El feminismo celebra concentraciones limitadas en León por el 8M en un año de pandemia con 250 manifestaciones

César Sánchez / ICAL Manifestación de archivo del 8M en Ponferrada.

Elisabet Alba

Hablar de feminismo en España en general y en la provincia de León en particular parece que sigue ofendiendo a una parte de la sociedad. Como si la palabra o el movimiento echase sal en una herida abierta. En el machismo que sigue ahí aunque algunos prefieran mirar para otro lado, como si no existiera o nunca hubiera existido.

'Feminismo' es, según la Real Academia Española de la lengua, un “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre”, en una primera definición, y un “movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo”, en la segunda. Y que la palabra aluda al género femenino no restringe su adhesión al género masculino. Ni todas las mujeres somos feministas ni todos los hombres dejan de serlo, y es un movimiento claramente en expansión en los últimos años.

El 8 de marzo de 2020 se fijó para muchos en el discurso político y social prepandémico como la 'explosión' de contagios por coronavirus covid-19, por las concentraciones y manifestaciones por el Día de la Mujer. Ese día en España y León no había ninguna actividad prohibida, no había ningún limite para las concentraciones de personas ni al aire libre ni en espacios cerrados, ni siquiera eran obligatorias la mascarilla o la distancia social. Ese día también, y por el mismo motivo, quien quiso pudo salir a tomarse unos vinos con no convivientes, a comer, de fiesta a una discoteca con gente que no había visto en su vida, a un partido de fútbol, a los toros, al teatro, al cine... A donde le dio la gana, porque era impensable lo que pasaría menos de una semana después, cuando el 14 de marzo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, declaraba el estado de alarma por la situación sanitaria.

Desde ese día hasta hoy, solo en la provincia de León se han celebrado cerca de 250 manifestaciones (exactamente 243 a fecha de 3 de marzo, según datos de la Subdelegación del Gobierno en la provincia facilitados a este medio). De ellas, 142 fueron comunicadas a las autoridades, pero las otras 101 no.

En los únicos dos meses que no se celebró ninguna concentración, manifestación o marcha fue en marzo y abril, coincidiendo con el confinamiento domiciliario por la pandemia de coronavirus. En mayo, el partido de ultraderecha Vox convocó una primera manifestación en coche que la Subdelegación del Gobierno prohibió dado que Sanidad consideró que podía suponer un peligro para la Salud Pública “al ser una posible fuente de propagación” del coronavirus, pero que finalmente permitió el TSJ. Al día, la ciudad de León se unía a la revuelta 'cayetana' que se estaba produciendo en todo el país y medio millar de personas tomaron parte en una manifestación no autorizada que transcurrió por Ordoño II, sin intervención policial.

Los 'cayetanos' protestaron casi a diario durante una semana y sin ninguna autorización por la gestión del Gobierno de coalición del PSOE y Podemos con banderas de España y a cacerolada limpia, hasta que a principios de junio la revuelta murió de inanición, coincidiendo con la reapertura de la hostelería.

A partir de junio se empezaron a convocar protestas con “normalidad”, aseguran desde la Subdelegación del Gobierno en la provincia: del Círculo Empresarial Leonés (CEL) por el “hartazgo” con los “distintos Gobiernos”; de la Plataforma por la Sanidad Pública; se exigió a las puertas de numerosos consultorios rurales su reapertura; se protestó en contra de las limitaciones de horario al ocio nocturno; se pidió establecer una jornada continua en los colegios concertados mientras durase la pandemia; los sindicatos exigieron un pacto de reconstrucción social por la crisis económica y social provocada por la crisis sanitaria; se salió a la calle en contra de la explotación sexual y la prostitución; en contra de la “precariedad” en las residencias de mayores; en contra de la nueva Ley de Educación; en contra del toque de queda; a favor de mejorar las pensiones; se quejaron los peluqueros y estilistas por el IVA; los hosteleros y también los feriantes, los centros deportivos y los centros comerciales por las medidas restrictivas a sus sectores. La lista es larguísima. La inmensa mayoría se llevó a cabo sin incidentes, unas cuantas fueron convocadas por grupos radicales de la ultraderecha, alguna llegó a ser violenta. Solo en los dos primeros meses del 2021, del 1 de enero al 28 de febrero, se celebraron 33.

Este lunes, 8 de marzo, hay solicitadas cinco en toda la provincia: dos en Ponferrada, una en Astorga y otras dos en León, con motivo del Día de la Mujer. En principio se habían solicitado tres para la capital de la provincia pero, finalmente, la Asociación de Afectados por Coronavirus, próxima a Vox, decidió retirar su contramanifestación. ¿Está la lucha por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres enfrentada a la salud? ¿Más que cualquier otra concentración de las arriba mencionadas?

La Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido las concentraciones feministas, directamente, con el beneplácito del TSJ de Madrid. La única en todo el territorio español. En Castilla y León, el vicepresidente autonómico, Francisco Igea, “recomendó” no celebrarlas, dejando la decisión de permitirlas o no también en el tejado de la Delegación del Gobierno en la Comunidad. Horas más tarde del órdago, el delegado Javier Izquierdo, mostraba su sorpresa por la “preocupación” que han levantado la veintena de concentraciones solicitadas para el 8 de marzo en la Comunidad cuando desde el final del primer Estado de alarma, en el mes de mayo, se hayan desarrollado aproximadamente 1.700.

“Me da la sensación que a veces entre todos, a lo único que contribuimos es a difundir y a hacer el caldo gordo al discurso machista de la extrema derecha”, espetó. Por lo tanto, todas las concentraciones solicitadas se llevarán a cabo porque no hay “ningún informe desfavorable” por parte de la autoridad sanitaria, y se tiene que velar por el libre ejercicio de los derechos fundamentales de la ciudadanía, “en este caso el derecho de reunión”.

8M León denuncia la “criminalización” de las mujeres

El Comité 8M León, formado por 17 organizaciones leonesas, denuncia a ILEÓN la “criminalización” de las mujeres, con este nuevo intento de desprestigiar el movimiento feminista. Una de sus portavoces, Tamara Cabezas, asegura que la manifestación convocada para este lunes a las 19.00 horas en la capital de la provincia “no es peligrosa”. También habrá a la misma hora una manifestación en Astorga, y la de Ponferrada será en horario de mañana, a las 12.30 horas.

“Lo tenemos todo muy bien ideado, con medidas de seguridad que garantizan la actividad. Estar en el punto de mira es un hecho más de la criminalización que sufrimos las mujeres, que parece que se nos mira con lupa todo lo que hacemos”.

Las personas que asisten a una manifestación, bien sea feminista o de cualquier otra índole, “lo hacemos motu proprio. Nadie quiere contagiarse. Primero por nosotras mismas y también por la seguridad de las demás”, eso no quita que le parezca “fundamental” tener presencia en las calles aunque sea con un acto más pequeño por la pandemia.

“Somos las mujeres las que hemos perdido en mayor número los trabajos por esta situación, las que tenemos empleos menos remunerados... Por todas las circunstancias, es el momento de estar en las calles”, subraya. En cuanto a su opinión por la desconvocatoria de la contramanifestación de la Asociación de Afectados por Coronavirus manifiesta que “vivimos en un tiempo en el que las personas nos tenemos que unir por las causas que nos benefician. La reivindicación del 8M es garantizar la igualdad entre las personas, entre hombres y mujeres. Las mujeres estamos de acuerdo y manifestamos nuestro apoyo a las víctimas de la covid pero no en esta fecha señalada”.

Y, zanja, “llama la atención que se prohíban las manifestaciones del 8M en Madrid y se cuestionen las del resto de España pero ya se habla de 'salvar' la Semana Santa”.

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