativo para situar a León como sede de la Seminci, León de la Riva ya ha reaccionado en círculos próximos con un elevado grado de indignación, amenazando con abandonar la disciplina del Partido Popular.

La decisión, que el presidente de la Junta no ha alentado pero tampoco vetado hasta ahora, está ahora en manos de la Consejería de Cultura y Turismo. De momento, lo más avanzado son los primeros movimientos para negociar con el Ministerio de Cultura, propietario del Teatro Emperador desde 2007, bien su cesión de uso por un período amplio de tiempo o bien su adquisición.

Al mismo tiempo se realizan los informes necesarios para concretar la inversión que requeriría su rehabilitación, partiendo de la cifra estimada de 5,5 millones de euros que se valoró en el proyecto de Manuel de Cárdenas, el cual retocaría levemente el interior del inmueble y reduciría en unos 150 asientos el aforo. Las 1.200 butacas resultantes se consideran suficientes para albergar los actos centrales de la prestigiosa Semana de Cine, especialmente el acto de entrega de premios y clausura, que ahora se desarrollan en el Teatro Calderón de Valladolid. Según los plazos que se barajan -aunque siempre “muy estimativos”, advierten fuentes muy próximas a la Consejería- la primera Seminci leonesa podría celebrarse dentro de dos años, coincidiendo con su 60ª edición. Al menos, sería el calendario deseable por los principales valedores de la iniciativa.

La 'batalla' del aeropuerto

Este medio ha tratado de corroborar los términos del proyecto tanto con la Consejería de Cultura y Turismo, que elude de manera categórica pronunciarse públicamente, como con el Ayuntamiento de León, que ya estaría al corriente de las intenciones autonómicas pero en un círculo muy reducido. Fuentes del Consistorio leonés consultadas por ileon.com no ocultan su moderada satisfacción por los contactos mantenidos hasta ahora, pero consideran muy delicado pronunciarse. De ahí, explican, la falta de contundencia manifestada recientemente por el alcalde de León, Emilio Gutiérrez, ante los reiterados ataques de su homólogo vallisoletano, especialmente contra el aeropuerto. Una infraestructura vital para afianzar la existencia de un festival de prestigio internacional como la Seminci.

Un valioso valedor

La cautela parece ser la clave de una operación muy delicada también en lo político, dado el impacto elevado que conllevaría en la sociedad y el mundo cultural vallisoletano una decisión así. Y es que el pilotaje principal, y según algunos la “escasa garantía” de éxito de la operación, radica en un conocido político leonés muy próximo al consejero Antonio Silván que ha ostentado cargos de muy elevada responsabilidad tanto en la Consejería de Cultura como en el Consistorio leonés y la Diputación, siempre dentro del ámbito cultural.

De fraguar, la Seminci iniciaría una nueva etapa lejos de la ciudad en la que nació allá por 1956 como Semana de Cine Religioso de Valladolid y por la que, como una de las grandes citas cinematográficas europeas, han pasado un plantel impresionante de grandes cineastas y actores, el último de ellos de la talla de Woody Allen, que se han alzado con la codiciana Espiga de Oro. Un galardón ya muy prestigioso y dotado de 6.000 euros que a priori se mantendría. La Semana Internacional de Cine, que en su nombre no lleva en realidad vinculado el de Valladolid (Seminci), se viene celebrando anualmente en la segunda quincena de octubre.

FELIZ DÍA DE LOS INOCENTES.

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