Castilla y León solicita al Gobierno la declaración del Estado de alarma por el coronavirus

Aplicación del protocolo de coronavirus en Valladolid. / Miriam Chacón / ICAL

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, solicitó este viernes al Gobierno central la declaración del estado de alarma en el territorio de la Comunidad para frenar la propagación del coronavirus, dado que se trata de “un lugar de mucho tránsito” con la llegada de personas de otras comunidades y, por lo tanto, la intensidad de la epidemia “puede ser mayor”.

El presidente del Ejecutivo autonómico explicó que esta medida se puede solicitar atendiendo a la Ley Orgánica 4/1981 en aquellos casos en los que existan “alteraciones graves de la normalidad” provocadas, entre otros aspectos, por una crisis sanitaria, epidemias o situaciones de contaminaciones graves.

Fernández Mañueco, que compareció junto al vicepresidente y portavoz, Francisco Igea, y a la consejera de Sanidad, Verónica Casado, tras la celebración del Consejo de Gobierno extraordinario, apostilló que se informó a todos los grupos políticos de las Cortes de esta solicitud, para la que contaron con su respaldo. Además señaló que se está informando a alcaldes, presidentes de diputaciones, la presidenta de la Federación Regional de Municipios y Provincias y al presidente del Consejo Comarcal del Bierzo de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo autonómico.

Tras anunciar también el cierre de colegios y centros educativos y la restricción de visitas a centros sociales, Fernández Mañueco reconoció que no son medidas suficientes atendiendo las recomendaciones hechas por el Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades, por lo que abogó por incrementar las actuaciones de contención social, de reducción de la movilidad y promover el distanciamiento de personas que evite, en lo posible, la propagación del virus.

Mientras el Gobierno toma una decisión al respecto, desde la Junta se hizo una doble recomendación que pasa por no proceder a la apertura de establecimientos comerciales y de ocio, con la excepción de las farmacias o supermercados, así como que la gente reduzca su movilidad y evite acudir a cualquier espacio donde pueda haber una elevada concentración de personas.

Aunque se recomendó la suspensión de la actividad comercial y de ocio en toda la Comunidad, desde la Junta se incidió en que al sector privado tan solo se le pueden hacer recomendaciones porque, a la espera de la determinación del Gobierno, no se dispone del “instrumento legal” para la declaración del estado de alarma. Especial mención se hizo por parte de la Junta a los establecimientos comerciales y de ocio como bares, cafeterías, centros estéticos, pubs, discotecas, cines, teatros o similares, para que suspendan su actividad profesional.

La Junta puso varias excepciones, como la distribución y comercialización del sector alimentario, la actividad comercial farmacéutica o las estaciones de servicio y su cadena de almacenamiento, además de cualquier otro establecimiento relacionado con bienes, productos o servicios que tengan carácter “esencial” para la población.

Sin embargo, se lanzó un mensaje de “responsabilidad personal” para que “en estos momentos pensemos en nuestros seres queridos, en los mayores y en los más frágiles con distintas enfermedades”. Ante este llamamiento, desde la Junta se envió un mensaje de “serenidad y confianza” tanto en las medidas adoptadas como en el sistema sanitario, pero también de responsabilidad para que los ciudadanos permanezcan en sus domicilios y solo salgan “para lo estrictamente necesario”.

Esta recomendación se hizo extensible a la ciudadanía, a la que se pidió que no salga de casa salvo que sea necesario y se suspendan o eviten las actividades en espacios al aire libre que puedan concentrar “un elevado número de personas” y, por lo tanto, no sea posible respetar la distancia mínima de seguridad establecida.

Sobre la posibilidad de que se establezcan medidas cohercitivas e incluso multas a las personas que incumplan las recomendaciones, Francisco Igea aclaró que, en función de la respuesta del Gobierno a la petición de estado de alarma, se tomarán “las medidas oportunas”, pero hasta entonces habrá que extremar la responsabilidad individual. De cualquier forma, Igea se mostró convencido de que “no va a ser necesario” imponer sanciones, aunque advirtió de que las personas o entidades que incumplan las medidas ordenadas se verán sometidos a “la fuerza legal necesaria para obligar a su cumplimiento”, sentenció.

Semana Santa

En relación a la próxima celebración de la Semana Santa, el vicepresidente de la Junta instó a los fieles a seguir los actos religiosos “a través de os medios” y a la suspensión de las actividades religosas durante esos días. En conversaciones mantenidas con el obispo auxiliar de Valladolid y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, la Junta reconoció una “excelente disposición” a la petición realizada por el Ejecutivo autonómico.

“Es evidente que las celebraciones litúrgicas, con la concentración de personas mayores, es una situación de alto riesgo, y pedimos que se siga la liturgia desde casa”, declaró Francisco Igea, a la espera de la determinación sobre la suspensión o no de los actos de la Semana Santa en Castilla y León.

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