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TRIBUNA DE OPINIÓN

¿Cómo se paga el riesgo?

"A todo el mundo le encanta hablar del reparto de los beneficios, o teorizar sobre las plusvalías y a quién corresponden. Pero la gran pregunta es quién debe asumir los riesgos y cómo se paga eso", reflexiona el escritor Javier Pérez.

Euros salario pagos manos
Con el dinero se paga. // Cottombro / Pexels.com
Javier Pérez | 05/07/2022 - 19:00h.

No tengo hoy ganas de teorizar, sino de enfocar el asunto del riesgo desde el lado más práctico posible.

Hablo de lo que es una empresa a pie de calle. Hablo de mi colega y yo, poniendo una tienda, o creando un pequeño producto con intención de venderlo primero en España y luego donde podamos.

Y lo que más me interesa en esto es tratar de buscar un valor justo para el riesgo, incluso desde una óptica marxista , si nos ponemos muy estupendos.

En nuestro proyecto va a haber gente que va a poner su trabajo, y gente que va a poner pasta primero, y luego su trabajo. Según Marx, lo que el capital se lleva de los trabajadores, la diferencia entre lo que les paga y lo que obtiene de ellos, es una especie de atraco, una plusvalía injusta. Vale. Nos ponemos marxistas y eliminamos la plusvalía, que es la explotación del hombre por el hombre, si no recuerdo mal.

¿Pero entonces, cómo hacemos? ¿Quien va a poner el dinero o el aval? El banco pasa de nosotros, porque es una idea sólo medio novedosa y sólo medio tradicional. ¿Quién va a poner el dinero para empezar y quién va a asumir el riesgo de que la cosa vaya mal y perdamos lo que ponemos?

¿Qué valor se le da a ese riesgo? Mucho, poco, o lo que sea, está claro que ese riesgo tiene un coste.

El factor trabajo está claro cómo se paga: se acuerdan unas horas y unos salarios, y los tíos que trabajen esas horas, cobran esos salarios, nos vaya bien, mal, o regular. ¿Pero el riesgo de  poner un dinero que no sabes si recuperarás o no? ¿Cómo se retribuye?

Porque está claro que el riesgo tiene un valor económico, y de hecho, de eso viven las compañías de seguros: de calcularlo hasta el extremo, tasarlo, y cobrar una prima por cubrirlo.

¿Si tengo ahorros, qué me tienen que ofrecer mis compañeros para que, además de mi trabajo (igual al suyo) ponga una parte de lo que cuesta nuestro proyecto? ¿Una palmada en la espalda? ¿Alguna idea?

¿Cual sería la solución marxista a este problema? ¿Que todos cobremos el mismo salario si hacemos el mismo trabajo?

¿Y la capitalista? ¿Que ponga el dinero el banco y nos gobierne desde lejos?

La de mi abuela, bien la sé: oposita y déjate de empresas.

Pero alguien tendrá que pagar el sueldo a los que lo hacen... A menos que queramos convertirnos en el pueblo donde todos eran peluqueros...

Pero esa ya es otra historia. Prometida queda.

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Javier Pérez Fernández es un escritor leonés con varios premios literarios. En 2006 Ganó el Premio Azorín con su obra La crin de Damocles, ambientada en los años de la gran Inflación, durante la República de Weimar, continuada por La Espina de La Amapola, en los primeros años del nazismo. Su última obra, de 2021, es Catálogo informal de todos los Papas.
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