Suárez-Quiñones creará una línea “especial” para indemnizar los daños de las nevadas

César Sánchez / Ical. El subdelegado del Gobierno en León, Juan Carlos Suárez-Quiñones (C), junto al alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral (I), y la profesora de la Universidad Juan Carlos I de Madrid, Isabel Bagaza, durante la inauguración de las Jornadas de Gestión de Seguridad y Emergencias que se celebran en Ponferrada.

V. Silván/ Ical

El subdelegado del Gobierno en León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, confirmó hoy en Ponferrada que el Estado trabaja en una norma “especial” para indemnizar y fijar ayudas para paliar los daños de las nevadas. “Es previsible que esté en los próximos días”. “Los daños aún no están cuantificados, pero el Gobierno está haciendo un trabajo de campo para acercarse a una cuantía porque, evidentemente, una norma específica que vaya a cubrir estos eventos debe tener una consignación presupuestaria”, añadió.

Suárez-Quiñones puntualizó que estas ayudas están al margen de la norma ordinaria, al amparo del Real Decreto 307/2005 que regula las subvenciones en atención a determinadas necesidades derivadas de situaciones de emergencia o de naturaleza catastrófica, así como los sistemas de seguros agrarios u otros seguros privados que puedan tener empresas y particulares. “En esa cuantificación de esos daños se está desde hace tiempo, y esperemos que en los próximos días podamos tener una noticia al respecto”, afirmó.

Así, apuntó que los costes derivados de las intervenciones por las nevadas no preocupa evaluarlos, salvo “aquel coste que ha supuesto para los ayuntamientos y administraciones para hacerse con medios especiales para resolver esta situación” y que, precisamente, pueden optar a las subvenciones que prevé ese Real Decreto 307/2005. “Se está informando a cada ayuntamiento de la normativa, los plazos y los requisitos para hacerse solicitante de esa ayuda” apostilló.

Por otro lado, el subdelegado del Gobierno apuntó a que el deshielo ya ha comenzado y que ya se trabaja en su prevención desde hace unos ocho días. Suárez-Quiñones apuntó a una serie de trabajos para conocer técnicamente la forma en la que se va a producir ese deshielo, estudiando la situación de las cuencas y pantanos para determinar las capacidades de seguridad que permitan recoger ese agua y estando pendientes de las predicciones meteorológicas de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

“En definitiva, es una cuestión técnica” que permite establecer los mapas de posibles situaciones que vayan a plantear como consecuencia del deshielo “con un tiempo suficiente para poder reaccionar”. “Ese trabajo se está haciendo desde el Gobierno de la nación y de la Comunidad Autónoma a favor de una mayor prevención y preparación para abordar un situación que pudiera venir, pero que no tiene que ser así, si, como parece que va a ser, se produce de una forma gradual y no abrupta”, concluyó.

Etiquetas
stats