David Díez Llamas, sociólogo y escritor: “León sufre un deterioro que hay que frenar”

ICAL David Díez Llamas, sociólogo y escritor

Elena F. Gordón/Ical

“Hay datos verificables y tengo el convencimiento de que es algo que todo leonés sabe y vive día a día. Hay unas consecuencias en las que se ve con total claridad”. El sociólogo, técnico de estudios de mercado y escritor, David Díez Llamas, es rotundo al manifestar que a la provincia leonesa no le salen las cuentas desde que se formó la Comunidad Autónoma. “No hay más que ver el peso demográfico de la región leonesa, cómo ha evolucionado. Valladolid ha crecido más del 28 por ciento mientras la provincia de León y la región leonesa han perdido población. Hasta 1983 León incluso crecía algo y a partir de ahí se va hacia abajo y otros hacia arriba”, afirma.

Díez Llamas apela también a las consecuencias económicas “con la evolución negativa del Producto Interior Bruto (PIB) o la evolución de la renta”. Los efectos, dice, “no son precisamente positivos”. De hecho, considera que la pertenencia a la Comunidad no ha beneficiado “absolutamente en nada a la provincia leonesa. Que me diga alguien en qué. Ni en la identidad, ni en la economía, ni en la cultura”, resume. A su juicio, en la provincia se vive “una caída libre de las situaciones. León está en un deterioro que hay que frenar”.

La solución, apunta, tiene que venir “de la transformación, tiene que haber voluntad de que las cosas cambien y hay que evitar el deterioro progresivo. Hay dos regiones, dos identidades... hay que avanzar. Vamos a ver cómo evoluciona la configuración del conjunto de España, pero si algo va mal, hay que buscar soluciones”. Es una tarea, dice, que corresponde a todos. Los partidos deben ser cauces de la representatividad de los ciudadanos y no lo han sido, a su juicio, pero la ciudadanía “tampoco puede quedarse quieta, ser pasiva y pensar que se le van a solucionar las cosas”. “Si el político reacciona, moviliza al ciudadano pero hay excesiva distancia entre la clase política y la ciudadanía. La clase política tiene que hacer mucho más para acercarse al ciudadano”, afirma.

La pérdida de identidad es una de las consecuencias que Díez Llamas critica de la configuración autonómica y reclama que León “tiene que tener un reconocimiento que sí tiene en el escudo de España”. “Hay que avanzar en el reconocimiento de que en la Comunidad Autónoma hay dos regiones; que por algo se llama Castilla y León, no se llama Castilla y Soria o Castilla y Segovia. Reconozcamos que hay dos cosas y veamos cómo las diferenciamos”, dijo. “Si las cosas van mal, algo habrá que cambiar; las cosas se van agravando y desde la voluntad se cambia prácticamente todo”, asegura.

Autor de los libros 'El proceso autonómico leonés', 'Identidad Leonesa' e 'Irresponsables', prepara en la actualidad otro volumen sobre la personalidad leonesa. “Somos muy independientes y cada uno hace la guerra por su cuenta en todos los campos”, señala y esa es una de las causas que atribuye al hecho de que el leonesismo sea “un sentimiento general que no tiene traducción política suficiente, aunque encuentras leonesistas en cualquier partido”. Otro motivo, dice, es que “dentro del campo de partidos leonesistas la historia de los liderazgos no ha sido precisamente brillante; ha habido demasiados problemas”.

“León tiene una identidad que se mantiene a lo largo de los siglos y sobre todo que va más allá del Reino de León porque en 1230 -cuando se produjo la unión de los reinos de León y de Castilla- no se acabó la Historia”, defiende, y explica que acciones como la integración de los Productos de León en la marca Tierra de Sabor o que el Consejo de Estado se refiriera a las Cortes Leonesas de 1188 como castellanas no ayudan. “Lo castellano-leonés no existe. Yo no soy castellano-leonés y el de Burgos, tampoco. Nadie va a decir que la catedral de Burgos es leonesa pero la de León, enseguida la hacen castellana”, lamenta.

Acuerdo pro-identidad

La celebración del Día de la Comunidad casi coincide con el cumpleaños del Acuerdo por la Identidad Leonesa que Díez Llamas impulso hace ahora 14 años y que fue suscrito el 25 de abril del año 2000 por los máximos representantes provinciales del Partido Popular, PSOE y UPL, que entonces representaban a casi el 95 por ciento de los votantes. El documento planteaba en su primer punto la incorrección que supone aplicar la denominación castellana a referentes geográficos o históricos que se refieran al territorio leonés dado que “en la actual Comunidad conviven dos identidades diferenciadas, la leonesa y la castellana”.

También se apuntaba como errónea la expresión “castellano-leonesa” o “castellano-leonés” como referida a personas o tierras de la Comunidad de Castilla y León y se incidía en que el concepto de “identidad leonesa” no debe circunscribirse a ámbitos políticos o ideológicos sino que se extiende a todo el ámbito social leonés, con independencia de los valores e ideas que defienda cada persona“. Los firmantes también expresaban su ”solidaridad con Castilla y con el resto de pueblos de España por cuanto entendemos que este manifiesto en defensa de la identidad leonesa también lo es de la identidad castellana.

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