¿Quién va a liderar, aunando sentimientos, el camino a la Región Leonesa?

Los leoneses buscan luz verde para continuar con su ruta hacia la autonomía.

Máximo Soto Calvo

Heme aquí embarcándome en un nuevo artículo de opinión que ha de tener feliz acogida en ILEÓN. Gracias por ello.

Surge a tenor de lo aportado últimamente por nuestro sociólogo de cabecera, David Díez Llamas, siempre activo y ahora más. Tocante en especial al cainismo leonés, que viene a entroncar con el individualismo al que yo siempre he aludido y él lo ha mostrado de modo claro como presente en nosotros, algo así como un adorno cultural que siempre nos ha acompañado.

Como reflexión de fondo aporto que, querer destacar, en este caso dentro de los límites de la personalidad colectiva leonesa, tampoco tiene porque ser malinterpretado si va sustentado en el conocimiento y no en orgullo personal egocentrista. Nada nuevo y extraño en los humanos. De liderazgo ya hablaremos.

De todas maneras, siendo como somos los leoneses, con ello y contra ello hemos de luchar para salir adelante, ahora con el revitalizado deseo colectivo de recobrar la regionalidad que hemos permitido que nos secuestren. Sí, lo hemos tolerado en la medida que a aquellos que nos habían de dirigir a buen puerto político propio, unas veces navegando al pairo y otras por obediencia partidista, las más, se olvidaban de la brújula leonesa. Y lo más grave, con el voto, los hemos inflado las velas del colaboracionismo insensato.

Mas, no hemos estado silentes, la queja ha sido reiterativa, tanto que se ha hecho costumbre, y perdía vigor. Entono mi culpa en el largo y compartido discurso del lamento por estar acoplados, eso sí manu militari, a un ente autonómico indeseado, del que los dirigentes políticos castellanos de pucela, se adueñaron. ¡Y nos pedían silencio!

Nuestras quejas eran equiparadas a victimismo, un claro insulto a los leoneses, toda vez que, tal expresión, nacía como fruto del centralismo autonomista, y usada con displicencia política por quienes esconden lo que nos corresponde, para resaltar la nada entre dos platos que dicen ofrecernos con gesto dadivoso y supone un reiterado engaño.

Demasiado individualismo

Queda claro, nos perjudicamos entre nosotros, por las incomprensiones personales citadas: El yo, el individualismo y los daños de 'quijada' a los sentimientos o pareceres del otro. Y nos cuesta enorme esfuerzo entendernos. Pero la depauperación socioeconómica a la que nos han empujado desde el ente autonómico ha llegado a hacerse insostenible, ya no nos mantiene en pie ni el sentimiento del “ser leonés” interiorizado que nos llevaba a negarnos a ser acoplados a lo castellano. Valor identitario asumido que nos ha mantenido vivos, pero exangües ya. Hay luz triprovincial, el túnel se está acabando, hay promesa de confluencia reivindicativa para recobrar la regionalidad leonesa.

“Cuando haya pasado la pandemia”, he ahí la cita. Un primer movimiento. Un aldabonazo. Sine die, pues tan sólo marca una circunstancia, cual es la de haber vencido al virus, pero que lleva aparejado un deseo liberatorio (cada día más imparable) del ente autonómico. Es momento de sacar (sentar) a la ciudadanía a la Gran Mesa, la del espacio público que es de todos, donde poner los valores compartidos de Autonomía Leonesa. Una Manifestación tan reivindicativa que no pueda ser contrarrestada.

Tiempo hay y ganas sobran. Hay que buscar la unión, el esfuerzo compartido de preparación y del posterior desarrollo. La Manifestación ya cuenta con cabezas pensantes y ejecutivas, supongo que no serán la únicas, pues he leído pidiendo ayuda y colaboraciones personales y de asociaciones. Parece que podemos estar hablando de movimiento ciudadano. Es imprescindible.

La Hoja de Ruta

Pero sobre la Mesa hay que tener una hoja de ruta, un programa de liberación. No sólo que justifique el esfuerzo, sino la permanencia revitalizadora de éste. ¿Hacia dónde vamos? ¿Cómo? Son elementales preguntas. Todos debemos estar en el entamado de otra gran Manifestación. Por cierto, valoro de gran positividad el Manifiesto elaborado por Rogelio Blanco. A quien, una vez más, agradezco, como leonés, su eficaz gestión para que los méritos de los leoneses de 1188, estén a la vista mundial, y reconocidos.

Liderazgo a futuro espero que surja. No somos abejas que preparen una reina. Tanto da que el líder lo sea de nacimiento, por formación o por aclamación. Lo cierto es que se ha de hacer notar y pronto.

En estos momentos hay una iniciativa ciudadana digna de ser tenida en cuenta. Hoja de Ruta que puede ser puesta sobre la gran Mesa citada: “Iniciativa Autonómica Leonesa”. Yo diría que es magnífica. Si no aparece otro trabajo igual o mejor, hemos de poner los ojos en ella, sin recelos, mejorando lo mejorable, si es posible, hasta asumir como propio lo que marque de camino o ruta. “Dejemos, aunque sea por una vez, la quijada en el cueva”

El tema político no es de menor cuantía ni insalvable, hemos de acometerlo. Iremos viendo y escribiendo.

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